A las y los mexicanos nos agobia la corrupción endémica. Un sistema de complicidades dirigido por un puñado de ignorantes en el poder que ahora pretenden inocular en la condición humana de las y los habitantes, contaminantes químicos, recetados in generis, supuestamente salvíficos, que son súbitamente perjudiciales a su misma naturaleza, es uno de los peores y macabros enemigos de la salud.
Es el producto descastado de una trama de intereses y complicidades que se nutren de la ignorancia, se enraízan en la ambición desaforada de nuestros improvisados expertos, hacen el juego a sistemas de investigación marginales, que viven de nuestra desazón e incertidumbre crónica.
La corrupción farmacéutica, catalizada y perfeccionada desde los inútiles organismos incrustados en el sector salud del gobierno federal, es utilizada para negar los fundamentos de la medicina tradicional de nuestro pueblo, desarrollada durante un proceso histórico milenario.
Los fruncionarios destrozan todo un trasunto cultural, perfeccionado durante siglos, que al mismo tiempo que cristalizó las bases de nuestra identidad, produjo enormes variedades de insumos naturales, en sus feraces y generosos valles, cañadas y montañas para atender sus males etiológicos, históricamente patogenésicos.

Cuidándola, la máquina humana en permanente funcionamiento

¿Cómo es posible que no se atiendan, en función de las ganancias monetarias las protestas de la tierra, si ésta convirtió a los peces en aves, y de la bestia hizo al hombre? La naturaleza encontró una manera de hacer frutas, a base de tierra y luz del Sol…inventó un radar y lo instaló en los murciélagos y las ballenas; produjo transmisores de onda corta para los escarabajos y las mariposas; sometió a prueba, con éxito, en los calamares, el principio de la propulsión del jet, épocas antes de que creara el cerebro humano, como han sostenido secularmente los más valiosos galardonados con sus estudios sobre los males del hombre.
El propio cerebro es la computadora más complicada de todos los tiempos, empacada en una caja a prueba de golpes, con un cuerpo para transportarla según sus propias órdenes, como un último modelo salido del taller natural de nuestra propia nave espacial.
“El ciclo vital –dijo Bertrand Russell, una de las mentalidades más lúcidas de la humanidad–, ecosistema de nuestra nave, es lo más cerca que podemos llegar de la invención de todas las invenciones: el perpetuum mobile, la máquina humana que con solo un impulso vital puede mantenerse en permanente funcionamiento, con ciertos cuidados”. Los males nunca se han curado a base de la codicia sin límite.

“De ser humana la Muerte, perecería hoy”: William Shakespeare

Pero los ambiciosos quieren empujarnos hasta los extremos de nuestra supervivencia. Parafraseando a Shakespeare, “de ser humana la Muerte, perecería hoy”. Tal es la clase de época que nos ha tocado padecer, donde el terreno firme de las ideas se sacude bajo nuestros pies; se trastocan, en nombre de unos cuantos, las bases de la convivencia civilizada.
Rebasar los supuestos de las crisis económica, social, cultural y política, para arribar cuanto antes a las crisis antropocéntrica, utilitaria, filatélica –en cuanto que acumula datos sin conocer sus interconexiones, inspecciona mil ramas, perdiendo de vista el bosque–, egocéntrica, tecnológica, al acometer destrozos que los llevan hacia lo desconocido, y de valores éticos, filosóficos y morales, es el objetivo.
Denostar el nacionalismo, un prurito que tienen muy adentro de su ignorancia, los lleva a desconocer de un plumazo los rasgos más valiosos de nuestra identidad comunitaria, a vituperar las raíces ancestrales y con ellas, abdicar de las convicciones colectivas. Ceden, por codicia, la protección de los recursos naturales y al mismo tiempo entregan a laboratorios extranjeros los renglones sensibles de la salud nacional, a cambio de ubérrimos moche$.

Mondragón y Kalb compró millones en medicinas caducadas

Pavorosas compras de medicamentos, muchas veces inexistentes, casi todos con los mismos componentes, para diversos padecimientos, se ha convertido en la audacia mayor, en una especie de fantasías miliunochescas, en una suerte de minas del Rey Salomón para los mandarines de la salud, administradores iletrados, mercachifles habilitados que no ven más allá de sus narices.
Los casos más sonados de “compradores fantasma” en la historia del sector salud mexicano han sido tres, los del impostor almirante-general-doctor-experto en seguridad nacional-policía-político-experto en el combate a las adicciones, realmente un triste masajista deportivo abusado desde su pubertad en el Pentatlón Universitario, Manuel Mondragón…y Kalb, el mercader que se quedó con los viáticos y costos de equipamiento de la inútil y carísima Gendarmeria Nacional (?).
El nefasto “general” Manuel Mondragón y Kalb, a su paso como también experto en salud y secretario del ramo durante la manifiestamente corrupta gestión de Marcelo Ebrard en el departamento del Distrito Federal, se dio a la tarea, con toda la autorización de su superior jerárquico, de cometer un abuso histórico y demencial, del que todavía no se reponen los aquejados habitantes de la megalópolis.
Con tal objetivo, adquirió una cantidad estratosférica –los informantes realmente enterados, que administran oficinas de salud vacilan en calcularla, desde los 2 a los 4 mil millones de pesos–, desde luego con moche incluido, para el ejecutor de la orden y su exquisito jefe, de bodegas completas y rebosantes de medicamento… caducado, de altísima peligrosidad, ¡en su mayoría destinado a enfermos graves y terminales!
El castigo a tamaña arbitrariedad fue premiar a este impostor de siete suelas como secretario ejecutivo de la inútil Comisión Nacional de Seguridad de… oootra vez la Secretaría de Gobernación en el peñato. Cuando se dieron cuenta que su ambición no tenía límites, porque se quedaba hasta con lo que le correspondía a Oso..rio Chong, el titular que había… atiborrado los mecanismos administrativos de la CNS con una caterva de parientes codiciosos traídos directamente de Hidalgo, como naco a declaración… le inventaron el Consejo Nacional de Lucha contra las Adicciones… sin reparar en que el principal adicto a las malas costumbres era, precisamente él. Pero no importa: entre bomberos no se machucan las mangueras.‎ A seguir esquilmando, que es lo suyo.

