¿Qué sucede
un día normal en las escuelas? ¿Sabemos lo que pasa con nuestros hijos dentro y fuera de casa?

Un día como cualquiera, una alumna es víctima de agresiones de parte de sus compañeras, el hecho se hizo público, pues el ataque fue grabado y subido a redes sociales, pese a que el video fue borrado de las principales plataformas y sitios de noticias, la huella que dejó el caso de la secundaria técnica 55 Jesús Reyes Heroles, en Ciudad Sahagún, es imborrable, primero porque descubre el contexto que viven los menores en los centros educativos y segundo porque hizo evidente que la violencia está en todas partes, así, el plantel se ha convertido en un reflejo de toda la sociedad. Padres, madres, plantilla de docentes, directivos, autoridades, alumnos, todos involucrados, omisos o participantes.
Especialistas, e incluso las mismas autoridades de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH), coinciden en que el video, de apenas dos minutos con 46 segundos, tiene un trasfondo más complejo del que a primera vista refleja. No es una niña golpeando a otra, es una sociedad que está fallando.
Rubén García Cruz, investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), reconoce que es un problema de abandono a la educación, desde los programas educativos que se hacen fuera de las escuelas, la olvidada infraestructura de los planteles y la forma en que se fomenta la convivencia escolar.
Por su parte, el subdirector de vinculación de la dirección general de fortalecimiento educativo de la SEPH Luis Ángel Hernández insiste en que es un problema que requiere atención integral, desde los padres de familia, directivos, profesores y el resto de los apoyos psicológicos y de salud que intervienen en un plantel educativo.
En noviembre del año pasado fueron publicados los Protocolos para la prevención, detección y actuación en caso de abuso sexual infantil, acoso escolar y maltrato en las escuelas de educación básica, la iniciativa representa la principal herramienta para que la SEPH, de forma interinstitucional, actúe en estos casos, que suman 370 en los registros.

La sociedad en un fragmento 

“Ya hija de la chingada, reacciona pendeja”, es la primera frase que alcanza a escucharse en el video, donde una niña está en el piso, mientras que otra, casi sobre ella, le grita más insultos, están en un aula, hay más niños, todos ríen, se burlan y callan.
Lejos de que la llegada del resto del grupo al aula detenga el acto, este sigue, con más risas y más silencios ante los insultos. Lo peor es que los niños toman su lugar ante el acontecimiento, saludan a la cámara, ríen, bromean, “hubieras venido Roberto”, dice una de las que graba. Toman su lugar y la violencia continúa.
Al minuto uno con 22 segundos es el único momento en el que se escucha un alto: “Ya wey déjenla…”, la voz se corta y se pierde en el ruido del video. Casi a los dos minutos una voz dice: “Yo digo que ya no grabes, ya con eso”, la respuesta es aún más impactante, “no wey, tengo el otro donde se estaban peleando bien culero”.
“¿Me esperas?”, dice la víctima, la agresora le responde que “no, no me espero, esto urge”, la jala otra vez del cabello. Su compañera la acorrala y la golpea, la alumna intenta dar golpes a sus agresoras, la tiran, los maltratos continúan y el video se detiene.

Violencia vs convivencia

Rubén García Cruz, investigador del área académica de psicología de la UAEH, explicó en entrevista que uno de los errores más graves es la construcción de los programas educativos, ya que estos responden a una intención política y de gobiernos en turno más que a una integralidad del aprendizaje con la comunidad educativa, lo que orilla en la mayoría de los casos a que los profesores sean solo administradores del programa, sin estar capacitados para detener y detectar situaciones como la de la secundaria Jesús Reyes Heroles.
Para él, las escuelas y los profesores deben recordar que el objetivo es el aprendizaje, y su rol es que los niños adquieran conocimiento, no solo académico, sino también de toma de decisiones.
“Una de las situaciones más difíciles es trabajar con una masa de personas que no se implican; los maestros detectan la violencia y no se involucran, los que graban, no se involucran”, declaró el entrevistado.
Agregó que luego de varios estudios realizados por la máxima casa de estudios, detectaron que en la mayoría de planteles los docentes son figuras ausentes en las aulas, mismos que no se implican en las problemáticas escolares.
En su trabajo con secundarias técnicas detectó que en los profesores existe un desconocimiento para detectar situaciones de agresión, así como para conservar una convivencia sana entre la comunidad escolar.
Su trabajo está basado en una muestra de la región de Tula- Tepeji; para él los especialistas en psicología son los que tienen un área de oportunidad en las instituciones educativas para mejorar los entornos de esparcimiento de los alumnos y las relaciones entre ellos.
En ese sentido, los profesores coincidieron que las escuelas están olvidadas, ya que la infraestructura siempre es precaria, son pocos los planteles que tienen los espacios en óptimas condiciones, la mayoría están olvidados respecto a recursos monetarios, sociales, de personal, entre otros. “Los niños y la comunidad escolar deben tener un buen espacio para ellos”, refirió el investigador.
Asimismo, el especialista consideró que deben aplicarse más actividades para mejorar la convivencia, “las reuniones de padres de familia son para dar quejas de los niños, no para indicar cómo mejoran su actuar dentro de la comunidad”.
Contra la naturalización de la violencia es necesario un discurso académico más que uno político en tiempos de elecciones, uno que promueva la convivencia sana y pacífica, en donde los actores asuman su responsabilidad ética y legal. “Si la educación no puede con eso, no lo hará nada”, sentenció Rubén García.

