Chivas es campeón del primer torneo de la Liga MX Femenil, una propuesta que nació por la necesidad de reforzar a la selección de la categoría en cuestión, así como la importancia de brindar continuidad a las jugadoras que conforman el combinado azteca y descubrir nuevos talentos.

En todos estos rubros, la naciente liga cumplió, y a lo grande. En los juegos de la gran final, la asistencia fue de 28 mil personas en el estadio Hidalgo y 32 mil en el Omnilife. Las televisoras se volcaron de lleno por los derechos de transmisión y la afición no pudo haber sido más calurosa.

Este concepto también ha visibilizado a un grupo relativamente olvidado por la opinión pública y las legislaciones relativas al deporte en nuestro país. El futbol femenil, como lo platicamos en este espacio hace unos meses, lleva décadas existiendo. Antes solo se contaba con torneos menores, sin incidencia mayor que la preparación rumbo a compromisos con el Tricolor. A principios de año llegó la Copa Femenil, una maqueta de lo que se convertiría en el espectáculo consentido de la afición mexicana en este año.

Las chicas pedían a gritos una liga profesional para explotar sus habilidades y amor por el futbol, consumando años de preparación, entrenamiento y sacrificio. Y como todo buen organismo deportivo, las figuras comenzaron a brillar: Lucero Cuevas, Blanca Félix, Norma Palafox, Mónica Ocampo y Berenice Muñoz ya se han posicionado como las jugadoras a seguir en la siguiente campaña.

El torneo debut para el balompié de mujeres creó también una brecha para distinguir entre la situación del varonil y su similar femenil. La primera final de la historia fue disputada entre Chivas y Tuzas, dos escuadras que no consiguieron clasificarse a la liguilla de la Liga MX. En ese sentido, hay más similitud con las categorías inferiores que con el primer equipo, pese a que Tigres y Águilas sí fueron un reflejo de sus compañeros varones.

Mencionaba un periodista durante la premiación: “Estos equipos ya no deben ser vistos como filiales, sino como instituciones deportivas independientes”. Esto en el sentido de identidad, mística y valores propios generados en un grupo con intereses afines. La Liga MX Femenil es un organismo nuevo, fresco y que apunta a convertirse en la nueva tradición del deporte mexicano. ¡Enhorabuena a todas y cada una de las futbolistas que hacen esta fantástica fiesta posible!

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