Se ha hablado innumerables veces sobre los efectos catastróficos que la pandemia acarrea a la economía de los comercios en México. Las cámaras empresariales que los representan han quedado rebasadas en sus posibilidades de rescate. Como es casi probable, la cuarentena en Hidalgo se alargará hasta junio, pues el estado se encuentra en lo más alto del pico epidemiológico. Para entonces ya habrán cerrado cerca de 4 mil establecimientos. Prácticamente no hay giro que no padezca las contingencias financieras. Tan solo en Pachuca y Mineral de la Reforma, el cálculo asciende a 2 mil unidades de negocio que bajarían las cortinas, advirtió el líder de la Canaco Carlos Ham Mejía. La situación se ha vuelto insostenible para la inmensa mayoría de comerciantes que, afiliados o no a una cámara empresarial, padecen severos estragos acumulados por pago de rentas, empleados, servicios, proveedores, entre otros. Ayer, empresarios organizados del centro de Pachuca enviaron una carta al gobernador Omar Fayad Meneses para reconsiderar la medida de extender el cierre de actividades hasta el 30 de junio. En el documento, dan a conocer la “aterradora” situación que viven desde el 16 de marzo cuando se les impuso la medida de cerrar sus negocios. Y es que argumentan que sus reservas económicas no soportarán más allá de tres meses. Un cataclismo cae sobre el motor de la economía. Las actividades terciarias, que incluyen al comercio, en el estado han tenido un comportamiento acelerado en los últimos años; es el sector con mayor contribución al PIB estatal con 62.6 por ciento, de acuerdo con el Inegi. La misiva, de la cual a estas horas ya debe estar enterado el gobernador, advierte que regresarán a las actividades comerciales el próximo primero de junio, con el compromiso de aplicar y respetar las medidas sanitarias exigidas. Por otra parte, a casi dos meses de que el gobierno del estado prometió préstamos a tasa cero para que los pequeños negocios enfrenten la contingencia, a la fecha solo han sido liberados cerca de 400 empréstitos, lo menos que debe ofrecer el Ejecutivo es flexibilidad ante la petición de déjalos abrir. Más vale que desde el Instituto Hidalguense de Competitividad Empresarial aceleren la cartera de préstamos, de lo contrario, el naufragio será prácticamente inevitable con consecuencias trágicas para micro y pequeños empresarios. De filón. En el otro frente, el de la salud, el reporte estatal de Covid-19 confirmó que existen mil 305 casos en el territorio hidalguense y 238 personas recuperadas, es decir solo 18 por ciento de los contagiados.

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