Conociendo a Miguel Ángel y sus obras

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Capilla Sixtina

Pachuca.- Católicos, cristianos, protestantes y ateos, todos llegaban a las inmediaciones del parque David Ben Gurión de Pachuca, esperaron su turno y conocieron las obras pictóricas de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina.

Minutos antes del mediodía, jóvenes y personas adultas provenientes de distintas diócesis, la mayoría de la de Tulancingo, se congregaron para entrar en grupo a visitar la réplica de la capilla donde reside el santo padre Francisco.

A la par, familias completas, parejas y grupos de amigos ingresaban para aguardar su turno y observar la exposición de la que se enteraron en la escuela, en medios de comunicación o por voz de algún conocido.
Sin importar su religión, cientos de hidalguenses y visitantes de otros estados tenían como fin conocer las famosas obras del arquitecto, escultor y pintor italiano renacentista Miguel Ángel Buonarroti.

La dinámica de ingreso fue dividir las filas,
una con preferencia para adultos mayores y personas con discapacidad, otra para personas que reservaron su visita a través de Internet y una más para quienes no tenían boletos pero esperarían para entrar ya que el avance era fluido.

Posteriormente, niñas, niños, jóvenes, hombres y mujeres ingresaron en fila a un espacio oscuro con varias pantallas alrededor, en las que primero se proyectaron recomendaciones durante su estancia, así como un mensaje de condolencias del papa Francisco por la tragedia ocurrida en Tlahuelilpan.

Antes de entrar a la capilla, proyectaron un videoclip en el que narran la historia de cómo Miguel Ángel el Divino tuvo la encomienda de pintar la bóveda del recinto, las complicaciones y el tiempo que le llevó su obra de arte.

Al terminar el relato, las puertas de la capilla se abrieron y las personas entraron ordenadamente a la réplica del sitio donde se realiza el cónclave para elegir al Papa. A pesar de la oscuridad podían distinguirse las pinturas en los retablos.

Los visitantes esperaron algunos minutos en lo que se llenaba el lugar, que a decir de los organizadores son 500 personas por cada turno; una vez que el cupo llegó al límite, una luz proyectaba las imágenes que una voz en off explicaba.

Al final de la explicación de cada obra de Miguel Ángel, las luces se encendieron y todos pudieron observar detenidamente las imágenes que llamaron su atención, la más comentada fue el Juicio final; sin embargo, el tiempo para observar todas las obras terminó, ya que en seguida entraría otro grupo, por lo que los asistentes tuvieron que desalojar el área cuando las luces volvieron a apagarse.

Antes de entrar a la capilla, proyectaron un videoclip en el que narran la historia de cómo Miguel Ángel el Divino tuvo la encomienda de pintar la bóveda del recinto, las complicaciones y el tiempo que le llevó su obra de arte.

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