Continúan en funciones más de 300 policías estatales reprobados

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Pachuca

De más de 2 mil 400 elementos de Seguridad Pública estatal, 15 por ciento reprobó sus evaluaciones en control de confianza y continúa en labores de vigilancia, pese a que deben separarse de su cargo.
El registro nacional de personal de seguridad pública, correspondiente a julio, expone que alrededor de 372 mandos y operativos de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) permanecen en sus labores pese a reprobar el examen de control de confianza.
El reporte de seguimiento, con corte al 31 de julio de este año, refiere que fue evaluado 100 por ciento de la plantilla activa, es decir, 2 mil 483 mandos y operativos de la SSPH, por lo que no existen pendientes de ser sometidos a la prueba.
En caso contrario, 84 por ciento de esos agentes sí logró acreditarse como confiable, por lo que puede continuar con su labor. En ese caso son alrededor de 2 mil 86 los policías aprobados en el certamen de tipo obligatorio.
A su vez, existen aproximadamente 49 elementos, entre mandos y operativos, que se encuentran pendientes de saber sus resultados y confirmar si son idóneos o no para continuar dentro de la corporación policial.
Respecto al rezago en cuanto a la renovación de los certificados de control de confianza, hay 3 por ciento de elementos pendientes de ese trámite, que son alrededor de 62, lo que se encuentra por debajo de otros estados en esa situación.
De acuerdo con la Procuraduría General de la República (PGR), la evaluación de control de confianza consta de cinco exámenes sobre entorno social y situación patrimonial, psicológico, polígrafo, médico y toxicológico.
El primero verifica la congruencia en la información proporcionada y documentación, para analizar si el entorno en el cual se desarrolla el servidor público se apega a los principios que rigen a la institución.
El segundo busca conocer e identificar las características de personalidad, inteligencia y habilidades generales del personal evaluado; mientras que en el polígrafo se busca a través de reacciones psicofisiológicas detectar si el evaluado se conduce con veracidad en la información que proporciona y su conducta se rige por los principios constitucionales y legales del servicio público.
El cuarto se aplica para conocer el estado general de salud, detectar alguna enfermedad o padecimiento; mientras que el último determina si el servidor público ha ingerido o ingiere sustancias psicotrópicas, estupefacientes u otras que produzcan efectos similares.
La certificación tiene una vigencia de tres años y se expide al concluir los procesos de evaluación y control de confianza, del desempeño y de competencias profesionales, y tendrá por objeto acreditar que la persona evaluada es aprobada para ingresar o permanecer en la procuraduría y que cuenta con los conocimientos, perfil, habilidades y aptitudes necesarias para el desempeño de su cargo, según se lee en la página de la PGR.

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