Según la Universidad de Ohio, una economía pobre tiene un alto impacto en la criminalidad; cuando las necesidades de la mayoría de la población de una comunidad no son satisfechas, la criminalidad surge y/o incrementa, puesto que las crisis económicas constituyen un elemento desencadenador de actos delictivos. En México, el comportamiento criminal en todas sus dimensiones, tanto del orden común, como federal, es alimentado por la corrupción, manifestando una estrecha relación recíproca con la situación económica.
Edmundo René Bodero explica en su obra Teoría económica de la delincuencia, cómo un factor agravante a las políticas económicas neoliberales, cuyo modelo es aplicado a nivel global, es el responsable de las crisis financieras y de los mercados.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), 25 mil personas mueren de hambre diariamente y 925 millones sufren hambre crónica; estos son los resultados de la aplicación del modelo neoliberal en el mundo.
En México, existen más de 12 millones de habitantes que no tienen acceso a la canasta básica, según una investigación realizada por el Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social.
Esto explica el incremento de la delincuencia y violencia en nuestro país; en 2010 fueron cometidos 22.7 millones de delitos y para 2012 la cifra aumentó a 27.7 millones; en el primer trimestre de 2017, respecto al mismo periodo de 2016, Semáforo Delictivo informó que los homicidios dolosos aumentaron 29 por ciento, las extorsiones 30, el secuestro 18 y el robo a negocio 47 por ciento, sin faltar el robo a transeúntes y usuarios del transporte que incrementó en 18 por ciento, no se diga los feminicidios y las violaciones; asimismo, en lo que va del sexenio de Peña Nieto han asesinado a 36 periodistas y a 44 mujeres activistas, agréguele usted los más de 30 mil desaparecidos.
La inseguridad registra un incremento tal que ya es difícil hablar de paz social, lo peor es la complicidad de las fuerzas del orden (policías, ministerios públicos y jueces) con los criminales, ya sea la alta criminalidad o las bandas de asaltantes a los transportes.
Recientemente, Amnistía Internacional denunció que las detenciones arbitrarias se volvieron cotidianas en México, los jueces las admiten para iniciar procesos, pese a existir indicios de irregularidad; estas, como la tortura y la fabricación de culpables, son prácticas comunes en nuestro país.
En la conmemoración del Día del Policía Federal, Peña Nieto anunció que dio instrucciones para que en el código penal sea revisada la profundidad y agravantes en delitos cometidos contra policías, para hacer más severas las sanciones. Además, declaró que lograron desarticular grandes estructuras delictivas, ¿cuáles? Porque seguimos padeciendo el dominio y la violencia, en todo el país, de la alta criminalidad, gracias a la impunidad y la corrupción.
Numerosas son las críticas que el gobierno de Peña Nieto ha recibido respecto a la Ley de Seguridad Interior, que le da mayores facultades a las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública; esta, fortalecería una lógica de guerra y violencia que el gobierno federal implementa desde 2006, cuando fue solicitada la intervención del Ejército en tareas policiacas; sin embargo, la alta criminalidad y el narcotráfico no solo no disminuyeron, sino que incrementaron al grado que hay entidades que están sitiadas por ellos como Coahuila y Tamaulipas.
Mientras que la criminalidad y la violencia aumentan, la economía marca una tendencia de mayor crisis, por ejemplo, el Banco de México anunció que puso 30.8 millones de pesos en canje de deuda del gobierno, con lo que busca progresar el perfil de sus vencimientos, lo que significa dejar inhabilitada, de hecho en quiebra total, a la siguiente administración federal.
En paralelo, el secretario de Hacienda declaró, que dado que la plataforma petrolera descenderá por debajo de 2 mil millones de barriles diarios, habrá una caída de tres décimas en el PIB, pero para compensar esa caída, realizarán un recorte presupuestal de 360 mil millones de pesos, aproximadamente. Léase más pobreza.
Ah, pero eso sí, de la tercera licitación de la ronda uno, le adjudicaron cuatro yacimientos al senador Emilio Gamboa Patrón, y del pozo Zama-1, el de mayor producción, la empresa que saldrá beneficiada es Sierra Oil and Gas, una de las más favorecidas por la reforma energética, ¿sabe quién la fundó? Jerónimo Gerard, cuñado tanto de Carlos Salinas de Gortari, como de José Antonio González, este último director de Pemex. Mientras, la mayoría de mexicanos se empobrece, ¿quienes ganan?

Comentarios