La base de una alimentación sana, correcta y equilibrada tiene su fundamento en la lactancia materna, exclusiva hasta los seis primeros meses de vida. La lactancia materna es la alimentación con leche que proviene del seno materno y es un alimento con características únicas, que permite a la madre transmitir mecanismos de defensa al recién nacido, mientras que el acto de amamantar logra fortalecer la relación madre-hijo.
Entre muchas otras cosas, esta actividad insustituible favorece el correcto posicionamiento de las arcadas dentarias y con ello una buena oclusión y maduración de la respiración y deglución del niño.

Beneficios generales de la lactancia materna para el lactante

La leche materna es la fuente de alimento natural para los bebés, que tiene las cantidades adecuadas de carbohidratos, proteínas y grasas, minerales, vitaminas y hormonas que los bebés necesitan, debido a esto posee un gran beneficio nutricional, favorece el vínculo afectivo madre-hijo, contribuye a la presencia y gravedad de los estados alérgicos en el lactante, reduce la morbilidad y la mortalidad infantil, previene la frecuencia de diabetes juvenil y linfoma, ayuda a prevenir las diarreas al reducir la exposición a alimentos, líquidos y utensilios contaminados, y se asocia con incrementos en la capacidad cognoscitiva y el logro educacional de niños y jóvenes.
Además, la leche materna no necesita preparación previa, no hay que hervirla, está siempre a disposición del lactante, tiene temperatura adecuada y no contiene microbios.

Beneficios faciales y bucales con la lactancia materna

Ingerir leche materna requiere que el bebé mueva la mandíbula y la lengua de diferentes formas, que ayudan a desarrollar la cavidad oral, por lo tanto la mecánica de la lactancia materna estimula el tono muscular en la mandíbula, en general provoca excitación de la musculatura bucal y favorece el crecimiento armonioso de huesos y cartílagos del aparato masticatorio; asimismo, desarrolla las estructuras orofaciales, mejora la oclusión dental, contribuye a la prevención de caries dental, pero sobre todo previene las anomalías dentofaciales.
Además, permite que el lactante madure su respiración fisiológica mientras succiona el seno materno, lo que favorecerá el desarrollo del tercio medio facial y de los senos maxilares; de igual manera, contribuye al desarrollo de la deglución funcional que proporciona desarrollo del tercio inferior facial, por ejemplo, evita apiñamientos dentales y mordidas abiertas.
La lactancia materna también preserva y mantiene un crecimiento y desarrollo óptimo, administra calcio. Durante la succión va adquiriendo el desarrollo y tono muscular necesario para ser utilizados a la llegada de la primera dentición. El movimiento protrusivo y retrusivo estimula el crecimiento de la articulación temporomandibular.

Conclusiones

La alimentación al seno materno de duración adecuada, desde el punto de vista estomatológico, contribuye notablemente en el crecimiento y desarrollo del aparato masticatorio, evita la adquisición de hábitos bucales deformantes, mejora la oclusión en etapas posteriores del desarrollo infantil, previene anomalías dentomaxilofaciales y contribuye a la prevención de caries dental.
Puede concluirse que la lactancia materna además de los múltiples beneficios que tiene sobre la madre y el hijo, supone un estímulo muy importante en el desarrollo y crecimiento de todas las estructuras del aparato bucal y del sistema respiratorio del recién nacido; además, favorece el crecimiento y desarrollo integral del bebé, pues la madre le brinda afecto, calor y seguridad.
Es indudable que el amamantamiento materno es la medida más eficaz y menos costosa para evitar la desnutrición y las enfermedades infecciosas durante los primeros meses de vida; asimismo, forma parte del proceso reproductivo, convirtiéndose en la forma ideal y natural de alimentar al lactante.
Por otra parte, estudios en el área odontológica indican que la falta de lactancia materna, así como un periodo corto o prolongado de esta, se asocia con la presencia de anomalías dentomaxilofaciales.
Este tema es de gran importancia, ya que durante el amamantamiento se produce la excitación de la musculatura bucal y se movilizan las estructuras del aparato estomatognático del recién nacido, lo cual influye en el crecimiento y desarrollo de las estructuras de la cavidad bucal y facial del niño.

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