Marco Escamilla

Estaba Marco Escamilla
como secretario de Salud,
cuando llegó la Huesuda
a pedir atención.
– ¿Tú qué haces aquí?–,
le preguntó a la señora.
– Aquí estoy esperando
a que me toque la consulta.
– No seas ridícula, Muerte loca, tú no necesitas atención
mejor vete a conseguir
otro muertito, que en esta secretaría mando yo.
– No me digas, Marquito, que no me vas a dar la vacuna,
si ya es temporada de frío y ando bien malona,
empecé con moco y tos y ahora hasta me duele el corazón.
Así fue la historia de cómo
a la Muerte
se le murió el corazón
porque Marco no la atendió.
Abusados ustedes
que van a Salud,
no vaya a ser que como la Muerte, se queden ahí un ratón.

Ivan Jesús Bravo

Estaba Juan Jesús Bravo
buscando descuentos
para sus agremiados,
cuando de repente llegó
la Parca con disfraz
de Yoli Tellería y le dijo
con voz ronca:
–No tendrás las rebajas
que pretendes–
Pero don Juan Jesús
ya estaba preparado
y le respondió
con tono ufano:
–Ya me voy para el panteón,
con mi amigo el gobernador,
ahí tus impuestos,
los dientes
nos la van a pelar–

Omar Fayad Meneses

El gobierno estatal está de luto,
pues a pocos días de
su administración,
Omar Fayad murió
de un gran susto.
Todo fue tan repentino y
no lo vieron venir,
el gobernador estaba tan ocupado,
que la llegada de la Calaca
no pudo sentir.
Mientras contento diseñaba
su sistema anticorrupción,
una reunión mantenían los
extrabajadores de Planeación,
los afectados pretendían
a Fayad encarar,
pero les ganó la Huesuda,
quien a Omar fue a matar.
Pobres de los hidalguenses
nadie los va a gobernar,
y a medias se quedó
el plan estatal de gobierno,
en el que los ciudadanos
iban a participar,
pero seguro que Omar
lo concluye en el Infierno.

Fátima Baños

Estaba Fátima Baños
presumiendo su intelecto,
cuando se le apareció la Huesuda para ver si era cierto.
De su belleza había oído
hablar la Catrina,
pero quería comprobar
si de deportes algo sabía.
Se sorprendió la Tilica de
encontrar llena su oficina,
de varios jóvenes que según
le servían de asesoría.
Al comprobar la Muerte
que no eran material de apoyo,
enfureció de momento y se los llevó a todos al hoyo.
Ahora dicen que por las noches en el CEAR se escuchan lamentos,
es la directora del Inhide
y sus amigos, que ya no
podrán pedir aumento.

Humberto Veras Godoy

Llegaba Veras Godoy
corriendo a la rectoría
cuando llegó la Huesuda,
que pálido lo ponía.

–No te asustes caballero
que no ha llegado tu hora,
solo te vas de esta uni
pero no es por malora–

–Otra enmienda yo te tengo–
sentenció la Tilica
–que trabajes en ANUIES
y desde allá nos platicas–

Humbertito fue andando y
brincando de alegría,
coordinaba la ANUIES y
la Flaca no lo perseguía.

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