  • La violencia, sea cual sea la forma en que se manifieste, es un fracaso”

Jean Paul Sartre

  • La violencia es el miedo a las ideas de los demás y poca fe en las propias”

Antonio Fraguas Forges

  • La violencia sexual, racial, de género y otras formas de discriminación en la cultura no pueden ser eliminadas sin cambiar la cultura”

Charlotte Bunch

  • Con la violencia olvidamos quiénes somos”

Mary Mc Carthy

Para saber

Protocolos y la SEPH

El subdirector de vinculación de la dirección general de fortalecimiento educativo de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH) Luis Ángel Hernández, indicó que el problema cuando se atiende no deja fuera ni a profesores, ni a padres de familia, y mucho menos al entorno escolar.
En entrevista, resultó que desde el ámbito educativo darán seguimiento al caso con apego a los protocolos de actuación, por lo que no solo serán atendidas las alumnas involucradas, sino todos los alumnos de ese grupo, ya que realizarán pláticas y una red de apoyo. Además de una encuesta en el aula sobre la percepción de violencia.
Por ello refirió a la reciente creación de los Protocolos para la prevención, detección y actuación en caso de abuso sexual infantil, acoso escolar y maltrato en las escuelas de educación básica que aplica desde noviembre del año pasado en los centros educativos, como parte de las estrategias para solucionar los conflictos que se presentan en escuelas.
El objetivo del protocolo, dijo, es actuar ante casos que vulneren los derechos de niños y adolescentes, entendiendo que la convivencia escolar es una responsabilidad compartida, lo cual traerá mejores aprendizajes en el ámbito educativo, relaciones interpersonales sanas y exitosas, dando por resultado que cada integrante de la comunidad educativa se sienta cómodo y seguro dentro de su plantel.
Los protocolos publicados en el Periódico Oficial del Estado de Hidalgo (POEH) otorgarán a la comunidad educativa herramientas para prevenir, detectar y actuar ante casos de violencia en escuelas de educación básica; por lo que observar y denunciar se convierten en los principales factores que deben seguir con responsabilidad los docentes y padres de familia, así como el resto del personal educativo.

¿Qué hacer?

En el aula

+ Se recomienda
que los docentes implementen una bitácora para el registro de hechos relevantes en el aula, relativos a cambios de conducta y necesidades que manifiesten los estudiantes

+ La instalación
de un buzón para que los alumnos expresen ideas, emociones o cualquier acción que no les agrade o que les lastime

+ En caso
de presentarse alguna situación de probable abuso sexual o violencia entre escolares, es preciso que los profesores informen de inmediato y por escrito a las autoridades educativas y simultáneamente a la instancia correspondiente, como la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y la Familia del Estado de Hidalgo

+ Los docentes
deberán capacitarse en materia de derechos humanos y temas afines

+ Dar de alta
de manera obligatoria el caso ante la plataforma del Registro estatal de prevención, atención y erradicación de violencia escolar (Repaeve), en la siguiente dirección web: www.repaeve.seph.gob.mx

Seguridad

+ En primera
instancia, deberá notificarse de inmediato al director del plantel, asimismo el caso quedará redactado en un acta de hechos, la cual deberá ser elaborada por personal de la dirección y en colaboración con quien ha referido el caso ante la percepción de indicadores de riesgo

+ Las autoridades
educativas resguardarán la transcripción de las palabras exactas que fueron utilizadas por los niños y adolescentes cuando refirieron el acto violento, o en su caso, del adulto que denunció

+ Describirán
la conducta y el estado físico de los niños y adolescentes, y en su caso del adulto que reportó el suceso

+ Guardarán
confidencialidad a nivel
interno y externo

Indicadores

  • Recelo o nerviosismo ante la presencia de una persona en particular (generador de violencia)
  • Cambios notorios en los hábitos alimentarios, ya sea por exceso o disminución
  • Crisis de llanto sin explicación
  • Sensibilidad extrema,  como irritabilidad, agresividad, llantos repentinos, indiferencia, entre otros
  • Dificultades en la integración al grupo de iguales
  • Negativa repentina a participar en actividades escolares
  • Descenso brusco en el rendimiento escolar
  • Cambios en el estado de ánimo de la víctima
  • Uso y abuso de sustancias nocivas para la salud
  • Periodos de ausentismo marcados, repentino o repetitivos
  • Autopercepción desvalorizada y empobrecida
  • Sentimientos de vergüenza y culpa
  • Evasión del contacto visual
  • Burlas o comentarios  hacia su persona
  • Detección de comentarios fuera de lugar o hacia su persona, normalmente para molestar
  • Groserías o palabras despectivas
    en su contra
  • Provocaciones de distintos tipos, para incitar peleas, llantos, entre otros

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