Cuentan los aires pachuqueños que este, su espacio opinativo de confianza, tuvo el gusto de dar cuenta de la vez que, siendo febrero de 2014, un joven de 18 años debutó con la camiseta de los Tuzos y anotó un gol de último minuto en el estadio Azteca. Aquel muchacho, recién estrenado en el balompié profesional y en la paternidad, corrió entre lágrimas a dejarse abrazar por sus compañeros. “Debut soñado”, dijo Raoul Ortiz en la transmisión televisiva.

Pocos futbolistas pueden presumir un arranque de este calibre: mandando el balón a las redes para darle el empate a su equipo en el Coloso de Santa Úrsula. Ahora, cinco años después, el que fuera descubierto y formado por Enrique Meza ha hecho maletas para incorporarse a las filas del Nápoli y ponerse a las órdenes de Carlo Ancelotti. Su lenguaje corporal durante el primer entrenamiento lo dice todo: hay nerviosismo, pero también una profunda alegría.

En perspectiva, la carrera de Hirving Lozano ha ido in crescendo desde aquel sábado invernal del Clausura 2014. Heredó el mítico dorsal ocho blanquiazul con la bendición de Gabriel Caballero; fue campeón con Pachuca y se consolidó como pieza clave del club; emigró al PSV de Holanda y dejó grandes sensaciones; y en su primer partido mundialista le anotó al campeón defensor en uno de los goles más memorables para México en mundiales.

El nuevo propietario del tema “Seven nation army” (conocido en nuestro país como “Eeel Chucky Lozaaanooo”) ha hecho historia con su simple arribo al golfo napolitano. Los Azules desembolsaron 42 millones de euros para reclutar al Muñeco Diabólico, lo que lo convierte en la incorporación más cara en la historia del club. En paralelo, el conjunto de Eindhoven le dedicó un emotivo video de despedida, acentuando que el tiempo bien aprovechado puede ser altamente fructífero.

Se cuenta que el entrenador italiano reconoció a Lozano como una realidad con alto potencial tras su célebre gol ante Alemania en el Mundial de Rusia. Por eso, no es de extrañar que haya elogiado al recién llegado, asegurando que será pieza importante en la lucha por acabar con la hegemonía del Juventus. Ya genera expectativas en el campamento del Nápoli la posible dupla con Dries Mertens.

La carrera de Hirving es la historia de un futbolista que, con 23 años de edad, ha acumulado el kilometraje necesario para probar suerte en una Liga top. Por eso ilusiona tanto su llegada a la serie A: la inercia de trabajo y talento lo llama a convertirse en un histórico del balompié azteca.

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