Luis Miranda Nava, “el experto en gobernabilidad” de Enrique Peña Nieto, está detrás de todas las aristas oscuras de la pandilla de Atracomulco en el ejercicio del mando en el Estado de México y, hoy, en la silla presidencial. El caso Atenco, el homicidio de la niña Paulette, las triangulaciones de dinero con Televisa y el pavoroso endeudamiento de esa entidad… son solo unas cuantas.
Habilitado por Arturo Montiel como coordinador de asuntos jurídicos después de perder la contienda para presidente municipal de Toluca –apuntalado por PRI-Verde– a manos de un rival panista de tercer talón, un tal Juan Rodolfo Sánchez Gómez (?), fue rescatado por “su compadre” Peña Nieto, quien lo hizo subsecretario de gobierno, en la cartera que regenteaba Humberto Benítez Treviño, el papi de Lady Profeco.
Eran demasiados los favores que le debían la dupla Montiel-Peña. Fue nada menos que el encargado de sumir a los mexiquenses hasta el cogote en una deuda pública que en un año, de noviembre de 2004 a septiembre de 2005 se duplicó. El proceso de “reestructuracion” fue demasiado sencillo, y demasiado truculento.

Todos pagamos la deuda pública de Montiel y EPN

El infame “mapache” fue autorizado por Montiel-Peña para pedir –ya en su calidad de secretario de Finanzas–, en compañía de Luis Videgaray y Pedro Aspe, un crédito gigantesco al Banco Mundial y a coyotes financieros mexicanos, convertir la deuda en acciones y vender éstas entre toluquitas cercanos al gobernador. “Bursatilizaron la deuda” y se llevaron la parte del león.
Protego, la empresa de Aspe y su mozo Videgaray quedó como fideicomisario, evadiendo –como empresa privada– cualquier intento de fiscalización por parte de cualquier autoridad o fruncionario gubernamental.
Como los voraces financieros han hecho aprobar a los paniaguados diputados y senadores que las deudas estatales pasen a ser deudas públicas nacionales, hoy todos los compatriotas aportamos al gobierno del Estado de México, para que éste pague a “inversionistas” privados la deuda que nosotros acabalamos con nuestros impuestos, con intereses altísimos y a plazos infinitos, siempre reciclable$.
Por esa causa, la correduría neoyorkina Standar & Poor’s ha declarado que la deuda del Edomex es la segunda más alta del país, solo por debajo de la pavorosa de 50 por ciento del PIB contraída por su compadre Peña y el nefasto truchimán Luis Videgaray, el que sigue moviendo los hilos para hacer candidato del PRI al simplón Meade, el involuntario guasón del régimen.

Fue el encargado de “negociar” con los habitantes de Atenco

A la fecha, Luis Miranda Nava tiene diversas averiguaciones en la PGR, esperando momentos más oportunos para ser activadas, por delitos de lavado de dinero, delincuencia organizada, realización de operaciones con recursos de procedencia ilícita y todos los que, usted sabe, se ejecutan contra los enemigos del régimen. La posibilidad sigue abierta.
A sus méritos, Luis Miranda Nava sumó el de ejecutor de los designios de Arturo Montiel para hacer que, a base de truculencias de todo tipo, interpusiera las denuncias penales contra los comuneros de San Salvador Atenco, vecinos de Texcoco, para que aceptaran el jugoso ofrecimiento de siete pesos por metro cuadrado… en las tierras de temporal, y 25 pesos por metro cuadrado de tierra de riego, con el fin de concretar a la brevedad el ilusorio proyecto faraónico foxista del aeropuerto de Texcoco. Como usted seguramente recuerda, el fin del principio del primer sexenio blanquiazul en el gobierno del país.

