Durante la gestión de Francisco Olvera como presidente municipal de Pachuca (2009-2012), salió a la luz pública un libro titulado Mi Pachuca, 70 cartas a la Bella Airosa, en una tarea compartida con la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística sección Hidalgo.

Raúl Arroyo fue el compilador.

Durante 10 meses apoyaron el proyecto Orlando Hernández Reyes, quien organizó y ordenó los textos, y Suly Sendy Pérez, en la revisión y corrección.

Las 70 misivas se ordenaron por estricto orden alfabético del apellido paterno de su autor, y se acompañó una breve semblanza de cada uno de quienes contribuyeron.

Por razones de espacio no se incluyen ni sintetizan todas las cartas. Esta es la segunda de tres entregas.

Gracias Pachuca que me viste nacer. Fernando Javier Chong García. Pachuca (1920). Médico cirujano por la UNAM. Jefe de neurología en diversos hospitales. Ponente en congresos nacionales e internacionales.

“Pachuca, punto de encuentro de muchos migrantes: ingleses, alemanes, libaneses, chinos e indígenas, la mayoría de ellos expulsados de sus comunidades natales por la pobreza. Pachuca, aires que dispersan distintas formas de ser, remolinos de diversas procedencias que unieron sus ímpetus en el fondo de sus entrañas, las que en sus minas, que te dieron razón de ser antes de que Hidalgo fuera estado.

“Pachuca, cobijo de mi madre, llegada de León, Guanajuato. Pachuca, refugio de mi padre, llegado de China. Pachuca, en mi persona unión de dos continentes y de dos culturas.

“Pachuca, que en los años de mis primeras letras me viste sufrir la discriminación y el asedio de otros niños pachuqueños que podían tener los ojos de capulín y andar descalzos, pero que se burlaban del ‘chino’, porque así me decían”.

Pachuca, Hidalgo, capital del estado. Gloria Conde Gómez. Pachuca (1931). Química clínica por la Universidad Femenina de México, licenciada en derecho y maestra en criminología por la UAEH. Alcaldesa suplente de Pachuca en 1976.

“Pachuca de mis amores:

“Tú que has sido el escenario de mi vida; tú que en tu exquisito regazo guardaste y acogiste a mi amadísima familia: mis padres, mis hermanos, sus hijos, los hermanos de mi padre; tú que compartiste lo mejor para mí…esos cielos azules, esas hermosas montañas que rodean el mismo corazón de tu ser y que cada noche, con la alegría de las luces que encienden los vecinos en sus casitas de tus barrios altos, semejan un hermoso traje de china poblana”.

Empezaré por decir…gracias, Pachuca… Sergio Corona. Pachuca (1928). Actor, comediante, director y productor. Se inició artísticamente estudiando baile y técnica clásica. Fue moderador en concursos de albures, realizados en la Bella Airosa.

“Es que, aparte de haberme dado vida por haber nacido en la calle de San Bartolomé de las Casas, número siete, de Pachuca de Soto…cómo me has obsequiado tanto sin que me pidieras pago alguno…solamente yo he querido corresponder a tu gentileza con cariño, respeto y agradecimiento.

“En Pachuca en la actualidad…y hablo de marzo del 2009, los pastes me han paseado por todos lados…me han llevado a todo tipo de hogares, de empleos, de tiempos de descanso…me han dado oportunidad de compartir momentos con personas de todas las edades…gracias pastes”.

Pachuca, cumbres y abismos. Luis Corrales Vivar- Cravioto. Pachuca (1948). Arquitecto por la UNAM. Coordinador de extensión universitaria de la UAEH. Desde 1989 pertenece a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística.

“A la ciudad de Pachuca:

“Te escribo esta carta para decirte algunas cosas que pienso de ti. He titulado esta epístola como “Pachuca, cumbres y abismos”.

“Creo que por el cariño que te tengo voy a llamarte como todos te conocen, ‘la Bella Airosa’, ya sabemos lo que te somos cercanos, que de los dos adjetivos pesa más el de bella, por eso así te llamaré: Bella.

“Sé que tienes cumbres y abismos, sombras y luces, cimas y simas”.

Diálogo con Pachuca. Silvia García de Alba. Jalisco (1938). Por años se ha sumado a causas en favor de los niños y las familias. Se ha distinguido también en el rescate del pasado en el área literaria y de folclore musical. En Hidalgo presidió el DIF y el Fondo para la Cultura y las Artes.

“Hoy, que cumples 140 años de ser la capital del estado de Hidalgo, de su gente generosa y sensible, fragua inagotable de hombres que han forjado su historia, rica en traiciones, música, danzas, ritos, flora, fauna; que tiene entrañas de plata, aridez de valles, verdor de la Huasteca, déjame decirte que no basta con haber nacido aquí para quererte; a ti hay que llevarte en el alma, en la sangre… yo simplemente te llevo en el corazón.

“Por eso Pachuca, hoy quiero reencontrarme contigo, que hagamos un alto en el camino y recordemos las vivencias que se arraigaron en mi corazón y que forman parte de mi vida.

“¿Recuerdas que en septiembre de 1975 me disponía al cumplimiento de la más importante tarea social al asumir la presidencia del IMPI Hidalgo (Instituto Mexicano para la Infancia y la Familia) hoy DIF, nombramiento que me dio mi querida y admirada amiga María Esther Zuno de Echeverría, quien me enseñó a amar más a México y a sus tradiciones…? Y allí empecé a quererte”.

Desde mi barrio. Julieta Guevara Bautista. Hidalgo (1939). Licenciada en ciencias políticas y administración pública por la UNAM. Diputada federal por Tulancingo y senadora por Hidalgo.

“Querida Pachuca:

“Te escribo desde el recuerdo de mi barrio El Arbolito, llamado así porque tenía un solo árbol sembrado en su calle principal. Era un barrio minero que se extendía sobre el cerro cercano a las instalaciones de la Compañía Real del Monte y Pachuca, entonces en manos de ingleses y norteamericanos. Estaba compuesto por calles angostas y callejones sin pavimentar, por lo que pocos coches o camiones circulaban en ellos; en mi calle Humboldt, rara vez entraba uno, lo que permitía que los niños la usáramos como un patio de juegos. En ese barrio nací en plena guerra mundial”.

El verdadero tesoro. José Luis Guevara Muñoz. Pachuca (1976). Abogado por el Instituto Tecnológico Autónomo de México. Master en administración de empresas por la Escuela de Negocios CEU-San Pablo de Madrid. Asiduo escritor.

“Querida Pachuca:

“Tu historia está estrechamente ligada a los tesoros que guardas. A lo largo de los siglos has albergado a personas de los más diversos orígenes y nacionalidades, muchas de las cuales han venido atraídas por el oro y, principalmente por la plata que celosamente esconden tus minas.

“Tu relación con el mundo se ha construido alrededor de tus riquezas, en torno a las cuales han tomado forma diversos anhelos individuales y colectivos; la gran mayoría legítimos, algunos pocos mezquinos. Tus feudos mineros fueron determinantes para que en 1869 Benito Juárez decidiera que fueras la capital del naciente estado de Hidalgo”.

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