La cadena perpetua impuesta al capo Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, quien pasará el resto de sus días en una prisión, despertó la curiosidad por conocer dónde está la fortuna que durante 25 años amasó el exjefe del cártel de Sinaloa por sus actividades criminales.

Hay que recordar que Guzmán Loera comenzó sus actividades en el narcotráfico en la década de 1970, en aquel entonces fungía como lugarteniente de Miguel Ángel Félix Gallardo, a quien le apodaban el Capo de Capos porque fue, en cierto modo, quien rediseñó los cárteles: pasaron de ser estructuras piramidales para operar en forma horizontal e incluso por células, siguiendo el esquema de los guerrilleros.

Al iniciarse en el mundo criminal, el Chapo militó en el desaparecido cártel de Guadalajara, que tuvo su etapa de esplendor en la década de 1980, cuando lo encabezaba Rafael Caro Quintero. A esa organización también pertenecían otros narcotraficantes hegemónicos, entre ellos, Ernesto Fonseca Carrillo –quien fue liberado y purga su condena en una prisión domiciliaria– y Alberto Sicilia Falcón, de origen cubano, nacido en Matanzas en 1945, entre otros.

El jefe era Félix Gallardo, quien en ese tiempo se coló en la sociedad pudiente de Jalisco aparentando ser un próspero empresario y accionista de un banco.

Félix Gallardo fue detenido en 1989, apenas unos meses después de que Carlos Salinas de Gortari asumiera la presidencia de la República. Fue el segundo golpe espectacular de su sexenio, después de la detención de Joaquín Hernández Galicia, la Quina, en ese tiempo poderoso líder del sindicato petrolero.

A finales de la década de 1980, el Chapo Guzmán fue capturado en Guatemala, su refugio. Fue traído a México y encarcelado en el penal de Almoloya de Juárez, localizado en el Estado de México, la cárcel de la que, casi 30 años después, se fugaría a través de un túnel, según la versión oficial. Antes, en 2001, ya se había evadido del penal de Puente Grande, en Jalisco. En ambos casos, el Chapo sobornó a las autoridades para que le abrieran la puerta, según quedó acreditado después en el expediente de ese caso.

Después de la primera fuga, Guzmán Loera abandonó el cártel de Juárez, donde habían operado varios de sus socios, y refundó el cártel de Sinaloa con sus aliados Juan José Esparragoza Moreno, el Azul –quien se autodesapareció–; Ismael Zambada García, el Mayo; Nacho Coronel –asesinado en Jalisco– y los hermanos Beltrán Leyva, quienes conformaron el grupo criminal más violento, entonces encabezado por Arturo Beltrán, el Barbas, asesinado en Morelos en 2009 durante un operativo implementado por la Marina.

El Chapo Guzmán operó el negocio del narcotráfico de enero de 2001 hasta su captura en 2014. Durante 13 años, el capo movió cientos de toneladas de cocaína y mariguana hacia Estados Unidos a través de una multiplicidad de células que distribuían la droga por Los Ángeles, Chicago, Nueva York, entre otras ciudades de EU.

A lo largo de los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón, respectivamente, Guzmán Loera vivió completamente impune; se afirma –y esta versión salió a relucir durante el juicio que el narcotraficante enfrentó en Nueva York– que uno de sus principales protectores fue Genaro García Luna, responsable de la Policía federal durante los gobiernos citados, quien a pesar de ese señalamiento no ha sido investigado.

Para poder operar impunemente el negocio del narcotráfico desde México, Centro y Sudamérica, Guzmán Loera debió contar con amplia protección política y policiaca. De otra forma, nadie se explicaría cómo es que pudo convertirse en uno de los criminales más poderosos del mundo.

Se espera que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) inicie investigaciones en contra de la amplia red de protección de la que dispuso el Chapo para poder efectuar el trasiego de drogas hacia EU y que concretamente operaron a su favor durante los gobiernos de Fox y Calderón, quienes no pudieron –o no quisieron– detenerlo cuando Estados Unidos exigía que fuera capturado.

¿Y el dinero del Chapo?

Lo extraño de todo este espectáculo es que ahora nadie sabe dónde quedó la fortuna del Chapo. Hace algunos años, la revista Forbes calculó en mil millones de dólares la riqueza del exjefe del cártel de Sinaloa. Nadie sabe, hasta ahora, en base a qué fuentes fue calculada, sobre todo porque en un negocio ilícito no existen estadísticas.

Lo cierto es que la fortuna de Guzmán Loera no podía ascender a mil millones de dólares, sino a mucho más, sobre todo porque el cártel de Sinaloa no solo operaba el tráfico de cocaína: también exportaba mariguana, goma de opio y drogas de diseño o sintéticas que han inundado los mercado por su amplia demanda y bajo costo.

