Uno de los proyectos más atractivos para nuestra entidad, por las implicaciones económicas y sociales que tiene, es del Geoparque Comarca Minera de Hidalgo. En él actualmente trabajan investigadores de la UNAM y de la UAEH, así como autoridades estatales, cuyo objetivo común es conformar una oferta sólida que demuestre la riqueza de 30 geositios que se distribuyen en un área de mil 900 kilómetros cuadrados a lo largo de nueve municipios. El área es vasta y además es una de las zonas más pobladas de la entidad, pues incluye a la capital del estado. Según el proyecto, de concretarse, serían beneficiadas medio millón de personas que habitan en esa zona geográfica con características homogéneas. El plan es interesante porque, de ser avalado por la UNESCO, la región se convertiría en un imán para el turismo internacional que es atraído por este tipo de lugares que tienen no solo una riqueza natural debido a las características del suelo y el entorno físico, sino por su  invaluable pasado histórico. Sería muy positivo que avanzara porque además podría despertar algo de lo que carecemos hoy día: orgullo por nuestra tierra y su pasado. Los expertos en cuidado del patrimonio cultural sostienen la tesis de que no hay mejor forma de cuidar los bienes culturales de una comunidad que conociéndolos. Si las personas no sienten suya su tierra y sus activos culturales, entonces no los valora y mucho menos los cuida. Si finalmente se crea el Geoparque Comarca Minera de Hidalgo, la zona tendrá un impacto económico y turístico positivo, lo cual es una excelente noticia tomando en cuenta el entorno económico internacional adverso. Y lo mejor: no se requieren las grandes inversiones porque la riqueza es natural e histórica y está ahí. Lo único que hay que hacer es conservar lo que ya tenemos y mejorar la infraestructura. Además hay dos grandes instituciones haciéndose cargo: la UAEH y la UNAM. Ya veremos en septiembre si la iniciativa es avalada por la UNESCO y, entonces, vendrán los siguientes retos: desarrollar la infraestructura necesaria para poder recibir a visitantes internacionales acostumbrados a servicios de calidad. Pero eso ya es otra historia. De filón. La buena noticia es que concluyeron las acciones radicales contra los resultados de las elecciones del pasado 5 de junio. La mala es que las impugnaciones van contra los resultados electorales obtenidos en 56 municipios, lo que implica que la mayoría de las elecciones de 2016 podría ser resuelta por magistrados y no a través de las urnas.

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