PEDRO ZAMORA BRISEÑO / AGENCIA INFORMATIVA CONACYT

Colima.- El doctor Iván Delgado Enciso, profesor investigador de la Universidad de Colima (Ucol) y coordinador de investigación del Instituto Estatal de Cancerología (IEC), encabeza un grupo de trabajo en torno a un proyecto de investigación encaminado a determinar nuevos usos de algunos fármacos antiinflamatorios para mejorar la calidad de vida de pacientes con cáncer de próstata.
Indicó que desde hace algunos años se dio cuenta de que algunos fármacos antiinflamatorios podrían servir como auxiliares en el tratamiento de varias neoplasias, a partir de pruebas de células
en cultivos de laboratorio, posteriormente en animales de experimentación y actualmente está en periodo de validación en pacientes humanos.

Según el proyecto, que es desarrollado con apoyo financiero del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), los fármacos investigados generalmente son de patente vencida, lo que quiere decir que no son caros y “creemos que sí tienen un efecto benéfico”.
Sin embargo, reservan los nombres de los medicamentos sometidos a pruebas para evitar que la población genere expectativas antes de que su utilidad sea confirmada científicamente.

“Estamos comprobando que uno de esos fármacos tiene efecto antineoplásico en humanos y al parecer también una mejora en la calidad de vida de pacientes con cáncer de próstata avanzado, pues este proyecto va dirigido a ellos, que tienen opciones de terapia muy limitadas o agresivas.

“Desgraciadamente, este tipo de cáncer afecta mucho a personas de edad avanzada y las quimioterapias a veces no las toleran muy bien; el médico oncólogo considera que no es factible, o bien, los pacientes no aceptan la quimioterapia.”
Por lo anterior, Delgado Enciso consideró importante tener una alternativa con efectos secundarios adversos menos fuertes que pudieran ayudar en algún sentido, o bien, si reciben la quimioterapia, que sea un medicamento auxiliar para ayudar.
Hasta ahora, los resultados de dicha investigación son que sí hay un efecto benéfico y en los próximos meses estarían listas las conclusiones finales para ser publicadas en una revista internacional.

El investigador explicó que una de las líneas de investigación del laboratorio consiste en buscar una nueva utilidad de fármacos comunes, baratos, de fácil acceso, en contra del cáncer, porque muchos procesos a nivel celular tienen que ver con cuestiones de inflamación, no necesariamente con inflamación visible, sino una que favorece la formación de nuevos vasos sanguíneos o que las células crezcan más.

“La inflamación es un proceso complejo, entonces algunos antiinflamatorios afectan ahí, pero no todos; por ejemplo, probamos la aspirina, y aunque es el antiinflamatorio por excelencia, no tuvo un efecto en contra del cáncer, pero sí algunos de otro tipo.”
Delgado Enciso refirió que aunque los fármacos se venden para una cosa, también pueden atacar o perjudicar otra, es decir, sus efectos son muy diversos, entonces algunos que son expedidos como antiinflamatorios también tienen un efecto colateral contra algún tipo de cáncer.

“¿Sería exclusivamente para mejorar la calidad de vida del paciente o hay posibilidades de que ayude en el combate de la enfermedad?”, se le preguntó.
“En estudios que realizamos en células, esto es en ensayos in vitro adentro de un laboratorio y en ensayos donde generamos un tumor de cáncer de próstata en unos ratones, vimos que sí tenía un efecto contra el cáncer, en hacer más lento su crecimiento e incluso ayudar a reducir los tumores, por lo que sí hay un efecto directo en contra del cáncer, no solo en la calidad de vida”, explicó.

“Lo que estamos viendo ahorita en pacientes es que mejora la calidad de vida y los resultados directos en contra de la neoplasia del cáncer en sí, están actualmente en proceso, pero es más fácil y evidente observar las cuestiones de calidad de vida, que te puedo decir que al parecer sí está mejorando; y los resultados finales en efectos del cáncer creemos que sí pudieran funcionar, estaría en unos meses, hasta que el estudio se cierre, porque son estudios en los que no analizamos los resultados hasta que se termina la investigación, pero el análisis de su efecto en pacientes sí está siendo alentador y sí tenemos indicios de que será un resultado positivo.”

