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Actualmente, cerca de 400 millones de personas en el mundo padecen diabetes, enfermedad que hoy día es la primer causa de muerte en México, aunque en sí las personas afectadas no mueren de diabetes, sino de las complicaciones que presentan, pues cerca de 50 a 80 por ciento de las muertes se deben a complicaciones cardiovasculares. Esta enfermedad metabólica está en constante crecimiento, se estima que cerca de 11 por ciento de la población mexicana de todas las edades presenta diabetes.
Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, en Veracruz, Nuevo León, Tamaulipas, Estado México y la Ciudad de México se concentra la mayor cantidad de casos con una afección ligeramente mayor en mujeres. En Hidalgo se estima que entre 8.2 y 9.2 por ciento de la población presenta dicho padecimiento.
La diabetes es definida por la ADA (Asociación Americana de la Diabetes) como la enfermedad metabólica caracterizada por estados de hiperglucemia, la cual resulta en la secreción de insulina, en su acción o en ambas. Existen factores de riesgo asociados como la obesidad, el sedentarismo, la carga hereditaria y también la dieta hipercalórica. La diabetes más frecuente en la población es la tipo dos, implica cerca de 95 por ciento de los casos.
Las personas diabéticas presentan múltiples complicaciones sistémicas, las más frecuentes son circulatorias, cardiacas, renales, neurológicas, retinopatías e infecciones en boca como enfermedad periodontal.
Cerca de 95 por ciento de la población diabética en México padece enfermedad periodontal, que se caracteriza por infecciones en las encías, con presencia de sangrado e inflamación y que al no tratarse conllevan a la pérdida de los dientes. Por otro lado, los pacientes diabéticos descontrolados frecuentemente son susceptibles a otras infecciones como abscesos dentales, candidiasis bucal y, por su misma condición, alteraciones en el gusto, lo que conlleva a que el diabético pierda el sabor de los alimentos.
Otra complicación bucal común en el diabético es la baja producción de saliva, en ocasiones por el mismo deterioro neurológico de las glándulas y también por los fármacos que consume y demás complicaciones como la hipertensión arterial y otros problemas cardiovasculares y neurológicos.
Considerando esas complicaciones bucales, es necesario el diagnóstico oportuno de las enfermedades de la encía con visitas periódicas cada seis meses al dentista, el tratamiento y el control lo lleva a cabo el dentista especialista llamado periodoncista, quien podría realizar el diagnóstico oportuno así como la planificación de los procedimientos correctivos o regenerativos que devuelvan la salud periodontal del paciente diabético.
Se sugiere que al menos el diabético visite al dentista dos veces al año para prevenir la acumulación de placa bacteriana y sarro en los dientes, lo que evite además la pérdida de estos.
Como recomendaciones se sugiere que el paciente o la paciente diabética lleve a cabo una buena higiene bucal, cepillándose los dientes y las encías al menos dos veces al día, visitando al dentista cada seis meses para realizarse sus raspados radiculares y coronales, conocidos como limpiezas dentales periódicas, y la prescripción intermitente de enjuagues a base de digluconato de clorhexidina al 2 por ciento y en ocasiones terapia con antibióticos.
Considerando lo anterior, podemos concluir que la mayoría de los diabéticos presenta diversas complicaciones bucales como infecciones en encías y alteraciones periodontales, reconociéndolos como problemas progresivos y que llevan a la pérdida dental si no son tratados a tiempo. Se sabe también que el control de estas infecciones mediante el tratamiento periodontal está relacionado con el buen control metabólico de la glucosa del paciente. De igual forma, el control metabólico adecuado ayuda a mejorar las condiciones de las encías y de los tejidos bucales.

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