LIDIA LÓPEZ

Pachuca.-

Este es nuestro deber máximo: poder prestar toda nuestra ayuda a quien la necesita en grado extremo
-Cicerón

Ellos son jóvenes, ciudadanos de a pie que se mezclan en la sociedad, pero que tienen un objetivo en común: ayudar a los demás. La mayoría de ellos no se conocían hasta que un evento trágico los reunió.

Kathya Moreno es una joven psicóloga que buscó recolectar víveres e insumos para apoyar a un amigo de Juchitán, en donde se suscitó un temblor de magnitud 8.2 el 7 de septiembre de 2017, el cual dejó daños y damnificados principalmente en Oaxaca y Chiapas.

Kath, como le dicen sus allegados, logró recolectar ayuda de amistades y conocidos para enviar a aquella región oaxaqueña, fue tal la respuesta que tuvo que no pudo mandar todo lo juntado, por lo que comenzó a buscar la forma de hacer llegar los víveres a las personas afectadas, no obstante, sucedió lo que nadie esperaba, un nuevo sismo sacudió gran parte del centro de México el 19 de septiembre.

Todos somos Brigada 13, desde el momento en que estás con nosotros haciendo una acción altruista, eres Brigada 13

-Kath

“Por todos lados tú veías la ciudad repleta de centros de acopio, todo Pachuca era un centro de acopio, era increíble, entonces yo tenía mucha ropa y estábamos viendo la manera de juntar y enviar todos los víveres, pero no teníamos cómo llevarlos, fue cuando Héctor -un amigo- encuentra a una chica que le comenta que iban a salir dos camiones de plaza Juárez para brigadistas.

“Entonces lo publico en redes sociales, y por suerte la mayoría de mis amigos y conocidos son altruistas, que pasa algo y son los primeros que ahí están apoyando… fueron un montón de personas, obviamente no llené los dos camiones, pero los dueños ya tenían algunas personas; nosotros éramos aproximadamente como 20.”

Entre los amigos que acudieron al llamado de Kath se encontraban Carlos Nzupa y Lennin Rey, quienes juntos viajaron a la Ciudad de México. Llegaron a una capital irreconocible, multitudes de personas caminando en vialidades destinadas exclusivamente a vehículos, la mayoría en camino a lugares donde se necesitaba ayuda.

El mexicano sabe organizarse, y sabe hacerlo muy bien, tanto así que al menos esos días (después del 19S) no hubo mejor organización que la civil, y eso hay que resacatarlo, México es grande, tiene cosas increíbles, pero lo principal es su gente

-Carlos

“Yo no conocía la Ciudad de México como la conocí en ese momento, pasamos por Insurgentes caminando y tú no veías que eso fuera Insurgentes, fue algo impactante… vas caminando y ves edificios tirados, derrumbes, muchísima gente y todos con casco y chaleco”, recordó Kath.

“La mayoría íbamos con la idea de ir a levantar escombros, a gritar ‘¡aquí hay uno vivo!’, pero a la primera zona que llegamos no nos dejaron pasar… todos llevamos la actitud de hacer cosas, pero para estas situaciones nadie te dice que debes llegar preparado con botas, guantes”, dijo Carlos.

A pesar de su intención de ayudar, a los lugares a los que acudían necesitaban personas con conocimientos en medicina, electricidad, herrería, entre otros, por lo que comenzaron a apoyar en centros de acopio, uno de ellos ubicado en Medellín y Viaducto, donde requerían de manos en la brigada médica.

Con el paso de las horas, el grupo de aproximadamente 20 personas que llegó a la Ciudad de México comenzó a disminuir en número, hasta llegar a 15.
Brigada 13

Al momento de hacer un recuento de los integrantes del grupo que había partido de Pachuca notaron que solo estaban presentes 13, por lo que Kath formó un grupo de Whatsapp al que nombró Brigada 13, comenzando así el colectivo.

Empezaron apoyando en la brigada médica de Medellín y Viaducto, donde movilizaron y acomodaron medicamentos para aquellos que lo necesitaran.

Basta con un minuto de nuestro día que escuchemos a alguien, eso puede ayudar a algunas personas a sacar algo que traen guardado, desahogarse; basta con platicar, saludar, todas esas cosas que nos parecen sosas, pero que realmente hacen la diferencia

-Lennin

Aunque deseaban continuar apoyando en la Ciudad de México, los miembros de la brigada debían regresar a la Bella Airosa, ya sea por cuestiones laborales o educativas, y así emprendieron el regreso a la capital hidalguense con muchas experiencias y una gran reflexión sobre la importancia de ayudar a los demás.

“Son personas que ayudaste, que no vas a volver a ver en tu vida, ya ayudaste un día, pero ¿sabes cuánto tiempo van a estar esas personas así?… Me regreso a mi trabajo porque tengo que hacerlo, me regreso porque tengo que ir a la escuela, pero nadie se quería venir, nadie.”

Su deseo de seguir apoyando a los damnificados los llevó a recolectar cerca de nueve toneladas de víveres e insumos, algunos traídos de la Ciudad de México para destinarlos a Juchitán.

Para transportar lo recolectado debieron solicitar patrocinios, afortunadamente encontraron lo que necesitaban en el sector privado, destacando el Grupo Bimbo, quien les ofreció un torton para hacer llegar a la población afectada de Oaxaca diversos productos que brindarían algo de esperanza a los damnificados. Asimismo, otra empresa brindó dos camiones de pasajeros, los cuales también llevaban ayuda en especie y humana, en donde viajaron miembros de Brigada 13.

“Llegamos a un centro de acopio muy organizado, descargamos el tráiler rapidísimo… fue una gran experiencia que cuesta muchísimo”, manifestó Carlos.

“Estamos haciendo, a lo mejor, pocas cosas, pero es un buen momento para que todos reflexionemos y nos demos cuenta de que a lo mejor fue por un momento, pero las personas necesitan todo el tiempo, o sea sí me sentí héroe por una hora, por un día fui una súper heroína, pero qué pasa el resto de mi semana, qué estoy haciendo.”, reflexionó Kath.

El colectivo surge a partir del 19S, sin embargo, todos los integrantes previamente se dedicaban a efectuar labores altruistas de manera independiente, como lo continúan haciendo. Actualmente son 15 los miembros activos y están abiertos a recibir a más personas interesadas en la filantropía.

El objetivo del colectivo es consolidarlo y convertirse en una asociación civil, además de capacitar a los integrantes en diversos temas, entre ellos prevención de riesgos y protección civil; el propósito es formar un equipo multidisciplinario que esté preparado para enfrentar futuras contingencias y ayudar a personas que lo necesiten, así como continuar realizando acciones altruistas en beneficio de personas en vulnerabilidad.

Por lo anterior, Brigada 13 exhorta a la sociedad en general a ayudar a personas que lo necesiten día con día, convertirlo en un estilo de vida, porque siempre hay alguien que necesita de una mano.

“Contagiar a las personas, realmente hacer esa conciencia, por el hecho de que hay gente que lo necesita, crear esa empatía con las personas y generando un bien a alguien… la intención de la brigada es eso, incentivar a las personas a salir de esa burbuja en la que estamos, para que veamos que realmente hay quienes nos necesitan”, concluyó Lennin.

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