Pese a que el sexenio pasado el gabinete presidencial contó con la presencia de distinguidos priistas hidalguenses, a la entidad no le fue tan bien que digamos. Fueron varios los compromisos que firmó el entonces candidato Enrique Peña Nieto, aunque en los hechos pocos se concretaron. Los más destacados: el aeropuerto en Tizayuca y una nueva refinería en Tula solo se quedaron en el papel. El primer proyecto fue derrotado por la opción Texcoco, aunque después este también fue cancelado. Y en el caso de la refinería, al final se desechó el proyecto y en su lugar se planteó una reconfiguración, la cual por cierto sigue inconclusa. Pero hay otro compromiso de Peña Nieto que, si bien no ha sido cancelado, ya sufrió una profunda transformación y a ocho años de su lanzamiento, apenas está por ser activado. Se trata del Centro Nacional de Innovación y Moda para las Industrias Textil y del Vestido en Hidalgo, compromiso 78 de Peña Nieto, cuyo edificio está hoy terminado pero que aún espera tener claridad respecto a su vocación y forma de operación. El proyecto, que costó 200 millones de pesos, tuvo como misión apoyar el desarrollo del sector textil y los procesos de manufactura 4.0 en el área de innovación de Pachuca, Ciudad del Conocimiento y la Cultura. Pero ahora, después de ajustes por la entrada del nuevo gobierno, el proyecto fue reorientado para atender a la industria manufacturera y automotriz, por lo que su nombre cambió a Consorcio de Innovación Textil y Manufactura 4.0. En 2019 fue terminado, tras casi ocho años de construcción, el edificio sede y se espera que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) defina la reorientación para dejar de ser consorcio. En conclusión, uno de los pocos proyectos sobrevivientes del sexenio de Peña Nieto para Hidalgo sufrió una metamorfosis radical, pero al menos, todo parece indicar, funcionará algún día. Con lo anterior una cosa es clara: la planeación durante el sexenio pasado fue sustituida por la improvisación. Hidalgo y sus proyectos cancelados son muestra de que si no es realizada una planeación sólida, basta con que llegue una nueva administración para borrarlos o cambiarlos de un plumazo. De filón. Según las autoridades, la crisis por la falta de recolección de basura en Pachuca ya estaba resuelta, pero en las calles los cerros de bolsas de deshechos se acumulan en cada esquina con todos los riesgos sanitarios que ello implica.

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