Alarmantes cifras dio a conocer la organización México ¿Cómo vamos?, en un estudio que señala que 51.9 por ciento de los hidalguenses no es capaz de adquirir la canasta alimentaria con el ingreso proveniente de su trabajo. Ese escenario refrenda que Hidalgo sigue siendo un estado sumergido en la miseria. Las cifras tomadas del Inegi nos hacen voltear inevitablemente al fracaso de las políticas públicas en materia de alimentación, desarrollo social y economía. Ni la vociferada Cruzada Nacional contra el Hambre, ni el Programa de beneficios alimentarios (Probea) del gobierno estatal, fueron los revulsivos para ayudar a más de la mitad de hidalguenses. De acuerdo con los indicadores difundidos ayer, durante el primer trimestre del año 51.9 por ciento de la población de la entidad está en esta situación, solo por debajo de Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Zacatecas. Un vergonzoso quinto lugar que, ajustado a los números del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), retratan que hasta 2015, 21.6 por ciento de la población, 623 mil personas, presentaba carencia de acceso a la alimentación. ¿Otro dato? Entre 2014 y 2015 la entidad cayó en tres indicadores que mide el Coneval: acceso a servicios de salud, del 13 al séptimo con mayor carencia; seguridad social, octavo al séptimo; y en calidad y espacios de viviendas, del 22 al 16. El gobernador Omar Fayad atribuyó ese descenso a la falta de coordinación entre los tres niveles de gobierno. Más claro, ni el agua, fracasó la política social. Recientemente la administración estatal dio carpetazo al Probea con el argumento de no alimentar más el paternalismo, el gobierno dejó de entregar despensas mensuales a familias pobres, en su lugar, las distintas secretarías promoverían proyectos productivos. Lo cierto es que, a casi un año de gestión, el nuevo modelo ha tenido poco eco y la pobreza alimentaria crece, comprar una despensa es cada vez más difícil para el grueso de la población y el oscuro panorama continúa dilatándose. Solo para contextualizar: México ¿Cómo Vamos? también documentó que la pobreza laboral en Hidalgo se ubica muy por encima de la media nacional, que para el primer trimestre del año fue de 38. 9 por ciento. Más vale que los gobiernos caminen hacia una sola dirección, que el modelo sustituto de Probea arranque, y arranque bien, que los más de 10 mil millones de pesos en nuevas inversiones traigan salarios dignos, de lo contrario la miseria nos rebasará. De filón: ¿Qué resulta peor, ¿que los pachuqueños se sientan cada vez más inseguros de habitar en la Bella Airosa, o que huachicoleros desarrollen su propia “tecnología” para robar el patrimonio de la nación?

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