En estos días el gobierno del estado asignó a 19 empresas maquiladoras la manufactura del Programa de uniformes escolares, el cual requiere de un presupuesto de 74 millones 623 mil 453 pesos. Con ese dinero, el gobierno estatal busca comprar 173 mil 278 uniformes escolares para estudiantes de nivel secundaria. Sobre la compra, la Secretaría de Educación Pública (SEPH) dijo que buscó privilegiar a empresas hidalguenses con tal de activar e impulsar la economía local. Las empresas requeridas son fabricantes o producen la materia prima para participar en el proceso de adquisición; dos proveedores de tela, uno de botón, uno de cierre, uno de cinturón, tres de suéter y uno de calceta. Con esta acción, el gobierno de Omar Fayad pintó su raya con la administración de Francisco Olvera Ruiz, quien nunca hizo caso respecto a la petición de que fueran empresas locales las que surtieran los pedidos en este rubro. Lo mismo ocurrió con el programa de útiles escolares. Durante el gobierno de Olvera fueron constantes los llamados de la industria local para que el gobierno los tomara como proveedores, o que cambiara el esquema de apoyo mediante la utilización de vales, pero la respuesta fue siempre no. Con la entrada de la actual administración se reconsideró y hoy la industria papelera respira, pues ya puede participar en este programa. ¿Por qué el gobierno de Olvera no dio nunca oportunidad a la industria local? Son respuestas que el exgobernador deberá responder, y si no, la historia se encargará de ponerlo en su lugar. De refilón. Fueron 719 funcionarios del gobierno estatal los que “renunciaron” durante el llamado periodo de redireccionamiento emprendido por la administración Fayad, esto de septiembre de 2016 a mayo de 2017. Falta ver cuánto fue el ahorro y qué tan positiva fue esta acción para la entidad.

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