Su padre lo inscribió en esa institución con régimen idéntico a los lineamientos de la Sedena

Pachuca.- Edwin Hernández Garrido reconoce que el colegio militarizado moderno Alaril le dio nuevo rumbo a su vida.

Al ser cuestionado sobre el porqué, apenas imperceptiblemente levanta los hombros y explica, con un dejo de no grata añoranza.

“Niño, joven, era de fuerte carácter. Nada me parecía. Reñía, creo que hasta con mi sombra. Mi padre tomó la decisión, anunciándome que tomaría una medida drástica.

“Lo hizo: me inscribió en el colegio militarizado. El régimen era idéntico a los lineamientos de la Secretaría de la Defensa. Disciplina, orden y sanciones si no recomponía mi errático camino.

“En el plantel fue la última vez que me enfrenté a golpes. La generación era de 18 estudiantes, desertaron 17, el único que permaneció fui yo. Era un régimen intenso de severidad.”

Inclinación natural

Tiene 41 años y su camino ha transcurrido entre la abogacía y su vocación de policía, investigador.

“Con sinceridad lo expongo: hice caso a una inclinación natural. Aprendí que en una sociedad hay reglas, respeto por los demás. Esa fue la transformación de mi conducta.”

Pasaron algunos años desde el último encuentro de Edwin Hernández y el reportero. Aceptó reiniciar lo que ya era un mutuo entendimiento envuelto en afectos.

Esta vez lucía como el mismo que fue director de la Policía municipal de Pachuca, cuando el alcalde era Eleazar García.

Y al consabido: “Comandante, no pasa el tiempo por usted”, confesó: “Entonces pesaba 77 kilos; hoy ando en los 84. Ya me cuido con el apoyo de mi esposa; casi no como carne. Podría decir que enarbolo una bandera: soy vegetariano convencido”.

Más adelante, tras el colegio militarizado, ingresó a la Universidad Científica Literaria de Hidalgo.

“Estudié derecho. Terminé bien, y cuando me imaginaba que el futuro transcurriría en el ejercicio de esta profesión, en 1999 ingresé al Curso de formación para peritos en Pachuca. Curso de un año. Recuerdo bien que la procuradora era Flor de María López González, primera mujer, y creo que hasta ahora, en desempeñar ese cargo.

“Egresé como perito en criminalística. El director era el doctor Tomás Herrera. Serio, exigente. Alguna vez al informarle de un resultado, me miró con fijeza y me dijo, breves las expresiones, ‘Va bien, va bien; todos los detalles cuentan’”.

Empató con el doctor; naturales coincidencias. Tenía 20 años.

Un año después fue designado coordinador del área de grafoscopía y documentoscopía. Así estuvo hasta 2007.

“Pasé a prevención del delito en la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.

Titular Marcos Souverbille, siempre recordado; subsecretario Ricardo Reyes Monzalvo. Tres años.

Al frente de la Policía

Era alcalde Eleazar García cuando asumió la responsabilidad como director de la Policía municipal de Pachuca.

Un nuevo escalón en 2015: Seguridad Pública de Pachuca, con aumento salarial.

Se construyó el C2, Centro de Comando y Comunicación.

“Fuimos la quinta ciudad más pacífica del país, y en promedio posicionar al estado en el número uno en el Índice de Paz. En lo personal, nunca enfrenté conflictos y ninguna recomendación de Derechos Humanos.

“También logramos reducir en un 73 por ciento quejas de la ciudadanía contra la Policía municipal. Fui el quinto secretario de Seguridad Pública. Terminé con la administración del alcalde.”

Entonces regresó a la Secretaría de Seguridad Pública. “Me designaron encargado de la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia”.

Hacia Tizayuca

Tuvo nueva encomienda. “En mayo de 2017, derivado del Convenio de Mando Coordinado, me designaron secretario de seguridad en Tizayuca. El presidente municipal Gabriel García Rojas fue muy receptivo.

“Entre los logros, destacaría la creación del Centro de Comando y Comunicación. Me tocó, lamentable, el homicidio colectivo de 11 personas; todos adultos. Éramos Policía preventiva. Me motivó a emplear programas con lo que se logró reducir en un 78 por ciento la incidencia delictiva.

