Las fiestas decembrinas siempre traen consigo, de manera implícita, problemas con la compra y venta de cohetes. La tradición de festejar las posadas, Navidad y Año Nuevo con explosivos y fuegos artificiales permanece arraigada entre la población mexicana, aunque el uso de esos artefactos se encuentra prohibido por la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos. Pero, pese a las restricciones para su uso, no es difícil encontrar en las calles a comerciantes vendiendo explosivos. Ayer este diario se dio a la tarea de buscar en uno de los mercados más populares de la capital cómo se lleva a cabo su venta. No fue necesario hacer una investigación profunda: solo fue necesario caminar en las inmediaciones del centro de abasto para encontrar alrededor de 30 puestos de pirotecnia. Los vendedores ni siquiera ofrecen sus productos a escondidas: pueden encontrarse a simple vista pese a que agentes de Protección Civil y Bomberos de Pachuca recorren los alrededores de la plaza Constitución. Este diario preguntó qué clase de explosivos ofrecen, y los vendedores detallaron el surtido que tienen disponible: “Hulks”, “huevos de codorniz”, “pitbuls” y “grito de Satanás”, cuyos precios van desde 15 a 90 pesos. Y mientras en la capital del estado éramos testigos de la facilidad para conseguir cohetes, en el Estado de México explotaba un mercado de pirotecnia, en el municipio de Tultepec, lo que dejó un saldo de 29 muertos y 72 heridos. Lo extraño es que, según el secretario de Gobierno del Estado de México José Manzur, los casi 300 puestos que explotaron ayer (80 por ciento fueron consumidos) tenían permiso para vender pirotecnia. ¿Alguien entiende qué lógica tiene el hecho de que la Ley Federal de Fuegos y Explosivos restrinja su venta y por otro lado el gobierno estatal informe que tenían permiso? La consecuencia de esta contradicción es que rige la anarquía y por eso explotó ayer un mercado de cohetes, con el saldo de personas fallecidas y heridas antes citado. No hay que dar demasiadas vueltas a este asunto, mientras existan semejantes contradicciones, seguirán ocurrido tragedias como la de ayer, en Tultepec o, para no ir más lejos, como la que ocurrió en Lolotla, donde la explosión de una fábrica de cohetes dejó un saldo de un muerto y tres personas heridas. De filón. Otro problema que no ha podido ser resuelto es el del Tuzobús y la irregularidad de su operación. Pese a que se anunció la recarga externa en red, la población sigue quejándose: sigue desajustado el servicio en tiempos y atención a los usuarios. ¿Y el ajuste que anunció el actual gobierno en los primeros 30 días de su gobierno?

Comentarios