Barcelona sale invicto en clásico español

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Barcelona.-

Lo que en papel parecía un clásico “intrascendente” con el Barcelona confirmado como campeón de España y Real Madrid pensando en la final de la UEFA Champions League, el encuentro terminó siendo como cualquier otro partido entre esos dos titanes del futbol: un espectáculo.
Goles, conatos de bronca y muchas tarjetas caracterizaron el duelo de ayer que terminó 2-2 gracias a Luis Suárez y Lionel Messi por los culés y a Cristiano Ronaldo y Gareth Bale por los blancos, dejando a los locales con vía libre para ser campeones invictos de España.

Culés y merengues se entregaron al máximo, entienden a la perfección lo que significa tener a tu acérrimo rival enfrente y fue una fiesta del futbol en todo momento.
La polémica inició desde que se consumó que el Madrid no hizo el pasillo a los Blaugranas en el estreno del título de España en ese encuentro, pero eso se olvidó pronto cuando a los nueve minutos Luis Suárez vacunó a los blancos tras un estupendo servicio de Sergi Roberto.

La corona del Barcelona se estrenaba de la mejor manera, pero la BBC –que después de mucho tiempo volvía a estar junta en un campo de futbol– tenía un destino diferente para la fiesta de los catalanes y los tres tuvieron que ver en el gol de Cristiano Ronaldo que empató los cartones al minuto 14.
El gol de los madridistas fue costoso, pues si bien alcanzaron a los locales, CR7 presentó molestias en el tobillo derecho de las que no quedó al 100 y por eso fue relevado al medio tiempo, pensando en la final de Champions del 26 de mayo.

El empate era un justo resultado, pero sobre el final del primer tiempo el juego se ensució con una serie de jugadas polémicas donde el árbitro comenzó el desfile de tarjetas por todo el campo, incluida la expulsión de Sergi Roberto por un supuesto golpe en el rostro sobre Marcelo.
Mientras los blancos extrañaban a su figura, Lionel Messi dijo presente para doblegar el arco de Keylor Navas en una jugada precedida por clara falta de Suárez sobre Varane que no se marcó.

Sin reflejar la superioridad numérica en el campo, la visita encontró un chispazo de Gareth Bale para igualar 2-2 a los 72 minutos con un excelso remate de zurda de primera intención.
Sobre el final del encuentro, ambos clubes tuvieron oportunidades para ganar el partido, pero la puntería no fue la mejor y el orgullo de ambos quedó intacto en un juego que quedará marcado por las polémicas y el espectáculo que dieron.

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