Considera Coparmex injustas acciones para combatir evasión fiscal

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Pachuca.- La Confederación Patronal Mexicana (Coparmex) consideró injustos los medios que utiliza el gobierno federal para combatir la evasión fiscal, pues aseguró que “pagan justos por pecadores”.

En un comunicado, la organización, que en Hidalgo dirige Ricardo Rivera Barquín, sostuvo que está a favor de la lucha contra empresas fraudulentas o “fantasmas”, sin embargo, no con las formas en la que se lleva a cabo.

“Diferimos en la forma en la que están librando esta lucha, dicho de otra manera, es una causa justa, pero a nuestro juicio se utilizan medios injustos. Hemos insistentemente propuesto otras herramientas para el combate a las empresas ‘fantasma’, que no permitan que ‘justos pagan por pecadores’, demasiado poder, sin equilibrios, nos ha enseñado que provoca injusticias, la excesiva discrecionalidad provoca siempre corrupción”, señaló el documento.

Agregó que lo correcto sería que “las personas físicas o morales queden obligadas a retener una parte del impuesto al valor agregado (IVA) que se cause cuando se presten servicios independientes, tal como lo propuso en su momento el ahora dirigente del partido político mayoritario Morena, el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar”.

Asimismo, consideró que esas “persecuciones” no deben limitarse al entorno empresarial, sino que tienen que incluirse operaciones de compra de los gobiernos federal, estatales, municipales y organismos descentralizados, “pues es claro que estos mecanismos se han aprovechado principalmente en compras de gobierno y no vemos a ningún funcionario público perseguido por permitir y autorizar estas operaciones, y si concentradamente sus esfuerzos se dirigen solo al sector empresarial”.

“Nos sigue pareciendo impreciso, incorrecto y peligroso, el agravio contemplado en la fracción tercera del artículo 113 del Código Fiscal de la Federación, porque no debemos olvidar que en la mayoría de las ocasiones, se trata de operaciones presuntamente inexistentes, falsas o simuladas.”

Indicó que en un supuesto escenario de que una empresa adquiera servicios reales de otra (persona física o moral) que finalmente en un año desaparece, a esta podría agregársele a lista de empresas que adquieren comprobantes falsos o inexistentes, cuando en realidad sí los recibió.

La preocupación final es que, en dicho caso, puedan ser considerados miembros de la delincuencia organizada e ir a la cárcel antes de demostrar su inocencia.

Aseguró que “pagan justos por pecadores”

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