Y Fox reculó. Marcha atrás a la expropiación de Atenco

Cuando los campesinos de Atenco, y los de Tocuila, Nexquipayac, Acuexcomac, San Felipe y Santa Cruz de Abajo vieron que se pretendía ejecutar el decreto expropiatorio de marras, que afectaba el patrimonio de 4 mil 375 familias, salieron a manifestar su indignación ante tal atraco en despoblado con varillas, palos, machetes y bombas caseras.
Se integró el Frente Democrático por la Defensa de la Tierra, que logró un amparo inusitado de la Corta de Justicia contra la expropiación de 5 mil 300 hectáreas de su propiedad, que el foxismo-montielismo quería poner como participación personal en el moche de un proyecto de inversión de 70 mil millones de dólares.
Los mandarines mexicanos, lastimados en su orgullo por el coraje de unos desarrapados, jamás les perdonaron esta afrenta a sus negocios. Pero, como en el desafuero, Fox tuvo que recular el primer día de agosto de 2002, seguramente porque el Ejército le ha de haber pedido una orden por escrito para masacrar a los indigentes. También porque a último momento se dio cuenta que él no sacaría raja económica. Que todo el “bisne” sería para los toluquitas.
Eran asimismo otros tiempos… ahora el Ejército ya no pide órdenes oficiales por escrito de ningún gerifalte… ya sabe cómo mastica la iguana… ahora ya es de oficio, de a bartolo… o a petición de cualquier parte interesada. Es más, ya no representa a nadie… y a todo$, el único requisito es que sean cuicos, narcos, rateros, farsantes o guasones.

EPN y Miranda ordenaron la represión a “los atencos”

Dejaron sin efecto y archivaron el famoso decreto expropiatorio, pero las presiones y represiones siguieron su macabro curso. Unos años después de estos acontecimientos, cuando Peña Nieto se cruzó la banda de gobernador, regresaron por sus fueros, más ensangrentados, más cebados. El objetivo seguía siendo Atenco. Y los nuevos Atenco que quieran cruzarse en el elefantiásico proyecto del nuevo aeropuerto.
Así las cosas, el “jueves negro”, 3 de mayo del 2006, el gobernador mexiquense Peña Nieto junto con su compadre que entonces ya fungía como secretario general de Gobierno, dirigió el operativo mortal contra los floricultores ambulantes que se tendían sobre una calle aledaña a la plaza municipal de Texcoco. El cebo para que los atenquenses defendieran sus derechos y fueran masacrados.
Atacados inmisericordemente por las huestes de Ardelio Fosado y de Willi Robledo, cuicos de Slim, transportados en 30 camiones de la PFP, con 50 elementos en cada uno. Obviamente, más las fuerzas de acción y reacción toluquita, bajo las órdenes del “comandante” Peña Nieto, que confesó varias veces la dirección del operativo.

Golpeados, heridos, detenidos y mujeres violadas

El parte de las autoridades: 217 detenidos, 203 presos en el penal de Santiaguito y 14 en hospitales de Toluca. En el trayecto de Texcoco al penal de Almoloyita, 19 mujeres fueron ultrajadas y violadas por las fuerzas del orden mexiquense. A Ignacio del Valle, 112 años de prisión, por secuestro equiparado (?).
Detenciones arbitrarias, trato cruel, inhumano, degradante, allanamiento de moradas, tortura, abuso sexual y violación a 26 mujeres y a menores fue la conclusión del visitador de la CNDH. Sirvió para maldita la cosa. Pura agua de borrajas. Ningún culpable pisó la prisión. El escándalo dio la vuelta al mundo. Peña se exhibió con la mano dura que querían ver los dinosaurios del PRI.

