Cifras inciertas ponen en peligro estrategia de seguridad: México Evalúa

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La organización halló indicios de manipulación de datos

Ciudad de México

Los índices de asesinato en México continúan estancados, pese al despliegue del presidente Enrique Peña Nieto en los 50 municipios con mayor número de homicidios dolosos. Investigadores y autoridades acusaron deficiencias en las estadísticas delictivas en las que el gobierno basa sus operativos de seguridad.
La organización civil México Evalúa halló indicios de manipulación de cifras delictivas después de realizar una serie de pruebas a los reportes estadísticos entre 1997 y 2015 del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), dependiente de la Secretaría de Gobernación (Segob).
La situación dificulta la realización de diagnósticos de seguridad para saber dónde y cómo combatir el fenómeno delictivo. Agosto, el mes en el que Peña Nieto anunció el despliegue de la Policía federal en 50 municipios, cerró con mil 982 carpetas de homicidio doloso a nivel nacional. Cuatro meses después no hubo mayores resultados; enero cerró con mil 938 carpetas, de acuerdo con el SESNSP.
“(Destacamos) que sea la primera vez en el sexenio que se reconoce un problema de homicidios en el país. Pero hicimos un ejercicio comparando las cifras del Inegi con las del secretariado, y muchas veces no coincidía el ranking (de los municipios más afectados).
“Entonces, quién sabe cuáles municipios son más atendidos, y por qué son 50 y no 51, o 49”, dijo Jonathan Furszyfer, coordinador del programa de seguridad de México Evalúa.
En septiembre, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que la cifra negra de delitos fue de 93.7 por ciento en 2015 y de 92.8 por ciento en 2014.
“Creo que (en cuanto a la cifra negra) para el homicidio hay cierta claridad, pero para los demás delitos solo están las encuestas de victimización (del Inegi). Pero no son representativas a nivel municipal, a lo más que llegan es a áreas metropolitanas, de tal manera que toda la periferia es prácticamente desconocida. Es como maniobrar en la oscuridad”, añadió Furszyfer.
El estudio “Cada víctima cuenta: hacia un sistema de información delictiva confiable” apuntó que 23 de 136 gobiernos estatales dejaron algún rastro de manipulación en sus reportes de incidencia delictiva.
En su trabajo, México Evalúa analizó las administraciones estatales entre 1997 y 2015 que tuviesen al menos 30 reportes mensuales, y eliminó aquellos reportes que no registraron casos de delito.
“La frecuencia acumulada del último dígito de sus respectivos homicidios no concuerda con los criterios de uniformidad y aleatoriedad”, cita el estudio. En tales entidades, generalmente fueron las terminaciones uno, dos y tres las más frecuentes, un indicio de presunta manipulación.
Otra prueba, llamada de uniformidad, fue realizada sobre delitos de homicidio doloso y culposo. Dado que la naturaleza de esos es distinta, los expertos no esperaban encontrar aumentos y descensos casi paralelos entre ambos.
“Sin embargo, en 31 de 96 administraciones estudiadas se encontró que éste fue el caso, sugiriendo posibles casos de reclasificación delictiva”, agrega el documento.
Las entidades que levantaron mayores suspicacias de esa práctica fueron Estado de México, donde la asociación fue más clara a partir de enero de 2001 y hasta finales de 2015; y en Veracruz, donde lo fue desde 2008 hasta agosto de 2016.

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