Confiesan sobornos de 4.6 mdd a Temer

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Temer

Sao Paulo

La investigación por corrupción que tiene a Michel Temer al borde de dejar la presidencia de Brasil dio un nuevo giro.
El Tribunal Federal Supremo de Brasil divulgó los testimonios más explosivos en los tres años de investigación de corrupción en el país, donde ejecutivos de empresas acusan al presidente y a sus predecesores Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff de recibir millones de dólares en sobornos.
El director de la empresa de carne JBS aseguró haber dado a Temer unos 15 millones de reales (4.6 millones de dólares) en “moches” a cambio de favores como licitaciones y permisos.
Esto, el mismo día en que el máximo fiscal de Brasil Rodrigo Janot acusó formalmente a Temer de corrupción, organización delictiva y obstrucción a la justicia, informó el tribunal.
Los testimonios del empresario Joesley Batista fueron dados en el marco de un acuerdo de cooperación judicial y refuerzan el terremoto político causado por unos audios divulgados por la corte, que comprometen a Temer y lo llevaron a dirigirse a la nación para asegurar que no renunciará, pese a las crecientes presiones.
Sobre la base de esos audios y confesiones, el Supremo abrió una investigación formal contra Temer, quien pudiera ser desalojado del poder si se instaura un proceso penal en su contra, lo cual debería ser avalado por el Parlamento.
De todo ello, la fiscalía deduce que el presidente se involucró personalmente en maniobras para frenar las investigaciones de la llamada Operación Lava Jato, que en los tres últimos años ha descubierto una enorme red de corrupción política en asignaciones de obra pública.
En los audios que desataron el caso, el presidente de JBS se reunió con Temer en la residencia oficial y le relata diversas irregularidades; ante ello, Temer asiente o simplemente escucha sin mayores comentarios, lo cual ha sido interpretado por analistas jurídicos como un explícito apoyo a acciones al margen de la ley. El mandatario justificó que no dijo nada porque no creía en lo que le estaba contando.
Los empresarios también implicaron en declaraciones judiciales a sus antecesores Rousseff y Lula, quienes habrían recibido 50 y 30 millones de dólares en sobornos en cuentas en el extranjero, respectivamente.
Tras las revelaciones se han presentado al menos ocho proyectos de juicio político en el Congreso y se multiplican los llamados de todos los sectores para que Temer renuncie, a los que se unió también el expresidente del Supremo, Joaquim Barbosa.
“No hay otra salida: los brasileños deben organizarse, salir a las calles y exigir con fuerza la renuncia inmediata de Michel Temer”, tuiteó el jueves.

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