Alejandro Murillo

Yalitza Aparicio es tan famosa, que incluso todos conocemos ya la historia de que Roma iba a ser originalmente protagonizada por su hermana mayor y no ella.

En entrevistas recientes, Alfonso Cuarón ha hecho declaraciones sobre su educación como cineasta en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde se aprende a seleccionar el elenco de un rodaje de acuerdo con diferentes métodos, gracias a los consejos de quienes imparten las asignaturas de dirección de actores.

Probablemente, el más famoso de estos profesores haya sido el difunto maestro Raúl Zermeño. Él nunca impartió una clase en torno a la elección de actores, necesariamente, así como tampoco hizo una seria diferenciación en torno a ellos y los llamados “no actores”.

La lección principal del maestro Zermeño tenía que ver con desarrollar en los directores la capacidad para representar la realidad en la pantalla. Más que eso: para entender cómo representar las diferentes ideas de realidad, de acuerdo al estilo y personalidad de cada quien. Así se comprenden mejor los géneros dramáticos (tragedia, comedia) y sus derivados cinematográficos (terror, vaqueros, farsa, etcétera).

Esta es una lección que puede tomar mucho tiempo en ser aprendida. Los cineastas deben ser capaces de hacer que sus personajes parezcan creíbles para los espectadores, aunque esos personajes no sean necesariamente como Cleo. A algunos espectadores les llamó más la atención el Borras, a algunos otros el profesor Zobek o Fermín. Hay quienes de plano prefieren creer en los personajes de otras películas: El Hombre Araña, Bohemian rhapsody, Mirreyes contra Godínez… el espectro es variado.

Si bien Yalitza fue descubierta después incluso que su hermana, tras un proceso de búsqueda de alguien que, más que actuar, pudiera alcanzar a interpretar esa realidad en particular que Cuarón se supone que quería, este método de casting no es ni el único ni el mejor. A veces, el mismo protagonista de una película puede ser también quien dirige. Y en otras ocasiones se trata simplemente de un muy buen amigo del productor. A veces, hay cambios de último minuto, y a veces se le escribe un papel a cierta celebridad.

Se rumora que la actriz Carey Mulligan hizo casting para interpretar el papel principal en Gravity, que finalmente ganó Sandra Bullock, y que incluyó nominación al Oscar y toda la cosa. Según los rumores, Mulligan, que ya había perdido el Oscar ante la misma Bullock, no consiguió el papel de la astronauta varada en el espacio probablemente debido a que realizó su audición a través de una videollamada.

De un lado del planeta, Cuarón la vio a través de una pantalla. La actriz, en otra parte del mundo, recibió un traje que le permitiría “entrar en personaje”. En un video del canal de Youtube de Theatermania, ella misma cuenta cómo tuvo que actuar que se encontraba perdida, dando vueltas, sin salir de su habitación de hotel, tratando de hacer creíble el papel que desafortunadamente no consiguió.

No debemos dejar de lado la influencia que detrás de un director pueden imponer ciertos sistemas de producción. Es decir: quién sabe si Cuarón se hubiera atrevido siquiera a pensar en actores sin experiencia para Solo con tu pareja, su primera película, o para la cinta de Harry Potter que le tocó dirigir. Eran, tal vez, otras ideas de representación de la realidad.

Lo cierto es que las personas no debemos olvidar que así como tenemos un papel en la vida, esta se encuentra abierta para ofrecernos nuevos castings, y uno nunca sabe si puede ser la siguiente Yalitza Aparicio. Y nuestras hermanas también.

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