“¡Ganaremos esta batalla o moriremos! Eso es lo que yo, que soy mujer, me propongo hacer. Que los hombres vivan esclavos si lo desean”

Roma, Roma, Roma, quien no ha escuchado o hablado de la gran Roma. Sobre su origen, hasta nuestros días, todavía no se tiene conocimiento de cuando surgió, es un verdadero misterio, todo es desconocido. Las muy diversas teorías se sustentan en la información de los autores antiguos y en los tan variados tipos de hallazgos arqueológicos encontrados. Quizá por eso la historia de Roma la han situado en forma de leyenda que en el de la historia.

En los siglos XIX y XX, los historiadores catalogan como leyendas legendarias a los primeros reyes como Rómulo, Numa Pompilio, Tulio Hostilio y también su fundación en el año 753 aC Es muy probable que sus primeros pobladores hayan llegado poco a poco de diversos lugares, no tenían ningún desarrollo cultural ni económico. En el Palatino (Monte Palatino, considerado la cuna de la capital italiana), fue la más céntrica de las siete colinas que rodeaban a Roma y una de las partes más antiguas de la ciudad, ahí algunos arqueólogos encontraron vestigios de un primitivo poblado del siglo VIII aC con enterramientos a sus pies.

En las etapas de la historia de Roma, figuran algunas leyendas sobre su fundación. Una de las tantas leyendas de Roma, es la de Rómulo y Remo, –sea o no leyenda–, se dice que, aparecieron de la nada dos gemelos y una loba y que fueron criados por esa loba, ellos son los que han pasado a la historia como verdaderos fundadores de Roma. En sus inicios como ciudad, su modelo político fue la monarquía, considerándose que la fundación de Roma fue en 754 aC, posteriormente su organización política fue cambiada a república y como tal se crearon las bases del derecho romano gobernando en ese momento Julio César.

Cuando se convierte en imperio, que es una de las fases más bonitas y conocida en la historia de Roma, sus fronteras se extienden hasta lugares impensables con tantas conquistas que los generales romanos realizaron. Cuantas más conquistas hacían, más condecoraciones y honores recibían.

Todo tiene un principio y un fin y la etapa del Imperio se debilitó muchísimo con las constantes derrotas de sus generales en los diferentes territorios conquistados. Fue tan significativo su debilitamiento que la capital se trasladó a Constantinopla y ya establecida en ese lugar, intervino fuertemente la iglesia, donde el Papa ganó totalmente el terreno adueñándose del poder y de la autoridad.

Precisamente al hablar de las derrotas es cuando surge esta valiente y bella mujer de pelo rojo, Boudica, cuyo nombre significa victoria y quien fue la reina guerrera de los icenos durante la ocupación romana de Britania. Cuantas conquistas de reinos realizaron los guerreros romanos, muchísimas y muchas de ellas ni siquiera se encuentran asentadas en la historia de Roma, abrieron sus puertas para dar paso a cuantiosísimas tierras de diferentes lugares que fueron sometidos bajo su régimen pero no todos se quedaron estáticos aceptando ser gobernados por Roma. Caso específico es el de los icenos, de ahí es el surgimiento de esta mujer valiente.

Boudica fue la guía de varias tribus en una revuelta celta contra el mando del emperador Nerón. Llegó a estar a cargo de 100 mil hombres y expulsó a los romanos de Colchester (que era su capital en el territorio), Londres y Saint Albans. En un momento de la avanzada de Boudica, Nerón llegó a considerar la retirada. Pero en una última batalla el gobernador Cayo Suetonio Paulino la derrotó.

Lideró el mayor levantamiento contra las fuerzas de ocupación romanas (Aldhouse-Green, 2007).

Boudica nació alrededor del año 30 dC en el sudeste de Inglaterra. En el año 48 se casó con Prasutagus, que era la cabeza del pueblo icenos de East Anglia. Vivían en la región de Norfolk cuando llegaron los romanos y conquistaron el sur de Inglaterra en el año 43 dC. Ellos permitieron que Prasutagus continuara gobernando a su pueblo pero, bajo la dominación de Roma. A pesar de tener ciertas ventajas, el pueblo sufrió mucho por los impuestos tan elevados que tenían que pagar, aunando la esclavitud a la que fueron sometidos. Cuando fallece su líder en el año 60, los romanos decidieron tomar el control total de Iceni y confiscaron todas las propiedades de los principales gobernantes de la tribu, a partir de ese momento fue total la sumisión del pueblo y todos fueron tratados como esclavos no importando su rango.

El historiador romano Tácito escribió que, Boudica fue encarcelada y azotada al igual que sus hijas y además violadas al no poder pagar al Imperio Romano la deuda que su marido había contraído. Con ese renovado avasallamiento se agravó el resentimiento hacia la invasión romana al igual que otras tribus, como los Trinobantes que sufrieron un trato parecido, provocando sentimientos de rebelión entre los nativos britanos.

(Fraser, 2002).

Mientras el gobernador romano Gaius Suetonius Paullinus emprendía una campaña en el norte de Gales, los icenos, junto con otras tribus y convocados por Boudica se unieron para llevar a cabo una rebelión en conjunto, contra la ocupación romana. El escritor romano Dion Casio describió a Boudica como “Una mujer muy alta, de mirada penetrante y voz áspera y fuerte. Su larga cabellera pelirroja caía sobre su capa a cuadros que prendía con un broche”.

El primer ataque de Boudica y los britanos fue contra Colchester, una ciudad cuyo símbolo era en ese momento del control romano, con un templo al emperador Claudio. La ciudad no contaba con una defensa poderosa de modo que fue una victoria fácil para Boudica porque jamás pensaron en una invasión. Cuando Suetonius se enteró, viajó a Londres, que era el centro financiero pequeño pero floreciente. Suetonius pensó en defenderla, pero con el número cada vez mayor de britanos, Boudica tomó Londres y St Albans, con miles de víctimas.

El ejército de Boudica se encaminó hacia el norte para finalmente enfrentar al ejército. Ella contaba con el saqueo de los almacenes romanos para alimentar a su ejército rebelde pero, Suetonius ordenó la quema de todos los almacenes romanos a su paso, motivo por el que, el ejército vencedor de Boudica se debilito. Aunque ella contaba con un ejército mucho más numeroso que los romanos, las tácticas y las armas superiores, junto a la disciplina intachable del ejército romano de apenas mil 200 hombres consiguieron devastar al ejército britano que venía hambriento y exhausto de aproximadamente unos 100 mil.

(Hingley, R & Unwin, 2006).

La rebelión de Boudica casi forzó a los romanos a dejar Inglaterra, ya que fue el emperador Nerón quien decidió reemplazar a Suetonius por un líder más neutral.

La historia de esta gran mujer al igual que otras más, quedó en el olvido hasta que los Anales de Tácito fueron descubiertos en 1360. Durante la era victoriana, la historia de Boudica recibió gran interés. Existen diversas versiones sobre su muerte, unas dicen que murió por heridas en batalla, otras que se envenenó para evitar la captura; Tácito dijo que se suicidó; pero según Dion Casio, escribió que murió de una enfermedad normal de esos tiempos.

Con la presencia de esta valiente y aguerrida mujer, se demuestra que el sexo femenino consigue imponerse en una lucha bélica por su país, y no únicamente los varones pueden estar al frente de un ejército y dar órdenes. Es un privilegio recordar a esta excelente mujer, de la que no se tienen datos sobre sus padres ni la fecha de su fallecimiento.

“Nada está a salvo de la arrogancia y del orgullo romano”

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