Juana Emelia Pérez Islas
Maestra en ciencias biomédicas y de la salud y licenciada en nutrición Área académica de odontología

El coronavirus (Covid-19) es una enfermedad provocada por el virus SARS-CoV-2, declarada pandemia global por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 11 de marzo de 2020. Los síntomas más comunes son fiebre, tos seca, dificultad respiratoria, se pueden presentar síntomas digestivos como diarrea, vómitos, dolor abdominal y disminución del apetito.

Se ha identificado que las personas que tienen mayor riesgo de complicación son aquellas con enfermedades crónicas, principalmente: diabetes, cardiopatías, cáncer y enfermedades pulmonares crónicas, principalmente la EPOC.

En México, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ESANUT) a nivel nacional, en 2018, el porcentaje de adultos de 20 años y más con sobrepeso y obesidad es de 75.2 por ciento (39.1 por ciento sobrepeso y 36.1 obesidad). El porcentaje de la población con diagnóstico médico previo de diabetes es de 10.3 por ciento, y para hipertensión 18.4. A continuación, se explica brevemente la relación del Covid-19 y las enfermedades crónicas.

La respuesta inmunitaria consiste de una serie de complejos mecanismos que protegen al organismo de posibles daños por agentes externos. La inflamación puede definirse como una respuesta local al daño celular y es necesario el retorno a la homeostasis luego del daño producido por un agente infeccioso, daño físico o estrés metabólico. Al no resolverse completamente la inflamación o por la persistencia del estímulo que dispara la respuesta, el proceso inflamatorio puede hacerse crónico.

La inflamación es un proceso útil y eficiente en condiciones normales, que también puede contribuir a la patogénesis de enfermedades crónicas como la diabetes y enfermedades cardiovasculares. En esas enfermedades, ácidos grasos saturados, lipoproteínas y agregados proteicos, disparan la respuesta inmunitaria y producen inflamación, que al no poder ser fácilmente eliminados, perpetúan la respuesta y contribuyen con la persistencia de la enfermedad.

En el momento en que el individuo está expuesto al contagio, si cuenta con un sano sistema inmunológico la respuesta normal sería que este activara mecanismos de protección y defensa; en caso que el virus lograra entrar al organismo, las complicaciones serían menores y el paciente tendría una mejor evolución clínica. Sin embargo, las personas con enfermedades crónicas y por tanto con un sistema inmunológico alterado, no pueden defenderse de la misma manera que un paciente sano, aunado a la falla de la modulación que activa las substancias inflamatorias, lo que desenlaza en mayores complicaciones y frecuentemente en la muerte.

Existen factores nutricionales que pueden afectar o modular el sistema inmunitario. Entre ellos se incluyen la ingesta total de calorías (tanto el exceso como el déficit), grasas totales, tipo de grasas, vitaminas A, B6, C, D y E, carotenoides, polifenoles, hierro, zinc y selenio. Las investigaciones sugieren que la alteración o modulación de la respuesta inmunitaria a través de la dieta puede ser útil para prevenir o para tratar una amplia variedad de patologías como hipertensión arterial, resistencia a la insulina, diabetes, infecciones, etcétera.

Desde el punto de vista nutriológico, es importante mencionar que es necesario el adecuado consumo de energía, evitar dietas con exceso de calorías, el no consumir bebidas azucaradas como refrescos, pasteles o comida rápida puede ayudar a este balance. En contra parte, el no ingerir la energía mínima necesaria, también debilita otras funciones del organismo. Se debe asegurar incluir todos los días alimentos de los tres grupos del plato del bien comer, frutas y verduras (de temporada y locales) cereales (tortilla, arroz, sopa, avena) y alimentos de origen animal y leguminosas (pollo, pescado, res, frijoles, lentejas, soya). El tipo de grasas son clave, las grasas saturadas presentes en carnes rojas, embutidos o manteca, agravan las patológicas crónicas y disparan la respuesta inflamatoria. Ahora específicamente se mencionan los nutrimentos y substancias que se recomienda consumir frecuentemente en la dieta: Grasas monoinsaturadas: semillas, nueces, pistaches, pepitas, cacahuates.

Omega 3: trucha, atún, salmón, aceite de oliva, aguacate.

Vitamina A: leche, huevo, quesos, mantequilla.

Vitamina B6: plátano y cereales integrales.

Vitamina C: frutas cítricas, espinacas.

Vitamina D: Leche, carne, pescados.

Vitamina E: Aceites vegetales, semillas y pescados.

Los carotenoides son pigmentos contenidos en alimentos que tienen una acción antioxidante, es decir ayuda a neutralizar el daño a las células y tejidos, ocasionados por el estrés oxidativo y se encuentran en la zanahoria, durazno, naranja, flor de calabaza, papaya.

Los polifenoles son substancias que también son antioxidantes y tiene un papel inmunomodulador. Están en: manzana, frutos rojos, té, café, cítricos, verduras (brócoli, col, lechuga, apio, chile), leguminosas (soya, frijoles, lentejas, garbanzo).

Si bien, algunos nutrimentos o substancias contenidas en los alimentos ayudan al buen funcionamiento del sistema inmunológico, no sustituyen a los fármacos o tratamientos médicos, o por si solos serán la cura o la solución para no contraer Covid-19. Sin embargo, podemos incluirlos en la dieta diaria para prevenir o controlar enfermedades crónicas, y estar mayormente preparados para enfrentar enfermedades infecciosas.

Referencias: Álvarez, Reinaldo P y Harris, PR (2020). Covid-19 en América Latina: Retos y oportunidades. Revista chilena de pediatría, 91(2), 179-182.

Diario Oficial de la Federación. (2013). Norma Oficial Mexicana NOM-043-SSA2-2012, Servicios básicos de salud. Promoción y educación para la salud en materia alimentaria. Criterios para brindar orientación. México.

García-Casal, MN, & Pons-García, Héctor E (2014). Dieta e inflamación. Anales Venezolanos de Nutrición, 27(1), 47-56. Recuperado en 11 de junio de 2020, de http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-07522014000100009&lng=es&tlng=es.

Organización Mundial de la Salud. (2020). Brote de enfermedad por coronavirus (Covid-19). Recuperado de: https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019.

Secretaría de Salud, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). (2019). Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018. Presentación de resultados. Recuperado de: https://ensanut.insp.mx/encuestas/ensanut2018/doctos/informes/ensanut_2018_presentacion_resultados.pdf.

Comentarios