En la Ibero, EPN asumió toda la responsabilidad

El “viernes negro”, 11 de mayo de 2012, el candidato priista mandado a hacer, Peña Nieto quiso lucirse ante los estudiantes de la Universidad Iberoameriana, jactándose de haber ordenado el operativo, y decenas de alumnos se le fueron encima y lo corrieron del auditorio del campus de Santa Fe, acompañado de los gritos: “¡Asesino!, ¡Asesino!”, y “¡Todos somos Atenco!”.
Dos muchachas españolas, una chilena y una alemana, víctimas de la tortura y el abuso sexual, investigadoras y reporteras de medios internacionales, se encargaron de relatar sus macabras experiencias, y acabaron por sacar todos los trapos sucios de los mexiquenses a la luz pública.
Atestiguaron que 30 de las 47 mujeres detenidas el jueves negro fueron violadas por los genízaros del régimen. Uno de los operativos más rabiosos, ordenados por mandarines heridos en su orgullito delincuencial.
Son los saldos de los “expertos en gobernabilidad”, llegados de los llanos y las serranías de Tejupilco, como Luis Miranda Nava, quien cree que puede llevarse la rifa del tigre de la postulación presidencial.
Por lo pronto, ya le ordenó a los pobladores de San Juan del Río, en Querétaro –ya en su nuevo encargo al frente de la Sedesol–, que si quieren resolver sus problemas, la partan la madre a quien se oponga.
El sello de la casa atracomulca. La única actitud que para ellos merece premio político y económico. La divisa de los rateros, matasietes y guasones.
Índice Flamígero: Cada sábado y domingo, a veces también los miércoles a partir del mediodía, los compadres Enrique Peña y Luis Miranda, junto a el exgobernador de NL Rodrigo Medina y el constructor y desarrollador inmobiliario Roberto San Román, forman el foursome que recorre los campos de golf de Ixtapan de la Sal y, ocasionalmente, de Ixtapan o hasta de Mazatlán. Cuentan que el encargado de llevar las botellas “de agua” –en realidad, llenas de vodka– es Luis Miranda Nava quien, dice una de las exparejas de EPN, Maritza Díaz, hasta “para ir a depilarse” (?) va acompañado de varias camionetas repletas de guaruras. +++ El próximo lunes le platicaré aquí de cómo es que –dicen los retilers– Enrique Peña Nieto se hizo propietario de los supermercados Comercial Mexicana, a través de interpósita persona. De un prestanombres, pues. +++ Y en el IMSS cambian directores generales, pero no malas costumbres. Vea usted si no es así, cuando los propios trabajadores de ese instituto informan que “el contador” Jorge Galván Cervantes, quien ocupo hasta hace algunos días la Coordinación Técnica de Servicios Indirectos, se jubiló finalmente, después de ser parte de uno de los grupos de corrupción más voraces de los que se haya tenido conocimiento. Y es que, desde su posición, en conjunto con el doctor Alejandro Morales, extitular de la división de prestaciones médicas; del doctor Carlos Félix Medina, excoordinador de infraestructura médica; del doctor Sergio Rosales, de cuadros básicos; del doctor Jaime González Fernández, exdirector del hospital Magdalena de las Salinas, ahora refugiado en la Coordinación de UMAES, entre otros, llevaron al instituto al punto del colapso. Galván, quien trabajaba “a modo” las licitaciones, no solo de equipo médico, sino también en un “trabajo de colaboración” todos los procedimientos de servicios integrales a nivel nacional, repartía zonas, inflando techos presupuestales, en conjunto con la proveeduría y los laboratorios, monopolizando el mercado. Fue también clave, junto con el nuevo artífice Daniel Broid, titular de la coordinación de planeación de infraestructura médica, de las pasadas licitaciones de servicios integrales, las cuales han estado plagadas de irregularidades y colusiones. Hoy es un jubilado más del IMSS que navega con bandera de incauto a los alrededores del instituto, sin imaginar que el IMSS ya inició reclamos judiciales para el pago de daños y perjuicios a los responsables, de dichos actos corruptos, muchos de los cuales se remontan a años atrás y los que se han acumulado a la fecha, como lo permite la Ley Federal de Competencia Económica. Es, pues, presunto responsable, jurídicamente, de conformidad con la Ley Federal de Responsabilidad Patrimonial del Estado. Eso y más platican de él sus propios ex colaboradores. ¿Cómo ve usted?

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