Las fuentes para la obtención de ese compuesto varían entre niños y adultos. Mientras que las personas mayores lo toman en forma de café, los menores lo ingieren principalmente en refrescos de cola

Yeyetzi Citlali Torres Ugalde y Angélica Romero Palencia
Doctorado en ciencias de alimentos y salud humana del ICSa

El consumo de café surgió en Etiopía, no obstante, fue en Arabia donde comenzaron a moler y tostar los granos para ser tomado como infusión a mediados del siglo XV. A partir de entonces, su uso se ha generalizado hasta la actualidad.

Por ejemplo, en Estados Unidos científicos realizaron un estudio donde observaron que 87 por ciento de las personas analizadas consumían café o productos con cafeína; los principales consumidores fueron adultos de 35 a 64 años (71 por ciento). Sin embargo, cerca de 23 por ciento de los que ingirieron cafeína fueron niños de dos a cinco años.

En México, también hay evidencia al respecto, por ejemplo, un estudio mostró que la población puede llegar a consumir 1.

41 kilogramos de café por persona al año. Por otro lado, en otro análisis realizado en Guadalajara fue posible determinar que los adolescentes consumieron más de 750 mililitros de refrescos de cola por día, una bebida con alto contenido de cafeína.

Asimismo, se sabe que en la última década se ha incrementado el consumo de bebidas energéticas por niños en 6 por ciento, ello comparado con la década pasada.

Las fuentes para la obtención de cafeína varían entre niños y adultos. Mientras que las personas mayores la toman en forma de café, los menores de edad la ingieren principalmente en refrescos de cola.

El alto consumo de cafeína se debe, sobre todo, a que produce una activación del sistema nervioso central, lo que genera la sensación de incremento de energía, placer, bienestar y aumento de la actividad física.

En adultos se ha observado que la ingesta de cafeína tiene algunos efectos positivos, por ejemplo en la reducción del riesgo de padecer diabetes mellitus tipo dos, enfermedad cardiovascular y algunos tipos de cáncer como el colorrectal.

En niños y niñas su uso es controversial, los efectos que esa substancia produce en su salud se pueden dividir en dos: positivos y negativos.

A pesar de los efectos negativos en su consumo, y que especialmente entre menores de edad no es recomendado, su uso es real. Por tanto:

  • Es importante contar con información adecuada que permita tomar decisiones certeras
    sobre la alimentación entre los niños
  • En casi todo el país, el mercado ofrece diversos productos que contienen cafeína y que se venden de forma libre a los menores. La dificultad reside en que no todas las etiquetas de esas mercancías indican que la contienen
  • La sociedad, debería estar alerta sobre los productos que consumen los niños, ya que podrían contenerla y eso podría ser un factor de riesgo para su adecuado desarrollo físico y mental

Efectos positivos

  1. Aumenta la activación del cerebro y mejora su distribución energética, lo que podría significar un mejor rendimiento cognitivo
  2. Aumenta la actividad física cuando se toma en dosis bajas, menos de un miligramo por kilo
  3. Ayuda a mejorar la función ventilatoria cuando se ocupa como tratamiento de la apnea del prematuro*

* En ese último caso, la cafeína también es útil para disminuir la aparición de secuelas neurológicas producidas por hipoxia cerebral

Efectos negativos

  1. Produce insomnio y alteraciones en el ciclo del sueño. Ese es un factor negativo muy importante al considerar que es durante la noche cuando se secreta la hormona del crecimiento, por lo que su desarrollo podría verse afectado
  2. Se tiene evidencia de que los niños que toman cafeína son más propensos a presentar ansiedad y depresión

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