El académico explicó que los resultados podrán enriquecer los tratamientos contra el cáncer de próstata, pero puntualizó que el avance para encontrar tratamientos nuevos contra esa enfermedad es lento, como cualquier otro padecimiento, es decir, se hace una investigación y aunque arroje resultados positivos no significa que automáticamente puedan usarse, sino que esa investigación da pie a hacer una más grande y otra más, y el paso final es que pueda recomendarse a los médicos para que se dé.

En este caso, Delgado Enciso expuso que su línea de investigación ha abarcado desde encontrarlo en ensayos de laboratorio hasta transferirlo a pacientes y generar información que probablemente en varios años pueda llevar a recomendarse de manera general, pues actualmente está en etapa de experimentación y de análisis, pero va por buen camino.

Agregó que un aspecto importante es que ese trabajo surgió de una tesis de licenciatura de la Universidad de Colima probando células y va avanzando hacia su uso en humanos, lo que es parte de la filosofía de descubrir algo y llevarlo hasta que finalmente se concrete a una utilidad en beneficio de los pacientes, donde existe esa vinculación entre la Ucol y el IEC para generar estudios que puedan proyectarse desde su descubrimiento hasta su aplicación y que ahora están en una etapa intermedia.

Iván Delgado recordó que el cáncer de próstata puede diagnosticarse en una etapa temprana si la población acude a revisiones periódicas a través de exploración física y de antígeno prostático específico con un médico especializado, que es el urólogo.
Si el paciente resulta con cáncer, hay que evaluar el estadio, qué tan avanzado está, y el urólogo y el oncólogo dan un tratamiento en el que inicialmente trata de limitarse la enfermedad al bloquear ciertas hormonas que favorecen el crecimiento de esta.

“Generalmente los pacientes responden muy bien, pero uno no sabe cuánto tiempo va a responder muy bien este tratamiento; puede llegar una etapa en la cual a pesar de la cirugía ya no funcione, entonces es ahí cuando hay que dar quimioterapia o radioterapia, que son estrategias más fuertes de tratamiento, a las que muchos pacientes responden bien, otros no tanto.”

Aclaró que el propósito de su proyecto no es sustituir lo que ya está, sino que sea como un auxiliar, evaluándolo en etapas avanzadas de la neoplasia, porque los tratamientos auxiliares más avanzados son muy caros y además no son tan efectivos como se quisiera, por lo que la intención es generar tratamientos auxiliares que ayuden a los convencionales, pero que sean económicos y de fácil acceso para los pacientes o para el sector salud.

“No se pretende que un antiinflamatorio se convierta en estrategia de terapia principal, sino en un auxiliar que beneficie al paciente, porque en los pacientes de cáncer hay varios objetivos; en primer lugar, curar si se puede, pero si ya no se puede curar, se trata de estabilizar la enfermedad, y si ya no está estabilizada la enfermedad, se trata de que el paciente tenga mayor tiempo de supervivencia con una mejor calidad de vida.”

“Estamos comprobando que uno de esos fármacos tiene efecto antineoplásico en humanos y al parecer también una mejora en la calidad de vida de pacientes con cáncer de próstata avanzado”