Yunes Linares, el desabasto y los fletes de las distribuidoras

‎El otro infame que destrozó las bases de medicamentos del cuadro básico del sector salud fue el esquizofrénico Miguel Ángel Yunes Linares, quien a su paso por la siempre sumisa dirección del ISSSTE del calderonato panista inventó el mecanismo de entrambuliques para “comprar” a precio inflado, incluyendo los costos de los fletes de las productoras y distribuidoras farmacéuticas… una cantidad pantagruélica de medicinas chafas, inservibles e inoperantes para cualquier dolencia, que cada rato llevaba como testigo de cargo al indeseable beodo moreliano a inaugurar bodegas fantasmagóricas de genéricos y sustancias que contribuían a respaldar estos estropicios, lesivos para los derechohabientes de esa institución de asistencia.

Mikel Arriola: 50 mil millones de “inversión” y no hay medicinas

‎Y el más reciente de los improvisados, el yerno de Heriberto Galindo, el fallido sinaloense jefe del Guamúchil Party, Mikel Andoni Arriola, un simple huizachero, abogado de cuartilla, hoy premiado como director del IMSS, que fue elevado a inspector de todos los sistemas de prevención y salud durante tres años que medró en la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
El mismo que concedía la posibilidad de cualquier trámite, sello, audiencia menor, seguimiento de oficios para los proveedores de servicios, a cambio de módicos 50 mil pesos p’arriba, haciendo tabula rasa de cualquier objetivo. El mismo que, bajo el señuelo de combatir los “productos milagro”, arrasó con la competencia desleal de los nacionales a los generoso$ laboratorios de medicamentos alopáticos.
Este 2016 tiene a su cargo la compra consolidada de medicamentos para tooooodo el sector salud, por 50 mil millones de pesos… pero en ningún lado los derechohabientes y sus beneficiarios encuentran las medicinas.
El golpe bajo que asestó este petimetre codicioso a la medicina ancestral de los mexicanos fue elogiado hasta la exaltación por el también habilitado José Narro Robles, que a lo único que se dedicó durante su paso por el sector fue a billetear porros, igual que durante su rectorado en la masacrada UNAM, y ahora es premiado como “presidenciable” por los negocios encuestadores al servicio de un barrido y un trapeado del sistemita para inventar cabrones.

¿Quién curará a los toluquitas de su corrupción endémica?

Ellos han sido los que han traficado con nuestros impuestos para la salud, generando un bestial desabasto de medicamentos que atenta contra una de las regiones más sensibles del cuerpo social.
Mientras, con la persecución encima, los guardianes de las tradiciones farmacológicas y curativas de la enorme medicina tradicional mexicana e indoamericana‎ se la pasan investigando cómo curar los males que provocan esos rateros y evitar cirugías costosas e innecesarias, a base de la utilización de los productos naturales, minerales y complementarios de una feraz naturaleza, demasiado pródiga para quienes socavan sus bases milenarias.
‎Una tarea para Sísifo, ¿no? ¿Quién curará a los toluquitas de su corrupción endémica? ¿A quién le tocará ponerles la inyección adecuada?
‎¿Usted qué opina?

Índice Flamígero: “Apentitontitis crónica” es el título de la colaboración que, desde Torreón, Coahuila, envía hoy don Miguel Ramírez: “De las enfermedades que afectan a Peña Nieto, estimado Francisco, una es la causante de que cometa tantos errores. De que no solamente se tropiece dos veces con la misma piedra, sino que ya juegue futbol con ella. Aunque ya mucha gente cree que fue otro error suyo declarar que no se levanta por las mañanas pensando cómo joder a México, esta afirmación es completamente válida, ya que todo lo que el mexiquense hace, lo hace sin pensarlo. Pero volviendo a lo de su padecimiento, del que todavía no se descubre qué lo alivie y que es más grave que el sida y el cólera juntos, cuando menos ya se conoce su nombre: apentintonitis crónica.” + + + Y don Alfredo Álvarez Barrón, desde Fresnillo, Zacatecas, comenta este día: “La Comisión Nacional de Justicia Partidaria del PRI resolvió por unanimidad la expulsión del gobernador con licencia de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, por falta de probidad en el ejercicio de la función pública, y con ello nos libró, en buena hora, de alguien que con toda alevosía y ventaja, quería joder a México.” El Poeta del Nopal escribe al respecto: “Comisión de la verdad, / ajustes sin estridencia, / sinónimo de prudencia / en tiempos de austeridad; / con gran naturalidad / se suman a la propuesta / y tras heroica gesta / declaran: ‘Caso cerrado, / el mal está conjurado, / aquí pura gente honesta’” ¡Joder!
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Columnista político desde 1977. Comentarista radiofónico y de televisión. Publica su columna “Índice político” en 47 medios de comunicación de la República mexicana y tres de Estados Unidos. Apunta con el Índice, pero también propone.