El éxito de los planes, programas y proyectos dentro de cualquier organización dependen en gran medida de la toma de decisiones sustentadas naturalmente en evidencias y experiencias previas. Enric Serradell López menciona en su artículo “La gestión del conocimiento en la nueva economía”, cómo la comunidad científica ha venido mostrando un creciente interés en las instituciones con la capacidad para crear, organizar y difundir el conocimiento en acciones fundamentales para el desarrollo integral de competencias de los recursos humanos. En los servicios de salud es justamente lo que debe buscarse día a día a partir del diseño, implementación, evaluación y diseminación de los requerimientos de salud del estado de Hidalgo. Una buena delineación de programas permitiría lograr los objetivos deseados y, en ese sentido, el diseño es un proceso fundamental en el ciclo de vida de un proyecto.
Desde esa perspectiva, los servicios de salud pueden trabajar en lo que naturalmente ya hacen, creando redes de capacitación y aprendizaje continuo con la finalidad de establecer una relación entre el personal capacitado y las personas que tienen el primer encuentro con los problemas de salud, para que de manera efectiva se implementen programas que beneficien directamente a las comunidades y sus afectados basándose en los estudios realizados a partir de una serie de procesos que en conjunto podemos llamar “gestión de conocimiento en salud”.
Entendemos por conocimiento al conjunto de experiencias, saberes, valores, información, percepciones e ideas que crean determinada estructura mental en el sujeto para evaluar e incorporar nuevas ideas, saber y experiencias. Y de acuerdo con la Guía europea de la gestión del conocimiento, esta es por tanto la dirección planificada y continua de procesos y actividades para potenciar el conocimiento e incrementar la competitividad a través del mejor uso y creación de recursos del conocimiento individual y colectivo, con el fin de utilizar, compartir y desarrollar los conocimientos de una organización y de los individuos que en ella trabajan, encaminándolos al logro de sus objetivos de la manera más eficaz.
La finalidad del presente artículo es llevar a la reflexión sobre la necesidad de que estratégicamente se diseñen planes, programas y proyectos de salud mediante procesos de gestión del conocimiento, para los cuales se sugieren cuatro canales de interoperabilidad:
1. Cuadro de mando integral.
2. Comunidades de práctica.
3. Espacios de conocimiento.
4. Gestión de relaciones.
Con esos canales articulados bajo el enfoque del marco lógico, desarrollado por la Organización Panamericana de la Salud, pueden diseñarse proyectos con elementos básicos para su ejecución y evaluación, además de proponer una visión de futuro para que las intervenciones se lleven a cabo en un ambiente donde interactúan con otros proyectos y están sometidas a diferentes realidades políticas, sociales y organizacionales. En consecuencia, se propone que las intervenciones (proyectos) incluyan el análisis del sistema más amplio (planes) del cual forman parte, como de los subsistemas (programas) que lo integran, y las relaciones que existen entre estos tres niveles.
El Instituto de Ciencias de la Salud (ICSa) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) al permitir y propiciar el trabajo colaborativo con los diversos sectores en los que la institución impacta, está a la vanguardia con el objetivo común de favorecer el estado de salud de la población hidalguense.

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