Un mal que se reproduce en México más allá de los periodos gubernamentales es la falta de coherencia, de continuidad y de pertinencia en los proyectos y administraciones gubernamentales. Pareciera que cada sexenio se inventa el quehacer gubernamental: las nuevas administraciones por lo regular llegan y cambian muchos de los programas y proyectos que heredaron de su antecesora. Hoy, que recién cumplió medio año el gobierno de Omar Fayad, el secretario de Desarrollo Social Daniel Jiménez Rojo anunció que la Casa Hidalgo, ubicada en Houston, Texas, ya fue cerrada “por no ayudar a migrantes hidalguenses”. Esa extinta oficina de atención a migrantes fue parte de un proyecto que impulsó durante su administración el exgobernador Francisco Olvera Ruiz y que pretendía abrir al menos tres casas más en California, Illinois y Florida. No obstante, Erika Saab, directora general de Atención al Migrante durante el sexenio olverista, reconoció en anterior entrevista con este diario que las otras tres casas Hidalgo previstas no serían abiertas por falta de presupuesto. No obstante, ayer nos enteramos en voz de Jiménez Rojo que ni siquiera la primer Casa Hidalgo, ubicada en Houston, permanecerá abierta. El objetivo de estas “casas” era coordinar los programas asistenciales (como asesoría en línea para hidalguenses interesados en concluir estudios de nivel básico, medio superior y superior; o ayudar a realizar servicios de trámite de licencias de conducir y actas de nacimiento). No obstante, la primera del proyecto fue cerrada desde noviembre pasado porque no cumplía su misión. Según Jiménez Rojo, la Casa Hidalgo en Houston “no operaba”; para empezar, continuó el secretario, la Casa Hidalgo de Houston estaba en un barrio donde no habitan migrantes hidalguenses. Con esta cancelación no hay que ser experto en políticas públicas para sostener que las casas Hidalgo caminaban directo al fracaso y la inoperancia. ¿Cómo fue que se echó a andar ese proyecto sin un sustento o plan que garantizara su utilidad y permanencia? Esto denota que, al menos en este proyecto, el anterior gobierno simplemente no sabía lo que hacía. De filón. Feministas, activistas y mujeres de todas las edades marcharon ayer para exigir igualdad en el trato de hombres y mujeres, entre otras demandas. Durante el pronunciamiento las activistas solicitaron a las autoridades acciones concretas para atender las problemáticas de ese sector. No vaya a ser que pase un año y el próximo todo siga igual.

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