Actualmente, estemos de acuerdo o no tanto, pertenecer a la multicitada Aldea Global nos obliga a que cuando queremos obtener una mejor posición laboral, o dicho en otras palabras un mejor salario, debemos ser “competitivos”. Es decir, en el momento de solicitar un trabajo o un ascenso, tendremos que luchar por este contra un sin número de candidatos y al final del día lo obtendrá quien esté mejor “calificado” para el puesto. Esto nos lleva a reflexionar y compartir con los lectores de este diario, que la palabra “calificado” encierra en sí mucha subjetividad porque para algunos será el haber sido el mejor alumno de la clase y quizás para otros el poseer estudios de posgrado o quizás para otros el contar con amplia experiencia. Sin embargo, un factor que estamos seguras sí impacta en cualquier curriculum y apertura al mundo es la experiencia de haber vivido y estudiado en el extranjero. También coincidimos con la idea de que para sobrevivir, y hasta mejorar esta Aldea Global, no hay mejor manera de poder convivir con nuestros vecinos más cercanos que con una apertura de buena voluntad y disposición al diálogo abierto y crítico.
La Comisión México-Estados Unidos para el Intercambio Educativo y Cultural (Comexus) es un organismo binacional constituido el 27 de noviembre de 1990 por un convenio firmado entre los gobiernos de México y Estados Unidos, que está encargada de administrar los programas de becas Fulbright-García Robles. Comexus apoya a estudiantes, investigadores y maestros mexicanos y estadunidenses para que realicen estudios de posgrado, estancias de investigación, docencia y programas de profesionalización en Estados Unidos y México. De acuerdo con información proporcionada por una oficial de Comexus, este año 95 estudiantes mexicanos recibieron beca, quienes podrán disfrutar de este fructífero intercambio en ambos países. Lo que más nos llama la atención es que uno de cada tres solicitantes fue beneficiado. Números bastante altos, ¿no les parece? Las escritoras de esta columna compartimos algunas reflexiones sobre nuestras distintas experiencias con Fulbright-García Robles:
Bertha: “De hecho hace ya unos ayeres tuve el privilegio de obtener una beca Fulbright y tuve la gran fortuna, un sueño hecho realidad diría yo, de vivir y trabajar en Nueva York dando clases de inglés a inmigrantes Chinos. Y como si fuera poco, mis hijos, hija e hijo, adultos jóvenes, me acompañaron en mi aventura. La aventura comenzaba cada mañana pues tenía que tomar el metro ya que vivíamos en Brooklyn y la escuela donde trabajaba se encuentra en la parte baja de Manhattan. El primer día de clases ha sido el peor día de mi vida laboral, ya que no les entendía a mis alumnos cuando me hablaban en inglés y como se desesperaban se volteaban entre ellos y hablaban, como dice el dicho mexicano tan socorrido, en chino… El día siguiente mi vida cambió ya que tuve en mi salón de clases una traductora permanente, ¡Dios bendiga a Judy! Eventualmente los astros se alinearon y esta ha sido una de mis mejores experiencias de vida, tanto en el plano laboral como en el personal.”
Sue: “A partir de julio de este año, procedente de la Universidad del Estado de Georgia, con todo y mi familia, llegué a la Bella Airosa para colaborar con profesores e investigadores en la UAEH, especialmente en el área de lengua inglesa. Aunque tuve la fortuna de haber vivido en Guadalajara hace 15 años, ahora tengo la oportunidad de ver el México de hoy a través de perspectivas distintas.
“De acuerdo con el énfasis de mi investigación sobre el transnacionalismo e inmigración, comprendo que el contexto de futuros maestros de inglés ahora incluye a jóvenes extremadamente maduros que por sus experiencias de años de vivencia en mi país y conocimientos, su inglés es realmente impresionante, así como sus expectativas para la mejora de la sociedad y del mismo planeta. “También comparto con los lectores de este diario un tema de preocupación para ambos países, ¿qué hacer con los inmigrantes expatriados? ¿De qué forma entender y tratar de una manera digna a los expatriados, a pesar de su ciudadanía? ¿Cómo proponer una pedagogía de idiomas que no imponga sistemas de imperialismo? Y mientras seguimos tratando de encontrar respuestas a esas preguntas, disfrutaré de la Bella Airosa comiendo un rico paste del Real del Monte.”
Si están interesados en obtener mayor información sobre las becas Fulbright, les invitamos a que consulten la página de Comexus Fulbright-García Robles-.

Comentarios