Luego del desastrozo operativo, que concluyó con la liberación de Ovidio Guzmán López el pasado jueves en Culiacán, Sinaloa, distintos actores políticos manifestaron su postura con respecto a la decisión que tomó el gabinete de Seguridad nacional y que fue secundada por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO). En Hidalgo, como ha ocurrido con otras acciones del jefe del Ejecutivo federal, encontró respaldo entre la clase política local. Destaca la postura del secretario de Seguridad Pública estatal Mauricio Delmar Saavedra, quien declaró estar de acuerdo con la decisión de liberar al hijo del Chapo Guzmán, debido a que si se hubiera mantenido privado de su libertad “habría muerto mucha gente inocente”. Sobre la estrategia de López Obrador de no combatir el fuego con fuego, sino irse a las bases para resolver el problema, Delmar opinó que es una forma de enfrentar al crimen que tomará más tiempo, “pero que al final va a ser lo mejor”. El gobernador Omar Fayad también respaldó la decisión del gobierno federal de liberar a Guzmán López y llamó a cerrar filas en torno al presidente. En sus redes sociales, el mandatario estatal escribió: “En estos momentos, más que nunca, tenemos que cerrar filas todos los mexicanos con el presidente Andrés Manuel López Obrador, frente al enemigo número uno de México, que es el narcotráfico y el crimen organizado”. Pero no todo fueron manifestaciones de apoyo. El primer presidente de extracción morenista encontró un rechazo nutrido entre la ciudadanía que se manifestó en redes sociales y a través de diferentes estudios demoscópicos. Algunos de ellos mostraban una desaprobación superior al 50 por ciento respecto de la decisión de liberar a Guzmán y durante varias horas estuvo como tendencia el hashtag #AMLORenuncia, que agrupó el enojo de miles de usuarios en la red social de Twitter. Lo ocurrido en Culiacán el jueves es un punto de quiebre en el aún joven gobierno de López Obrador y de las decisiones que tome en adelante dependerá si supera este primer bache de su administración. De filón. Al que le llovieron cuestionamientos durante su comparecencia fue al procurador Raúl Arroyo González, quien pidió tiempo para superar la montaña de rezagos y corrupción en que se convirtió la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) que durante años fue abandonada a su suerte por sus antecesores.

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