TANIA ELIZABETH RAMÍREZ RÍOS

Pachuca.- 
Cuando se desconoce algo no significa que no se encuentre presente. De esa forma, el gran problema que ha transcurrido a lo largo de los últimos años trata sobre los residuos espaciales, un tema poco conocido y difundido a pesar de la importancia y el gran riesgo que significa.

La carrera espacial fue un importante logro para la humanidad debido a que marcó un antes y un después en el desarrollo de la tecnología, además de que significó un gran paso para la humanidad ya que, gracias a los satélites, sondas y experimentos espaciales, el Universo ha sido explorado de manera inigualable y extraordinaria.

Sin embargo, al mismo tiempo, una pieza desechada por el cohete que llevó al Sputnik al espacio se convirtió en la primera basura espacial, y con ello la preocupación por el comienzo de otro problema para la humanidad.

Esa basura se define como todo artefacto artificial obsoleto que está girando alrededor de la Tierra, por ejemplo, los satélites artificiales inhabilitados y los componentes de los cohetes, además de partículas de pintura y virutas provenientes de piezas metálicas, fragmentos de espejos, objetos ópticos o inclusive fragmentos de los trajes espaciales de los astronautas.

¡A partir del Sputnik han hecho más de 4 mil 800 lanzamientos al espacio exterior que han generado aproximadamente 25 mil objetos de diferentes tipos y muchos de ellos se encuentran alrededor de la Tierra! Cerca de 4 mil 500 toneladas de metal se encuentran encima del plantea que pueden alcanzar velocidades mayores a casi 28 mil kilómetros por hora.

Por lo que no resulta difícil imaginar el daño que puede ocasionar si una pequeña pieza golpea un satélite y provoca un accidente a una nave espacial tripulada y la cantidad de basura generada por ese brutal acontecimiento.

Según estudios realizados, cada año ingresan a la atmósfera 70 a 80 toneladas métricas de objetos de manera incontrolada, sin contar las pequeñas cantidades de desechos radiactivos de los sistemas de enfriamiento que se han derramado de los viejos satélites soviéticos operados con combustible nuclear.

El equipo de científicos determinó que los objetos que reingresan a la Tierra pueden afectar la capa de ozono en diferentes maneras; de hecho, cuando un artefacto atraviesa la atmósfera en caída libre y se incendia, produce óxido nitroso, un conocido compuesto destructor de esa capa.

Por otra parte, el despegue de cohetes al espacio emite gases de reacción que causan la ruptura de las moléculas de ozono y producen descargas de partículas microscópicas de hollín y óxido de aluminio, los cuales pueden desencadenar estragos. Cada variedad de cohetes trae sus propias sustancias degradantes de la capa de ozono.

Eso significa que los peligros de la basura espacial están latentes tanto para los habitantes de la corteza terrestre como para los científicos y cosmonautas que trabajan en las operaciones espaciales de ida y vuelta.

Pero, ¿qué hacen actualmente para disminuir la basura espacial?

Existe una misión experimental muy prometedora llamada Remove Debris, dirigida por el Centro Espacial de Surrey con respaldo de la Agencia Espacial Europea, que consiste en un pequeño satélite diseñado para recoger la basura del espacio mediante una red y un arpón. A la par, Japón planea enviar satélites que eviten colisiones y por el momento se encuentra organizando un plan de limpieza.

Cementerio espacial en Tierra

Actualmente existe una red de vigilancia espacial que rastrea todos los objetos espaciales. Esta se encarga de “cazar” todos los objetos posiblemente reconocidos y almacenar los datos en una base de datos para saber su trayectoria y posible lugar de aterrizaje en caso de entrar a la Tierra; además, cuenta con numerosos sensores y telescopios distribuidos en diferentes partes del mundo.

Por otra parte, ¡la eliminación controlada de satélites en cierta forma es posible! Aunque la mayoría de los fragmentos sean perdidos de vista cuando ocurre la fragmentación o entra en la atmósfera.

Existe un cementerio de satélites cerca de Nueva Zelanda con muy bajo tráfico de barcos y es una zona deshabitada, donde se sabe que nadie podría salir herido cuando los componentes de satélites y naves espaciales caigan a las aguas profundas. Ese es el lugar elegido para llevar a morir a los satélites en desuso.

espacio

Principales naciones contaminantes

De los 19 mil 235 cuerpos espaciales que orbitan la Tierra, la Comunidad de Estados Independientes (CIS, por sus siglas en inglés) es la que mayor cantidad de basura desecha al espacio, con un total de 6 mil 597 objetos; seguida de Estados Unidos con 6 mil 303 y de China con 4 mil 13. Mientras, la Agencia Espacial Europea (ESA) se mantiene un año más como la entidad que menos objetos emite al espacio, con tan solo 50 cuerpos.

Esos datos son monitoreados diariamente por organizaciones como Space Track, que lleva un control sobre los residuos emergentes y naciones
a las cuales esos
pertenecen.

Composición de basura

  • 7% Naves operativas
  • 22% Naves obsoletas
  • 17%Restos de cohetes
  • 13% Objetos de las misiones
  • 41% Otros fragmentos

Tamaños

Grande
Se dice que la basura es de tamaño grande cuando tiene un diámetro mayor de 10 centímetros y un peso mayor de un kilogramo

Mediano
A ese grupo pertenece la basura con un diámetro comprendido entre un milímetro y 10 centímetros, así como un peso entre uno miligramo y un kilogramo

Pequeño
La basura de ese grupo consiste en aquellos objetos que tengan un diámetro menor de un milímetro y peso menor de un miligramo

Composición de los satélites y naves

En los satélites Debido a sus necesidades y características que deben tener como: flexibilidad, refractarios, resistentes al calor, resistentes a los impactos de fragmentos de asteroides a gran velocidad y además deben ser livianos, se usan materiales, metales o aleaciones que garanticen el traslado de los aparatos y la funcionalidad de los mismos
en el espacio.

De acuerdo con esas características, se seleccionan elementos, compuestos y materiales con las que se fabrican las piezas de acuerdo con la parte de la estructura ensamblable, entre ellos: titanio, fibra de carbono, Kevlar, aluminio, grafito turbostático y otras aleaciones como duraluminio, aluminio-litio, etcétera. Otro mineral utilizado es el oro, que funge como escudo contra el calor y la radiación.

Comentarios