Al entrar al quinto año del llamado sexenio –la verdad es que solo duró unos cuantos meses– cabe hacer un corte de caja. Urge una reflexión sobre lo que nos ha pasado. El sistema total está viviendo una crisis desconocida, pues administrativamente estamos saqueados, políticamente fragmentados, económicamente derruidos, somos socialmente inviables y culturalmente, engañados.

Con un entorno geográfico diezmado, gracias a las subastas territoriales que, en favor de testaferros sin escrúpulos, empleados de empresas trasnacionales, hicieron las famosas subastas petroleras y rondas sin principio ni fin que llevó a cabo la tolucopachucracia en el poder.

Desgraciadamente, no lo hemos podido evitar, porque según la Constitución desde el momento que entregamos los mandos del país, somos presa de una devastación incalculable. Pero así somos, hasta ahora. Religiosos, la inmensa mayoría de habitantes esperamos siempre un milagro o una debacle externa para reaccionar… y eso, a veces.

El peñato será recordado
por su ignorancia y voracidad

No tenemos un solo paradigma para afrontar futuros. Vivimos al día, de milagros, como la lotería, López Velarde dixit. En nuestra historia no tenemos un referente macabro de traición inaudita como la que esta generación ha presenciado, a manos de próceres mexiquenses del entreguismo todoabarcante.

Las reformas estructurales del peñato enterraron el último clavo para seguir siendo un país ofertante de recursos naturales sin límite, mano de obra barata y depauperada, productor de escasas materias primas agropecuarias, donde el sector servicios saca la cara por el paupérrimo desempeño de la industria y el campo.

El peñato infame será recordado por su ignorancia y voracidad supina. Quebró las empresas energéticas, entregó las posibilidades de desarrollo en telecomunicaciones, desbarató la fuerza obrera y sus reivindicaciones, desmadejó el sistema de educación primaria y básica, acabó con toda esperanza fiscal y, por si eso fuera poco, destruyó el tejido social.

En solo cinco años se llevaron
el santo y las limosnas

Secó la planta productiva en aras de entregar el país a un mejor postor que los empresarios mexicanos, desfondó las bases económicas del Estado y de la nación, entregó la infraestructura nacional en charola de plata, hundió el valor de cambio de la moneda, involucró a los partidos políticos en su miasma de corrupción y molicie.

Acabó de un plumazo, y con un solo capricho, las bases constitucionales de 200 años de existencia republicana. Sometió al país a uno de los peores ridículos internacionales y diplomáticos de su historia. Rebajó a los mexicanos a obedecer a un puñado de insaciables mentecatos que insultan, agravian y avergüenzan.

En solo cinco años se llevaron el santo y las limosnas. En solo un lustro, el país pasó a ocupar el primer lugar de la OCDE en corrupción, y uno de los más deshonrosos del mundo conocido. El corte de caja es inefable: un solo empleo formal producido, una sola obra entregada, un solo programa cumplido.

México, convertido en el escenario
de las parodias y mentiras

La gruesa cauda de gobernantes corruptos perseguidos por la justicia internacional rebasa cualquier parámetro anterior. La complicidad con los grupos más feroces de la delincuencia organizada y el trasiego de estupefacientes, así como las desapariciones, las ejecuciones extrajudiciales, la masacre y la tortura generalizada, hacen causa común en este catálogo de infamias.

México, convertido en el escenario de las parodias ramplonas, en el reino de la mentira y la estadística engañosa, el circo demencial de lo peor de las condiciones humanas que puede producir el poder, cuando es ejercido por improvisados, ñoños y personajes chuscos de caricatura rupestre, que llevaron al país a un torbellino de frustraciones.

Hoy lloran lo que nunca defendieron como hombres

Los toluquitas, auxiliados por sus textoservidores –presstitutes, en inglés– a modo en el espacio radioeléctrico y en la prensa escrita, podrán echar la culpa de esta desgracia al entorno exterior y a los acontecimientos políticos internacionales, los mismos a los que apostaron el éxito de su aventura esquizoide hace cinco años.

Podrán decir que la llegada al poder estadunidense de un desquiciado echará por la borda el inicio de sus conquistas.‎ Podrán culpar a una estructura oligopólica de sus fracasos, cuando fueron los primeros en aplaudir la entrega sin reservas, la anexión sin condiciones a los verdugos históricos de la nación.

Pero todo mundo sabe que fueron sus compañeros de viaje. Y de nada sirve llorar como badulaques lo que nunca defendieron como hombres. Al menos, el nuevo poder estadunidense tiene a su favor el voto de la población de los Estados Unidos, y el cansancio de ese electorado, traicionado siempre por políticos sin rumbo ni puerto.

