Actualmente es considerado una de “las fuerzas creativas más influyentes en los inicios del rock and roll” en la década de 1950, a lado de Chuck Berry, Bill Haley y Elvis Presley.

Charles Hardin Holley, o Buddy Holly, fue un cantante, compositor y guitarrista que nació el 7 de septiembre de 1936, en Lubbock, Texas, Estados Unidos (EU). El nombre de Buddy le fue dado por su familia al ser el más pequeño; después le quitó la letra “e” a su apellido. Su padre fue obrero y creó una pequeña empresa familiar en la que trabajaron sus cuatro hijos. A los cinco años, Buddy ganó cinco dólares en un programa local de talentos al cantar “Por el río de recuerdos”. En 1949 efectuó su primera grabación por medio de un grabador de alambre propiedad de una tienda de música; el tema fue “Las dos mujeres que miden el tiempo”.

A principios de la década de 1950, junto a compañeros de la secundaria, formó El Occidental y Bop Band, el cual dirigió, por lo que a menudo regañaba a sus compañeros por no tocar como les indicaba. Después estuvo en diferentes grupos locales, participando en eventos de escuelas, convivios juveniles y en la iglesia. A finales de 1953 y en 1954 realizó con su grupo algunos demos y cintas de garaje en la estación de radio local KDAV, que dirigía el disc-jockey Hipockets Duncan y que ofrecía a los músicos un espacio donde tocar y trasmitir en vivo.

Buddy, a principios de 1955, vio la futura dirección de su vida y carrera. A inicios de 1956 la reputación del grupo en el medio de la música country del sudoeste los llevó a firmar un contrato como Holly y los Grillos, que incluía a Sonny Curtis y Bob Guess, en Nashville para Decca Records. En su primera sesión oficial de grabación, Holly se percató de que no había mucho más que tocar y grabó rock and roll; los resultados de este y una sesión de seguimiento en julio eran alternativamente fallidos, haciendo parecer que Holly había perdido su oportunidad para el estrellato –de estas sesiones vinieron un par de clásicos: “Turno de noche” y “Rock alrededor con Ollie Vee”–, por lo que él y sus compañeros regresaron a Lubbock.

Entre 1956 y 1957 actuaron en el centro juvenil de esa localidad, donde alternaban con estrellas de la época; una vez abrieron para un joven de nombre Elvis Presley. Holly dijo más tarde: “Se lo debemos todo a Elvis”, quien influyó en el movimiento del rock and roll.

Al lado de Norman Petty, un músico convertido en productor ubicado en Clovis, Nuevo México, quien tenía un buen oído para la nueva música y les mejoró su sonido en su estudio –donde el costo era por canción, en lugar de ser por hora–, mismo que había obtenido con un asociado: Murray Deutsch, en una editorial que a su vez estaba con Bob Thiles, ejecutivo de Coral Records, que eran una subsidiaria de Decca.

Buddy ya había comenzado a trabajar con su banda, que incluía a Niki Sullivan en la guitarra rítmica, grabando canciones más prometedoras, hasta que llegaron a una versión fallida que habían interpretado en Nashville titulada “Ese va a ser el día”, título y frase lírica de John Wayne, pero había algunos grandes obstáculos que superar antes de que pudieran ser lanzados.

En septiembre llegaron al número uno, el productor Petty tomó el crédito de coescritor; el éxito de la canción los llevó a su primera gira por la Unión Americana a finales de 1957, en el Apollo Theater en Nueva York, donde Holly y su grupo se convirtieron en uno de los primeros grupos de blancos que aparecían, sorprendiendo al público. A mediados de 1958, Holly firmó contratos con dos casas disqueras, una editaría sus trabajos con el nombre de Los Grillos mediante el sello Brunswick, y la segunda, los registros que se emitirían con el nombre de Buddy Holly con el sello Coral. En octubre se separó de Los Grillos, que continuaron por su cuenta; Holly se trasladó a Greenwich Village, donde se casó con la puertorriqueña María Elena Santiago después de haberle propuesto matrimonio en su primera cita.

Tras la separación de Norman Petty se presentaron problemas legales, ya que se habían manipulado los números y probablemente habría tomado una enorme parte de los ingresos del grupo, alterando sus finanzas, lo que motivó a Holly a embarcarse en el Tour Invierno Dance Party del Medio Oeste, a principios de 1959. Holly, cansado de viajar en un autobús que presentaba algunos problemas, como el clima, alquiló un avión privado –un pequeño Beechcraft Bonanza–, invitando a Big Bopper y al chicano Ritchie Valens para que al finalizar su actuación fueran llevados al aeropuerto de Mason City, Iowa, con la intención de trasladarse a Moorhead, Minnesota, realizándose el despegue a las 2 horas del 3 de febrero de 1959; pocos minutos más tarde se estrellaron, muriendo todos trágicamente, llamándosele a esa fecha como “el día que murió la música”. Este 2019 se cumplieron 60 años de ese irreparable suceso para la historia del rock and roll.

Buddy, aunque de forma póstuma, fue uno de los primeros artistas en ingresar al Salón de la Fama del Rock and Roll en 1986. La revista Rolling Stone lo ubicó en el número 13 en su lista de los “100 mejores artistas”.

Algunos de sus mayores éxitos fueron “Peggy Su”, “Pensarlo por encima”, “Oh Muchacho”, “Palabras de amor”, entre muchas otras.

En 1978 se exhibió la película La historia de Buddy Holly, dirigida por Steve Rash y estelarizada por Gary Busey, que trata sobre su vida, los principios de su meteórico ascenso a la fama, su matrimonio y su prematura muerte, a los 22 años.

Hasta la próxima. Recuerden, es solo rock and roll, pero nos gusta.

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