Cierra el circo Ringling Bros

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El director general
de Feld Entertainment, Kenneth Feld, dijo que “todos tenemos que aceptar el cambio”. Anunció desde enero que cerraría el show debido a una menor audiencia y altos costos operativos

Pachuca

Con risas, abrazos y lágrimas y las peligrosas acrobacias de rigor, el Ringling Bros. and Barnum & Bailey Circus recibió su última ovación de pie el domingo pasado en su espectáculo de despedida tras 146 años maravillando al público.
El director general de Feld Entertainment, Kenneth Feld, dijo que “todos tenemos que aceptar el cambio”. Anunció desde enero que cerraría el show debido a una menor audiencia y altos costos operativos
Un puñado de activistas se congregó ante el recinto el domingo con carteles con mensajes como “la compasión siempre gana”.
El padre y el tío de Feld compraron el circo en 1967. Se vendió a Mattel en 1971, aunque la familia Feld siguió gestionando los espectáculos, y recompraron el circo en 1982.
Al final, los directivos de Feld reconocieron que el circo ya no podía competir con los iPhone, internet, videojuegos y personajes promocionados a lo grande. Sus otras producciones _Frozen on Ice, Marvel Live, Supercross, Monster Trucks, Disney on Ice_ han tenido más éxito con las nuevas generaciones
“Somos, por siempre, el mayor espectáculo sobre la Tierra”, proclamó Johnathan Lee Iverson, maestro de pista desde 1999. Su hijo, que también actuó, estaba de pie a su lado. El espectáculo se ofreció en el Coliseo del Condado de Nassau, en Uniondale, Nueva York, unos 48 kilómetros (30 millas) al este de la ciudad de Nueva York.
El pasado fin de semana fueron dos horas y media de emoción para los trabajadores del circo. Muchos de los empleados son artistas circenses de segunda, tercera e incluso cuarta generación, mientras que otros conocieron a sus parejas en las giras. Todos pasaron meses de gira, viajando de ciudad en ciudad en los vagones de tren de Ringling y describiéndose como una enorme familia, aunque una con muchos payasos.
Pero también los aficionados se sentían parte de la familia. Elaine Bario, conserje de 57 años en el recinto, dijo haber visto al circo siempre que acudió a Long Island, algunos años de niña con su padre, que también fue conserje del Coliseo.
“Los animales, aquí es donde nos enamoramos de ellos”, dijo. “Podíamos ver animales aquí y en el zoo del Bronx. No vamos de safari”.
A lo largo de los años, los defensores de los animales criticaron al circo, afirmando que obligar a los animales a actuar y transportarlos por todo el país era una forma de maltrato. En mayo del año pasado, la empresa decidió dejar de usar elefantes, pero la venta de boletos seguía cayendo. La gente, al parecer, no quería ver un circo sin elefantes.
Los artistas y trabajadores de The Ringling Bros. Out of This World salieron al escenario con sus familias tras el último espectáculo del circo Ringling Bros. and Barnum & Bailey, en Uniondale, Nueva York.

 

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