Hablemos del estudio y validación del uso de una lengua extranjera, en concreto, hablemos del idioma inglés. Para algunos, en términos de currículo escolar es solo una asignatura más, para otros ni siquiera debería ser parte del mismo y para otros más simplemente no es importante. Si me preguntan a mí qué tan importante es saber inglés podría hacerles una lista enorme de razones por las cuales ese idioma es crucial para abrir puertas y extender nuestra visión del mundo. De modo particular e impartiendo clases de inglés como lengua extranjera por 28 años hasta este momento, quiero destacar que su uso combinado con la docencia me ha brindado numerosas satisfacciones, me ha permitido ver las cosas desde otra perspectiva, he podido participar en un intercambio académico para impartir clases de español como lengua extranjera en un país de habla inglesa y otras muchas cosas. Por ende, el idioma inglés en mi vida es de total importancia.

En algún momento de esta trayectoria académica se me solicitó certificar mi nivel en el uso del idioma con la finalidad de evidenciar y autentificar mi dominio en el mismo y de la misma forma validar la asignación de los grupos de inglés a mi cargo. Y de aquí se desprendió la decisión sobre qué certificación presentar a las autoridades correspondientes.

Existen diversos exámenes de corte internacional que reflejan nuestro nivel en el uso de una lengua extranjera y que son aceptados por el Marco Común Europeo de Referencia. Sin embargo, vale la pena diferenciar estos exámenes. Quiero hablar un poco de los exámenes multinivel y de certificación.

Un examen multinivel con validez internacional que evalúe las cuatro competencias lingüísticas (comprensión auditiva, comprensión lectora, producción oral y producción escrita), nos aportará información precisa del nivel de las mismas en ese momento. Permite identificar los puntos de mejora y potenciar las habilidades más desarrolladas. Por lo general, este tipo de exámenes tiene una vigencia de dos años, pasado ese tiempo debe presentarse nuevamente para validar su vigencia. Este tipo de examen nos permite identificar los puntos de mejora y potenciar las prácticas más desarrolladas.

Por otro lado, tenemos los exámenes de certificación de lengua que al igual que los exámenes multinivel evalúan las cuatro habilidades en el uso de la lengua y nos proveen información más precisa sobre el nivel concreto de dichas competencias, garantizando la autenticidad de este hecho mediante la entrega de un documento oficial que no tiene fecha de expiración.

Conociendo de manera general ambos tipos de examen se sugiere determinar con qué propósito se desea aplicar para cualquiera de ellos, se deben definir los planes de cada persona para tomar la decisión correcta. Por ejemplo: para ingreso a estudios de posgrado, para efectos de titulación, para intercambio académico, para viajar al extranjero, para solicitar empleo, para cubrir requisitos del centro de trabajo, entre otros fines.

No podemos negar que el ser bilingüe amplia también nuestro acervo cultural, que sean cada vez más los espacios para los que el uso de una lengua extranjera es un requisito a cubrir. Es por ello que se hace necesario su aprendizaje, que debemos prepararnos para enfrentar esos hechos.

Hablar de cómo prepararse para cada uno de ellos, requiere de otro momento. Sin embargo, se debe destacar que sea cual sea el examen que se elija, indudablemente requerirá de nuestra preparación y esto significa un proceso cíclico y de práctica constante. Cuando se decide validar este nivel es porque se tienen los conocimientos necesarios.

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