No. No es posible aceptar la solución de Peñita a los gravísimos problemas de inconformidad y agravio social causados por las estúpidas decisiones de los gasolinazos, detonadoras del hastío y la vergüenza colectiva. No es posible aceptar que el remedio sea un cambio maquillado en el gabinetito. La gente en la calle se pregunta ¿cómo es que los de Atracomulco han hecho posible lo que era imposible?
El culpable de todos los destrozos económicos que sufre el país, el Virrey Videgaray, regresa por la puerta de enfrente, apapachado en público por el presidentito de marras, con un gesto vengativo de perdonavidas, dispuesto a profundizar aún más la miseria y la desolación. Ahora, se hace cargo de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Un cargo que solo EPN cree que servirá para salvar al Estado, deslegitimado y claudicante. Ha comprado en oro los espejitos y las cuentas de bisutería que los portavoces y textoservidores de Vi(rey)garay han repetido hasta la saciedad: el futuro del país depende de las relaciones personales que el felón ratero exsecretario de Hacienda ha podido establecer desde hace seis meses, cuando le presentaron al yerno de Donald Trump.

La droga que EPN necesitaba
para levantar el ánimo

No cabe la menor duda: Vi(rey)garay es la droga que necesitaba el presidentito deprimido para levantar su ánimo, su brazo fuerte, su bálsamo potente para poder enfrentar sus responsabilidades ante la nación. Solo se atreve a dar la cara cuando lo tiene a su lado, cuando ve que es el soporte psicológico de sus desvaríos. Cuando asiente con la cabeza lo que el lector disléxico trata de pronunciar.
Peña Nieto justifica todos los errores económicos, el alza deliberada de los carburantes, la dependencia estructural de la importación de gasolinas, el cierre de las refinerías, los descarados aumentos impositivos para copetear los presupuestos burocráticos, al momento en que le da posesión al mismo que causó todos los desbarajustes y yerros de la tolucopachucracia. Al que nos llevó a la ruina con sus robos y latrocinios descarados.

Con más facultades que
Adolfo Hitler en Alemania

La llegada de Vi(rey)garay barre con las penosas ilusiones de Oso…rio Chong, Meade, Miranda, Eruviel, Nuño, Narro Robles y todos los que usted quiera añadir a la meliflua lista de aspirantes presidenciales, pues vuelve a confirmarle a la nación que el único que manda y siempre ha mandado en el dedo presidencial es él, nadie más que él. Que Peñita es solo una caricatura, una marioneta en sus manos.
Ni el pobre de Adolfo Hitler como canciller de Alemania tuvo más facultades y atribuciones que las que le han conferido a Videgaray. El fracasado pintor austríaco solo podía disolver el gabinete de Hindenburg, vetar las leyes que le aprobara el Poder Legislativo e intervenir en las provincias para restablecer el orden público. Así, como suena. ¡Y así hizo lo que hizo!
Pero siquiera Adolfo Hitler tenía el respaldo del partido mayoritario que lideraba, el Nacional Socialista. Vi(rey)garay solo tiene el pequeño cerebro y las funciones neuronales desgastadas de Peñita. Ah, y la obediencia sin límite de Enrique Ochoa Reza, portaestandarte del expartidazo, enviado ahí para preparar los fastos de su “destape”, desde ahora se puede garantizar que fallido, irresponsable.

Durante medio año fue
poderoso ministro sin cartera

Vi(rey)garay rebasa al dictador alemán por muchísimo más. Desde que salió de la SHCP, con una opinión pública avergonzada por el gazapo de traer a Trump a Los Pinos para remachar sus insultos a migrantes y pobres de necesidad, y reiterar sus ofensas sobre la construcción del ignominioso muro fronterizo, sin respuesta del presidentito, ya ejercía mayores poderes que el infame Peña Nieto.
En la sombra de los reflectores, sin cargo formal alguno, solo con la manipulada voluntad de Peñita, Vi(rey)garay recibía en las cabañas de Los Pinos a todos los llamados secretarios del gabinete formal, quienes tenían que consultar con él todas las decisiones en materia hacendaria, económica, política y de seguridad nacional. Por ahí pasaban todos los que tenían que conservar la chuleta.

Para Peña no existe nadie
más que Vi(rey)garay

De los poderes Legislativo y Judicial, ni hablar. Ahí se sigue decidiendo lo que sus enviados ordenan. Cualquier gobernador priista daría el brazo derecho por un saludo afectuoso del felón Vi(rey)garay. Los entorchados de la Sedena y Marina, de por sí agachados durante los dos meses que no tuvo cargo oficial, ahora confirman sus sospechas.
De nada sirvieron los esfuerzos denodados de todos los colegios de profesionales del derecho, de los asesores jurídicos del gobiernito, que fueron puestos a trabajar por Humberto Castillejos Cervantes para buscar una posición, más importante que una secretaría, para que regresara a repantigarse en ella Vi(rey)garay.

Comentarios

COMPARTIR
Artículo anteriorGendarmería llega a Hidalgo
Artículo siguiente¿Qué habrían hecho en mi lugar?
Columnista político desde 1977. Comentarista radiofónico y de televisión. Publica su columna “Índice político” en 47 medios de comunicación de la República mexicana y tres de Estados Unidos. Apunta con el Índice, pero también propone.