“No hubo ninguna recomendación. Me tocó la fuga de dos reos que reinsertamos en 70 días.”

Que si ha experimentado temor en acciones de sus tareas, responde seguro, mirando de hito en hito al reportero.

“No he sentido miedo; nunca. Tiene que ver mucho la formación, el espíritu de cuerpo. Unir a los policías. Siempre he ido al frente de los elementos. Somos un grupo de inteligencia que se encarga de investigar hechos delictivos. Reitero, siempre identificado con mis compañeros, porque todos lo somos. En Pachuca eran 458; Tizayuca 230.

Candidato a diputado

Después dio un giro en sus actividades al ser candidato a diputado federal bajo la bandera del Partido Encuentro Social (PES).

“Acepté, entre otros factores, por el respaldo que me brindaron los policías. Me expresaban su deseo que llegara a presidir la comisión de seguridad y justicia en el Congreso.

“El distrito abarcaba Tizayuca, Zapotlán, Tolcayuca y Pachuca poniente. No gané, pero tuve la satisfacción de que 20 mil votantes me respaldaron. Había renunciado a la Secretaría de Seguridad Pública.”

La elección fue el primero de julio, y en agosto, por invitación del secretario Mauricio Delmar, fui director general de formación profesional, poco menos de un año adelante, en julio de 2019, el 22 me designaron director de la Policía investigadora.

“Cuento con 451 elementos y muy pronto otros. La tarea se centraliza en ejecutar órdenes de aprehensión y oficios de investigación. Hay un rezago que no excede el 20 por ciento. Por eso hay apertura para nuevos agentes de investigación.

Elaboró un diagnóstico, lo que permite tener una plataforma óptima de contratación de elementos.

“Contamos con 22 comandancias en el estado. Y, de acuerdo con la capacitación, se establece como emplear la fuerza acorde a protocolos de investigación. Participa un 30 por ciento de mujeres, comprometidas, de carácter y lealtad con la institución.

“Hemos creado un grupo que se encarga de visitar todas las comandancias, atendiendo, principalmente que se mantenga sin dilaciones la debida atención a la ciudadanía y al tiempo, de la mano, evitar posibles actos de corrupción.

“Me satisface que hasta hoy no se ha encontrado uno solo. También es saludable hacer cambios de adscripción en las comandancias. Recientes, hubo dos, en Tula y en Tepeji.”

No le tiembla la mano

Serio, inalterable en las emociones. “No me tiembla la mano. Siempre se mantiene la firmeza en las decisiones. Quiero dar resultados a corto plazo al procurador y, obviamente al gobernador Omar Fayad y al secretario Delmar.

“Transitamos en la creación de la Agencia de Investigación Criminal, acorde a la política pública del procurador respecto a un nuevo modelo de política criminal.”

Afirma, convencido, y convence. “No hay resistencias. Va a ser una fortaleza para la institución y la sociedad”.

Acepta que duerme poco, cinco a seis horas. “Hay que mantenerse en alerta. Nunca me ha gustado que me tomen de sorpresa. Hay ocasiones que junto con mi esposa vemos alguna película en casa o caminamos. Trato de no perder la unidad familiar. Debe ser el primer sentido de responsabilidad del Policía para ser óptimo en sus deberes.

“No soy hombre que le guste llamar la atención.”

Comenta que nunca lo han amenazado y que, a lo mejor, volvería a incursionar en política solo por sus compañeros policías.

En su función retoma principios y valores que debe tener la Policía. “Los lunes se iza la bandera, se pasa revista al personal. Entonamos juntos el Himno Nacional y se rinden novedades al mando”.

En su gestión fue implementado otra vez el uso del uniforme. “No podemos permitir que se nos sobaje y sí persistimos en ganarnos el respeto de todos”.

No he sentido miedo; nunca. Tiene que ver mucho la formación, el espíritu de cuerpo. Unir a los policías. Siempre he ido al frente de los elementos. Somos un grupo de inteligencia que se encarga de investigar hechos delictivos

Edwin Hernández,Colegio militarizado

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