Como sucede casi cada año, las lluvias intensas provocadas por fenómenos meteorológicos cobraron vidas humanas. En esta ocasión, van 40 fallecidos por la tormenta tropical Earl, que pegó fuertemente en Veracruz y Puebla, aunque también, con menor fuerza en Acaxochitlán, Hidalgo, y otras entidades del centro del país. Y otra vez, como ocurre cada que se presentan estos fenómenos, las más afectadas fueron las familias de escasos recursos económicos que deciden construir en terrenos irregulares, donde las autoridades no debieron haberlo permitido. El propio coordinador nacional de Protección Civil Luis Felipe Fuente informó que los deslaves que provocaron los mayores daños ocurrieron en comunidades de Puebla y Veracruz, en zonas altas y laderas “que han sido habitadas de manera irregular”. ¿Qué quiere decir esto? Que los pobladores edificaron sus hogares en zonas de riesgo, con lo que ignoraron cualquier advertencia de las autoridades. Pero también cabe la posibilidad de que los afectados simplemente desconocían el peligro en el que estaban, con lo que estaríamos ante una omisión grave de los gobiernos involucrados, quienes deben advertir a las y los pobladores. Para evitar estas desgracias, los gobiernos municipales y estatales deben continuar con la elaboración de sus planes de desarrollo urbano y además deben concluir sus atlas de riesgo. Esta vez en Hidalgo no han ocurrido desgracias mayores, pero estados como Puebla, donde hasta el momento han fallecido 29 personas, o Veracruz, donde perecieron 11, no tuvieron la misma suerte. Esta temporada de ciclones es momento propicio para retomar la agenda y reforzar las acciones de prevención. Los gobiernos no deben ignorar que una de sus principales tareas es, precisamente, la de velar por la seguridad de sus gobernados. De filón. Hablando de las tareas de gobierno, también las instituciones tienen que velar porque toda la población, incluyendo a personas con discapacidad, para que tengan acceso a sus oficinas, a los espacios públicos. El Congreso del estado, y su nuevo edificio, no deben ser la excepción a esa regla.

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