El 15 de abril estuve en Cherán, en el aniversario de su levantamiento en defensa de sus bosques, agua, territorio y de sus vidas, en el camino sacaron a los partidos políticos y construyeron su gobierno basado en usos y costumbres. En ese día de festejo, se realizó un desfile donde el pueblo participó, ya fuera representando las fogatas, el barrio o el mismo movimiento del 15 de abril de 2011; también, en la festividad hubo baile folclórico, música, una conferencia impartida por el padre José Alejandro Solalinde Guerra, pero lo que me llamó la atención, fue la presentación de un libro sobre los antecedentes, las costumbres y el movimiento.
Ese libro tiene como título Juchari eratsikua, Cherán K´eri: retrospectiva histórica, territorio e identidad étnica. Esa obra es particular pues la escriben comuneros de Cherán, nadie externo, el libro también tiene pinturas de artistas de la localidad. Conforme avanzaba en la lectura, una vez más comprobé qué tan diferentes somos los mexicanos, no hay un México, hay muchos. Cherán es un pueblo valiente, que a través de su historia ha defendido sus bosques, sus ideales, sus costumbres y su futuro, es un pueblo de lucha, tal como lo dejan ver esas cinco movilizaciones que se describen en el libro:
a) Defensa de sus tierras de compañías extranjeras antes de la Revolución. Con la leyes de reforma y los decretos en el periodo porfirista, se generó una ambigüedad legal con las tierras de los indígenas, que fue aprovechado por los extranjeros, tal fue el caso de Cherán, durante la última década del siglo XIX sus bosques fueron cedidos en concesión por el gobierno de Porfirio Díaz a la compañía Industrial de Michoacán SA, por medio de un contrato de arrendamiento en 1908, el cual tenía vigencia por 30 años con posibilidad a 20 años más. En ese caso, también se inició el proyecto de construcción de vías del tren para transportar la madera. Cuando la población se dio cuenta de lo que sucedería, se levantó en armas en 1912, liderados por Fernando Hernández Tapia, no solo logran romper el contrato de arrendamiento en asamblea, sino también desconocen a Fernando Chávez como representante comunal y boicotean la construcción de las vías del tren que estaban siendo instaladas en la parte noroeste del territorio comunal.
b) Defensa de bandoleros en época revolucionaria. Después de la Convención de Aguascalientes en 1914, Francisco Villa llamó a sus seguidores a desestabilizar el gobierno de Carranza, por lo que a lo largo del país se conformaron grupos armados, sin embargo, esos grupos no solo atacaban al ejército de Carranza, sino también hacían fechorías en los pueblos que llegaban. Uno de esos líderes fue José Inés Chávez García, oriundo de Michoacán, quien llegó a Cherán en 1916, quemó su maíz recién cosechado, saqueó comercios y robó alimentos. Ante esos acontecimientos, el pueblo, que ya tenía una organización, se enfrentaron a esos bandoleros bajo el liderazgo de Casimiro Leco, quien en 1918, junto con sus seguidores, lograron ganar la batalla contra Chávez.
c) Etapa cardenista. El conflicto entre los agraristas que surgió en Cherán inició cuando Cárdenas fue gobernador en Michoacán y designó al agrarista Alberto Juárez como presidente municipal de Cherán en 1928, su principal opositor fue el representante de bienes comunales, ya que el edil sería el encargo de llevar a cabo el reparto de tierras, desplazándolo de la administración de los recursos, además de quitarle atribuciones al cabildo indígena; en consecuencia, se empezó una pugna con las autoridades agraristas, las cuales también dejaron ver su anticlericalismo, elemento que también molestó a los habitantes de Cherán, pues siempre han sido un pueblo religioso.
En ese sentido, no es que el pueblo no comulgara con las ideas de restitución de la tierra, sino que los agraristas se comportaron autoritarios, no respetaron la organización de los indígenas, además, eran anticlericales. En ese contexto, en 1938 se dan una serie de enfrentamientos del pueblo de Cherán con los agraristas, donde hay muertos, principalmente del segundo grupo. Eso llevó a un clima de hostilidad de los agraristas contra la población, tema que no apoyó el gobierno estatal y tuvieron que salir de la comunidad.
d) Movimiento en 1976. Uno de los problemas de Cherán es que no falta el líder o político que quiera beneficiarse de sus bosques. En la segunda década del siglo XX, uno de los líderes, Jesús Hernández Toledo, aunque había concretado o apoyado importantes proyectos para la población, se le acusó de uso indebido de los permisos forestales, además, en su cargo como representante de los bienes comunales durante más de siete años no presentó ningún informe de actividades; bajo esa situación fue desplazado por la asamblea el 25 de marzo de 1966 y fue nombrado Juan Ninis, sin embargo, también a este se le acusó de haber destrozado los montes y tierras de la comunidad y fue sustituido en 1969 por Pedro Gembe Valencia.
Esos líderes formaron cacicazgos en la población y trataron de beneficiarse de ser representantes de bienes comunales, por tanto, se dieron pugnas entre ellos. Eso hartó a la población, ocasionando el “zafarrancho del 27 de noviembre de 1976” donde se enfrentaron toledistas, gente del grupo de Pedro Gembe y habitantes de Cherán. En ese conflicto tuvo que intervenir el Estado con elementos de seguridad, se pararon los enfrentamientos, se hizo la asamblea y se llamó a la unidad.
e) El movimiento político de 1988. Cherán, descontento con el gobierno priista y con un recuerdo a favor de Lázaro Cárdenas, decide apoyar a Cuauhtémoc Cárdenas y forman en 1988 el comité municipal Frente Democrático Nacional (FDN), con el que participan activamente en las candidaturas y en la defensa del voto. De tal manera que cuando se constituye el PRD participa en las elecciones y le gana al PRI.
Esas cinco luchas, que son narradas en la primera parte del libro, dejan ver qué tipo de pueblo es Cherán, mientras que a los lectores nos deja claro por qué se da la defensa de sus bosques, agua, costumbres y sus vidas en 2011, es una continuidad a su lucha, es un pueblo que históricamente ha defendido su territorio, y una vez más lo hizo. Pero también, esa primera parte del libro me hizo reflexionar, como ante un Cherán hay pueblos en México que nunca se han levantado por la injusticia y cómo hay otros que aunque se han levantado no han tenido los éxitos de Cherán. Eso nos deja ver lo diverso que es México y cuánto hay que aprender entre nosotros. Cherán es un ejemplo claro de dignidad y valor, lo ha dejado ver a través de su historia.

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