Continúa el conteo de soles y lunas que hemos visto desde las ventanas de nuestros hogares. El confinamiento se extiende y, en lo que respecta al futbol, queda mucho por hacer. Expertos de múltiples disciplinas coinciden en que es muy pronto para si quiera plantear posibilidades de cómo será el mundo cuando todo termine. Lo cierto es que mucho cambiará, para bien o para mal.

Ya se había explorado la posibilidad de cancelar definitivamente las competencias futbolísticas para evitar el empalme y sobrecarga de juegos. De entrada, la Jupiler Pro League de Bélgica dio un paso al costado en las pretensiones de la UEFA y decidió concluir el torneo, otorgando el título al Club Brujas, el cual le llevaba 15 puntos de ventaja al KAA Gent a falta de una fecha de torneo regular.

Si bien esta deliberación deberá ser ratificada por la federación en próximos días, se trata de una posibilidad explorada por muchas ligas profesionales. Hasta este momento, la Liga Mx ha sido contundente en su intención de reanudar el torneo. Algo similar ocurre en Inglaterra y España, donde se ha declarado que la competencia local se reanudará en cuanto las condiciones lo permitan. La moneda sigue en el aire.

En otros temas, la FIFA determinó que para los Juegos Olímpicos de Tokio, ahora a celebrarse en 2021, se aceptará a jugadores de categoría sub-24 para admitir a juveniles que actualmente se encuentran en el límite de edad. Gracias a ello, hombres como Sebastián Jurado, Uriel Antuna, Sebastián Córdova y Carlos Rodríguez mantendrían las esperanzas de luchar por la presea dorada.

Luego de que México extendiera su periodo de cuarentena hasta el 30 de abril, la posibilidad de reanudar el rodar de la pelota se ha aplazado hasta julio próximo. De manera oficial, los compromisos internacionales de selecciones nacionales han quedado suspendidos hasta estas fechas, las cuales verían, virtualmente, el arranque del nuevo año futbolístico.

Sobra decir que, el parón pone en la congeladora miles de movimientos del mercado de piernas, puesto que deberá analizarse el factor económico y logístico para determinar la compra y venta de jugadores. Medios españoles aseguran que, por lo menos en los próximos meses, ningún futbolista podría costar más de 100 millones de euros para mitigar los efectos de la crisis financiera.

Lo mismo ocurriría con renovaciones, finiquitos de contrato y patrocinios. Pero esto, como muchas cosas en tiempos del coronavirus, son meras especulaciones.

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