Problema de salud pública

A juicio de Delgado Enciso, el cáncer de próstata es una de las principales neoplasias malignas en los hombres y como la expectativa de vida en la población cada vez es mayor, cada vez habrá y está habiendo más casos, “entonces sí es una neoplasia que hay que atender, es un problema de salud pública, pero ofrece muchas oportunidades de diagnóstico temprano, entonces aunque nosotros trabajamos la parte de terapia, lo primero que debe uno promover es diagnóstico oportuno, pues mientras más se detecte a tiempo, puede tener un tratamiento más exitoso en etapas tempranas”.
Ha habido avances en la campaña de detección de cáncer de próstata, pero es parte de cambiar la cultura. Nosotros como pacientes debemos acudir con mayor frecuencia a revisiones tempranas, porque debido al simple hecho del envejecimiento de la población, cada vez habrá más cáncer de próstata.
“Somos pioneros en el uso de antiinflamatorios en contra del cáncer, obviamente en el mundo puede haber muchos grupos, pero en este grupo de fármacos que nosotros estamos proponiendo, hemos sido los primeros en el mundo en evidenciarlo, incluso ya hay publicaciones de estudios en células y ratones, y sin duda va a ser un tema relevante en alguna publicación del año que entra.”

Nuevos tratamientos sujetos a estudio

El médico Alejandro David Soriano Hernández, investigador del Instituto Estatal de Cancerología de Colima, mencionó que su participación en el proyecto se ha dado en el esquema de la búsqueda de nuevos tratamientos con antiinflamatorios sujetos a estudio, desde los ensayos in vitro con células de cáncer de próstata, así como en modelos animales en los cuales han probado el efecto de la reducción tumoral de esos fármacos.

Soriano Hernández es autor de la primera tesis de licenciatura en que fue abordado el uso de antiinflamatorio contra el cáncer, asesorado por Iván Delgado, en tanto que su tesis de maestría dio el fundamento a valorar el efecto de esos fármacos en humanos, por lo que “la participación del doctor Alejandro Soriano ha sido fundamental”, dijo Iván Delgado.

A su juicio, la participación de David Soriano ha sido fundamental porque pocas veces se ve que un mismo laboratorio haga un hallazgo de laboratorio y que después trate de buscarlo en pacientes. “Generalmente llega a un hospital cuando alguien más ya lo probó en laboratorio, si lo quieres probar en humanos, o bien, te quedas en laboratorio y otro grupo de investigación ya lo probará en humanos, entonces es parte de esta cadena donde está desde el hallazgo en laboratorio hasta querer probar su efectividad en humanos, y el doctor Soriano se formó en licenciatura y maestría con estos temas y el doctorado lo hizo en otra y ahora también forma parte del equipo de investigación”.

Soriano Hernández explicó que durante su tesis de licenciatura realizó pruebas de antiinflamatorios no esteroideos, se probaron alrededor de ocho con un ensayo in vitro en cáncer cervicouterino, de los cuales seleccionaron algunos fármacos que se llevaron a cabo en la tesis de maestría, que fue también probar esos antiinflamatorios en un modelo de ratón de cáncer de próstata. Ahí seleccionaron de la tesis de licenciatura los mejores antiinflamatorios, cuatro fármacos, de los cuales uno de ellos es el que está probándose en el proyecto de cáncer de próstata y tuvo resultados muy importantes tanto en in vitro como en in vivo. En algunos grupos hubo reducción tumoral, donde los ratones generalmente en un experimento viven más o menos 50 a 60 días, pero con ese fármaco la supervivencia de los ratones alcanzó 100 días.

Alejandro Soriano es ingeniero bioquímico y estudió su licenciatura en el Instituto Tecnológico de Colima, perteneciente al Tecnológico Nacional de México (Tecnm), mientras que su maestría y doctorado en ciencias médicas los cursó con la asesoría del doctor Iván Delgado en la Facultad de Medicina de la Ucol.

Delgado Enciso puntualizó que el proyecto es un ejemplo de que las investigaciones y los resultados que se generan y finalmente llegan al uso cotidiano de un paciente, derivan del trabajo de muchos años y del seguimiento de investigadores que están desde un principio evolucionando la idea y que por último pueda usarse en humanos.
Para que un médico pueda recetar una pastilla, añadió, tiene que haber atrás años de investigación y ese caso puede llegar a ser un ejemplo de algo que puede usarse en humanos.

Algunos medicamentos podrían servir como auxiliares en el tratamiento de varias neoplasias, a partir de pruebas de células en cultivos de laboratorio

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