Ayer fueron presentados en Pachuca los resultados del Índice de Desarrollo Democrático de México (IDD-Mex) 2019, que analiza la estructura de las instituciones y la percepción de la sociedad en el desarrollo democrático. En lo que respecta a Hidalgo, el índice arrojó que ocupa la posición 11 respecto al ranking nacional, lo que nos ubica como una entidad con desarrollo democrático medio. El documento destaca que la entidad mejoró siete lugares respecto a 2018, cuando estaba ubicada en la posición 18 y explica que el avance es debido a las calificaciones positivas en tres factores: democracia social, democracia de los ciudadanos, y democracia de las instituciones. Al desglosar esos factores, el documento destaca que la entidad avanzó en el respeto a las libertades civiles, donde se consiguió el mejor resultado de todo el país, así como en “género en el gobierno” y “condicionamiento de derechos y libertades por inseguridad”. También resalta la mejoría en cuanto a desempleo urbano, mortalidad infantil y eficiencia terminal en secundaria, “donde obtiene altas puntuaciones”. En el rubro donde la entidad está casi en el sótano de la nación es en el renglón de democracia económica, donde todas las variables reciben mínimas puntuaciones, salvo la de desigualdad, donde Hidalgo obtuvo la valoración de “desarrollo democrático medio”. Sobre la razón por la cual la entidad está en el penúltimo lugar nacional en democracia económica, el documento explica que el desempeño es bajo por los malos resultados en PIB per cápita y en competitividad Estado-sociedad “que presentan enormes oportunidades de mejora”. ¿Cómo mejorar? El mismo documento establece lineamientos que pueden ayudar a Hidalgo a subir escalones para mejorar su desarrollo democrático, entre ellos: promover la participación en procesos electivos y generar construcción de ciudadanía; reforzar el respeto de los derechos políticos; democratizar a los partidos políticos; fomentar la participación de la ciudadanía en las decisiones públicas; profundizar la lucha contra la pobreza y la inequidad; y promover el desarrollo e incrementar el PIB per cápita, entre otros. El documento traza la ruta, solo falta voluntad e inteligencia para ir por ese camino. De filón. Una cifra nada halagüeña: en cinco años, el gobierno del estado repatrió los cuerpos de 396 hidalguenses que murieron en el extranjero, principalmente en ciudades de Estados Unidos y en el intento de cruzar la frontera norte del país. En esa labor, el gobierno desembolsó 1.9 millones de pesos, de acuerdo con una solicitud de información. Lo dramático, no obstante, es el número de paisanos que no pudieron concretar sus aspiraciones de desarrollo ni aquí ni en el extranjero.

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