Carlos Barra Moulain

BMW, casa de élite automotriz, ha sacado de sus casillas al nazi Trump, ello porque ha instalado una ensambladora de vehículos en México, pasándose por el arco del triunfo al neoyorkino y mostrándole que no son solo los aranceles los que pueden controlar los apetitos de las grandes corporaciones, por lo que de tripas corazón, se chingaron a Trump.

El consorcio alemán invertirá más de mil millones de dólares en México, triunfo que ya empieza a ser cacareado por el gobierno de López Obrador, cosa no menor si tomamos en cuenta que las cosas en el país están de capa caída y, que los problemas se multiplican en la república amorosa, por lo que un poco de aire fresco no le viene mal a nadie.

Por si fuera poco, la inversión de BMW se realiza en un momento donde la presión norteamericana amenazaba con una guerra de aranceles, cosa que ha capoteado el gobierno de Morena, pero sin la profundidad necesaria, ya que se encuentra en el panóptico político de Estados Unidos, cuya tutela amenaza con darle de nalgadas a la administración federal si no se pone las pilas en materia de migración, donde los migrantes ya empezaron a pagar los platos rotos porque ya se detuvieron camiones y una serie de caravanas para impedirles cruzar de México hacia los Estados Unidos.

La señal de confianza para los mercados financieros y productivos que ha enviado con esa decisión el consorcio alemán BMW, no es cosa menor y denota que el pedo es Estados Unidos y su gobierno, que el resto de los inversionistas del planeta ven a México como un polo digno para las inversiones y que solo hace falta bajarle a controlar la inseguridad para que el campo florezca en pleno invierno.

Es cierto que la mano de obra mexicana es más barata y que los impuestos son dóciles, pero no es menos verdad que esa inversión ha ponderado los pro y los contra de un país que, desesperadamente, trata de reestructurar su realidad para, de una vez por todas, quitarse las amenazas de perros rabiosos y construir el futuro que el trabajo digno le debe dar.

No existe destino, manifestó, solo países y tiranos opresores.

BMW,Trump

Consultoría política: [email protected]

Comentarios