En más de una ocasión he hablado sobre la importancia de tener un buen mariscal de campo en el terreno, cada semana nos cansamos de alabar a los Rodgers, Bradys y Wilsons, pero las preguntas del día son ¿cuánto puede aguantar un equipo usando a un mismo QB que no es bueno? ¿Qué tan mal tiene que irle a un cuadro para que reconsidere sobre su armador?
Creo que, como yo, todos tenemos un par de equipos que podrían contestar esa pregunta, Miami Dolphins y Cleveland Browns. Sí, el juego del jueves tiene mucho que ver con que quiera sacar un poco de la frustración que provocó Ryan Tannehill en mí. Curiosamente, este par de equipos se enfrentaron la semana pasada y lo alentador para Cafés es que parece ser que ellos, más por obligación que por ganas, le van a dar oportunidad a un mariscal novato: Cody Kessler, quien hizo ver mal a la secundaria de Miami (como si eso fuera difícil).
Después del jueves una cosa es clara, Turnoverhill (como lo llaman los aficionados de Miami) no tiene más excusas, Adam Gase, head coach, tendrá que analizar si hacer uso de Matt Moore o por qué no habilitar a Brandon Doughty, porque el barco Tannehill se hunde cada día más y la afición se ha cansado de perder.
Ahora, toda moneda tiene dos caras y me da mucho gusto ver que Dallas encontró, también más a fuerzas que por ganas, un QB que pudiera hacer olvidar a Tony Romo. Dak Prescott está aprendiendo rápido y junto con Ezekiel Elliot, cuidado, los Vaqueros podrían regresar al gran juego. Mención honorífica también para Elway y los Broncos, Trevor Siemian no hará olvidar a Peyton Manning, pero ¿3-0 y jugando como lo ha hecho? Muchos equipos deberían aprender un poco sobre reclutamiento.
Amigos, no olviden que esta semana hay NFL desde temprano, Indianápolis y Jaguares van a Londres a seguir con la bonita tradición de invadir otras fronteras para llevar este juego que amamos. Semana cuatro en marcha y Pats, último juego sin Brady.

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