¿Dónde está el dinero del Chapo? Nadie lo sabe. El gobierno federal, a través del área de bienes asegurados de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), afirma que no existe registro sobre bienes decomisados a Guzmán Loera. Ni un solo peso ni un solo dólar le ha sido quitado al capo más emblemático de los últimos años.

Durante el tiempo que estuvo preso en Puente Grande, primero, y en La Palma, después, el capo dispuso de total libertad financiera, pues ello le permitió corromper a funcionarios de todos los niveles y fugarse en dos ocasiones de las prisiones de alta seguridad.

El presidente AMLO dijo el miércoles 17, el día que Guzmán Loera fue sentenciado a cadena perpetua, que se investigará dónde está la fortuna del exjefe del cártel de Sinaloa. También se indagará, declaró, el destino del dinero –205 millones de dólares– que le fue asegurado en el sexenio de Felipe Calderón al narcotraficante de origen chino Zhenli Ye Gon en una residencia de la Ciudad de México.

El expresidente Felipe Calderón, con una celeridad inusitada, respondió a través de su cuenta de Twitter que el dinero de Ye Gon se utilizó para combatir las adicciones en México.

Sin embargo, en ese caso existen muchas contradicciones que no dejan bien parado el expresidente. Vale la pena reconstruir brevemente lo que pasó tras el hallazgo del dinero que Ye Gon escondía en una recámara de una de sus residencias.

La Procuraduría General de la República (PGR) aseguró la casa y el dinero. De inmediato se solicitó el apoyo de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para efectuar el conteo de los billetes.

Como se trataba de verdaderas montañas de dinero, la PGR dispuso de contadores que, equipados con máquinas, sumaron todos los recursos que el empresario de origen chino tenía guardados.

Después, el dinero fue llevado a la PGR. Con el apoyo de montacargas fueron maniobradas varias cajas con los billetes asegurados. Pero, de acuerdo con información difundida en ese entonces, la PGR le entregó el dinero al Banco del Ejército y esta institución lo transfirió a EU, particularmente al Bank of América, según se dijo inicialmente.

El abogado de Zhenli Ye Gon dijo en ese momento que el gobierno de Felipe Calderón había actuado indebidamente, ya que no podía disponer de los recursos debido a que no se había demostrado la ilegalidad del dinero. Un recurso en juicio, explicó, debe quedar en manos de la SHCP, pero el gobierno de Calderón dispuso de él como si existieran pruebas de su origen ilícito.

El asunto es que el caso generó muchas contradicciones: primero se dijo que el dinero de Ye Gon se le entregó al gobierno de EU; luego, el entonces procurador General de la República Eduardo Medina Mora sostuvo que el dinero del empresario de origen chino se había depositado en la reserva federal y que se utilizaría para fortalecer la lucha contra el crimen organizado, la procuración de justicia y el combate a las adicciones, entre otras tareas.

De gira por el estado de Colima, el entonces presidente Felipe Calderón expuso “que la tercera parte” de los recursos asegurados a Ye Gon se utilizarían, en efecto, como lo expuso ahora en su Twitter, en la atención de las adicciones. Lo que no aclaró en su reciente mensaje es que no se usó todo el dinero, es decir, los 205 millones de dólares, sino la tercera parte, tal cual lo expuso el 17 de abril de 2009.

Luego, en una entrevista que concedió Ye Gon a un medio extranjero, el empresario de origen asiático mencionó que el dinero pertenecía al Partido Acción Nacional (PAN), que se lo habían entregado en bolsas con 5 millones de dólares cada una para que los guardara, a lo que no pudo negarse –sostuvo entonces– porque lo amenazaron con matarlo.

El presidente López Obrador puso el dedo en la llaga el miércoles 17: anunció que exigirán que la fortuna de Guzmán Loera sea entregada a México y, por otra parte, investigarán el verdadero destino de los 205 millones de dólares asegurados a Zhenli Ye Gon en marzo de 2009.

Ese dinero, según se sabe, fue triangulado a diversas instancias para extraviar el rastro. Según Calderón, se utilizó la tercera parte en el combate de las adicciones; según Ye Gon, el dinero pertenecía al PAN.

Esa investigación, anunciada por el presidente López Obrador, permitiría reabrir ese caso tan polémico como misterioso. ¿Dónde quedó el dinero de Ye Gon? ¿Dónde está la fortuna del Chapo Guzmán?

Nadie lo sabe. Pero se sabrá.

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Texto publicado en www.sinembargo.mx

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