El viejo control de la economía del narco llega a su fin

Es una cosa juzgada. Irreversiblemente juzgada. Allá ven en esa selección una posible salida a un sistema económico fracasado en sus vectores fundamentales, menos en un sector: la industria agropecuaria y las cosechas rurales, en manos de desplazados mexicanos y sus descendientes. Todo lo demás, aparte de su estructura financiera, está quebrado para los próximos 50 años, desde hace mucho.

Estados Unidos está subyugado por una deuda externa colosal, cercana al billón de millones de dólares. Allá ven en la decisión de llevar a la presidencia a un fanático pro nazi, una esperanza para la gran mayoría blanca, repleta de ciudadanos sin historia, sin partido mayoritario y sin escrúpulos.

A su modo, quieren poner orden en su estructura económica, y en el fallecido american way of life. Aunque sea a costa de las minorías migrantes, de los programas sociales y de las fabulosas ganancias empresariales y de sus enormes proyectos estratégicos aeroespaciales.

Quieren poner coto a las grandes empresas del trasiego, donde ellos no tienen participación. El viejo control de la economía del narco, el vicio, la trata, el contrabando, está tocando al fin de una era. No saben si para bien o para mal. Ahí siempre ha sido su compañera de viaje la vieja clase dirigente mexicana, asentada sobre el control de lo prohibido. Aposentada sobre las prácticas corruptas de un país que se acabaron.

Testaferros y “gatos” ofrecidos que bailaban al gusto del patrón

‎Allá, una clase dirigente sempiterna apoyada por bayonetas que ordenó los usos y costumbres del consumo de droga, la explotación industrial, comercial, mercantil y agropecuaria, la invasión armada, la guerra preventiva y el espionaje. Acá, sus testaferros y “gatos” ofrecidos que bailaban al gusto del patrón, por unas cuantas monedas.
Allá, la esperanza, tal vez infundada. Enfilarse a un barranco que nunca han conocido. Ir, por propia voluntad mayoritaria al fracaso o hacia nuevos horizontes. Acá, la crisis, la vergüenza y la desesperanza, sin una señal para saber qué es lo que sigue.

¿Entregar el poder a un narco que sea más inteligente?

Tal vez haya llegado la hora de la reflexión. Cientos de miles de desplazados mexicanos que volverán a su tierra con otras ideas, disciplinas y experiencias, que pueden revolucionar el aparato productivo del país. Otras reglas en el contrabando de opiáceos. Nuevos modos de enfrentar el futuro, a lo mejor con una clase dirigente que sí sepa agarrar al toro por los cuernos. O entregar el poder de plano a un contrabandista que sea más inteligente que los actuales, que le llegue al precio a los neo republicanos.

A ver si en esta lotería ya no vivimos de milagro.
¿O usted que cree?

Índice Flamígero: Quizá la excepción sea el Jefe de Gobierno de la CDMX donde las finanzas públicas no están sufriendo, pero prácticamente la totalidad de los gobernadores han ido a la Secretaría de Hacienda a lloriquear sus penurias, pues a estas alturas hay muchos que no tienen recursos para hacer frente a los compromisos salariales de sus trabajadores y con los pagos a sus proveedores. ¿Sabe usted que les contesta El Guasón José Antonio Meade? ¡Que vayan al banco y soliciten préstamos! Y como ninguna entidad es sujeta de crédito en las instituciones financieras transnacionales… el que se arriesga es “el único banco mexicano”, Banorte, que dizque por la ami$tad existente entre los toluquitas Peña Nieto y Hank González. El erario está quebrado, pues. O eso dicen, pues quizá hasta eso ya se robaron. + + + Corey Lewandowski, el primer coordinador de la campaña de Donald Trump, fue el mediador para que se celebrara la cena que éste ofreció a Carlos Slim el último fin de semana, de acuerdo al portal estadounidense Politico.com. Lewansowsky viajó a México e hizo la invitación personalmente. Y mientras, Luis Videgaray persigue al yerno de Trump, Jared Kushner, en hoteles neoyorquinos. + + + Y respecto a esa “reunión de Carlos Slim con Donald Trump –comenta don Alfredo Álvarez Barrón– es un vínculo que da cuenta de una nueva dinámica bilateral en la que el Presidente electo enfatiza su experiencia como hombre de negocios…” Y El Poeta del Nopal redondea: “Nunca pensé ser testigo / de ésta clase de negocios, / en busca de nuevos socios / ¡lo nombra Mr. Amigo!” + + + ¡Feliz Navidad!
www.indicepolitico.com / [email protected] / @pacorodriguez

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