Pese a los beneficios de beber una taza, existen algunas desventajas como ser más proclive a presentar ansiedad,
ardor de estómago, entre otras

EDDY ARMENTA /
IMSS HIDALGO
Pachuca.- “La vida comienza después de un café”, frase acuñada por distintos dramaturgos, artistas, diseñadores y fuente de varias obras de arte en múltiples épocas.

Si bien el tomar un café por las mañanas se ha mantenido en el top de las actividades para comenzar el día correctamente, puede representar un mal para la salud si se consume de manera constante y varias veces al día.

Muchos son los beneficios que se han atribuido a esa bebida a lo largo del tiempo, la ingesta moderada de café desciende el riesgo de ataques al corazón, protege contra la demencia e incluso del cáncer de piel.

Sin embargo, existen algunas desventajas si su consumo es en exceso, es decir, dos o más tazas al día, pues se es más proclive a presentar ansiedad, ardor de estómago y empeora los sofocos menopáusicos.

Además de presentar insomnio, hiperactividad, nerviosismo, taquicardias, mal aliento y dientes amarillentos, efectos que en su mayoría se pueden atribuir a la cafeína.

La materia seca de los granos del café que venden en el mercado está constituida mayoritariamente por minerales y por sustancias orgánicas que son los carbohidratos, lípidos, proteínas, alcaloides, como la cafeína y la trigonelina, así como por ácidos carboxílicos y fenólicos, y por compuestos volátiles que dan el aroma característico que tanto gusta.

Por su parte, el cafestol y kahweol influyen directamente en la presencia del colesterol en el sistema, aumentan los rangos de irritabilidad y ansiedad manifestándose en muchas ocasiones en problemas en el sistema digestivo, aumentando el riesgo de presentar úlceras
estomacales.

Asimismo, representa un riesgo la forma de preparación y el acompañamiento del café, ya que muchas veces se combina con demasiada azúcar, con galletas o algún tipo de postre añadiendo escalones a la posible aparición de la diabetes mellitus.

¿Qué puedo hacer?

  • Si los apuros radican en la dificultad de despertar y mantenerse activo por las mañanas y la ingesta de esa bebida ya ha superado las tres tazas, es hora de cambiar a hábitos a más saludables
  • Para comenzar el día es recomendable hacer un poco de ejercicio. Ejercitarse por las mañanas activa el cuerpo y la mente, manteniéndote con ese ánimo durante el día
  • Es recomendable beber por lo menos dos litros de agua diariamente, pues oxigenará y mantendrá alerta al cerebro
  • Cambiar el café por té o agua simple. Así, paulatinamente se disminuirá su ingesta
  • También se puede comer fruta y/o verdura para empezar el día, pues darán las vitaminas para permanecer despierto

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