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Con paso fuerte

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La percepción es cada vez más clara en los países desarrollados en lo referente al enorme valor estratégico que conlleva la educación superior. Por ello, es necesario apoyarla para lograr el desarrollo de cualquier país, porque puede ser un verdadero motor de movilidad social y un contrapeso justo para lograr equilibrio.
También, es necesario mejorar la confianza en el sistema de educación superior para que tenga un marco de referencia fuerte, que sea capaz de adaptar a cada país a las mejores prácticas internacionales encaminadas a alcanzar una universidad global, que fomente un proceso de mejora continua, reconociendo nuevos escenarios, renovando los ideales formativos de la sociedad con conciencia autónoma, libertad de pensamiento, pluralismo de valores y con un concepto universal.
Porque el papel de la educación superior a través de la historia ha sido decisivo, debido al trabajo y los efectos benéficos que causa en la conciencia ciudadana. Por lo que muchos regímenes las criticaron, otros las despreciaron y muchos las ignoraron. Pero las universidades han pervivido a través del tiempo por su claridad de visión a favor del genuino bienestar para la sociedad, y por sus principios irreductibles.
Por otro lado, los excelentes resultados obtenidos por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) son motivo de orgullo de trabajo constante; en la que no es fácil la labor, pero se avanza con paso fuerte como quedó demostrado recientemente en el informe del rector Adolfo Pontigo Loyola, quien muestra los frutos del trabajo continuo de servicios socialmente relevantes, de desarrollo científico y tecnológico de muy alta calidad, y el fomento a la cultura en sus diversas manifestaciones, desarrollando el Festival Internacional de la Imagen (FINI) con el tema Desarrollo sustentable, teniendo de país invitado a Italia y la Feria Universitaria del Libro (FUL), con mas de 350 casas editoriales y el país invitado fue Israel. Además de apoyar la formación de muchos profesionistas hidalguenses que sin una universidad pública fuerte no habrían podido continuar sus estudios.
Los excelentes resultados de la UAEH son alentadores por lo que no podemos perder la esperanza, porque tenemos un apoyo inconmensurable que es la universidad, que como la UAEH con su poder benéfico en la formación personal de nuestra juventud talentosa por medio de la docencia, la investigación, la extensión de la cultura y los servicios, trabaja para bien en la construcción de un mejor país generando tecnología y diseminando bienestar con obras maravillosas de la creatividad al servicio de la humanidad.
Entre tanto, también causa beneplácito el trabajo del Patronato Universitario en su contribución permanente a toda actividad tendiente a la calidad y mejoramiento de la educación.
Finalmente, es tiempo para valorar la importancia estratégica de las universidades, porque un país que no innova difícilmente puede sustentar un crecimiento estable y menos lograr el desarrollo. De ahí la importancia por lo que debiera estar presente en la agenda de las políticas públicas la educación superior en los próximos años.

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