Del total de la población que habita en Hidalgo, 50.6 por ciento vive en pobreza, según un estudio difundido por la Secretaría de Bienestar. ¿Alguna urgencia con el presupuesto 2019? Parece que no. Para la tesorera Jessica Blancas Hidalgo el gobierno del estado camina en tiempo y forma con la asignación de los recursos aprobados por el Congreso del estado para el actual ejercicio fiscal. El primer bimestre es de evaluaciones intersecretariales, en esas reuniones se afina y se prepara el destino de los 46 mil 271 millones 736 mil pesos etiquetados a la entidad este año. Y será hasta marzo, si bien nos va a los hidalguenses, que iniciarían las acciones definidas por cada integrante del gabinete, eso sin contar los tiempos que lleven las licitaciones de obra, por ejemplo. Por otro lado, lo que a todas luces podría considerarse un retraso en la puesta en marcha del presupuesto, en realidad es un ejercicio normal de planeación, pues no debe ser fácil el escrutinio de un sinfín de necesidades de la población. De acuerdo con el Informe Anual sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social de las Entidades, Municipios y Demarcaciones Territoriales para el ejercicio fiscal 2019, con base en información del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Hidalgo presenta un alto grado de rezago social. Del 50.6 por ciento de población en pobreza, 42.6 por ciento presenta pobreza moderada y 8 por ciento pobreza extrema. El análisis indica que existen 327 mil 900 personas en carencia por acceso a calidad y espacios de la vivienda, lo que representa 11.2 por ciento; además, 113 mil 200 habitan en casas con pisos de tierra, 3.9 por ciento de la población; 193 mil 800 en viviendas con hacinamiento. La Secretaría de Bienestar indica además que 194 mil 400 hidalguenses habitan en domicilios sin acceso a agua potable, 283 mil 600 en viviendas sin drenaje y 8 mil 600 en hogares sin electricidad. ¡Vaya reto! Por esos y otros datos duros que evidencian retraso en el desarrollo social de la entidad, es imperante que la Secretaría de Finanzas acelere el análisis del presupuesto, pues el combarte a la pobreza resulta un desafío a contrarreloj. De filón. La rendición de cuentas es un eje fundamental de la transparencia, por ello las direcciones de cada unidad académica se suman a ese ejercicio para refrendar el estándar que distingue a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).

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