Para tener una mejor perspectiva del deporte en el socialismo, nos remontamos al que fue el primer estado de obreros y campesinos de la historia, la Unión Soviética. El deporte y la educación física se convirtieron en preocupación fundamental del Estado soviético desde la mismísima Revolución de Octubre.
En la Unión Soviética el deporte ocupaba un lugar fundamental en la educación de los jóvenes. El deporte al alcance de todos, sin distinción, permitía crear una juventud sana, fuerte y con valores positivos. El deporte se colocaría en el mismo centro del sistema educativo: las enseñanzas deportivas se volvieron obligatorias tanto en la educación primaria como en la técnica-profesional y en la educación superior, incluida la universitaria. Además de los programas deportivos para fuerzas de seguridad y fuerzas armadas, las empresas, granjas cooperativas y estatales e instituciones soviéticas organizaban clases de gimnasia en sus horas de descanso. Igualmente, cualquiera que deseara practicar algún tipo de actividad física en su tiempo libre tenía a su disposición clases formativas en multitud de polideportivos. Todo ese trabajo era coordinado por las sociedades deportivas voluntarias de la URSS, ligadas directamente a los sindicatos y ministerios. Dentro de dichas sociedades se formarían diferentes clubes deportivos ligados a diferentes ramas de la actividad laboral y que son aún hoy día ampliamente conocidos en el mundo del deporte, a pesar de haber sido mercantilizados tras la contrarrevolución de 1990. Nos sonará, por ejemplo, el CSKA.
Un concreto antecedente de lo importante que es el deporte en la URSS es que fue el primer país del mundo en establecer un ministerio de deportes, con la creación del Comisariado Supremo de la Cultura Física en 1923. Los deportes carecían de bastante ayuda, porque se creó el programa Preparados para el trabajo y la defensa. El primer esquema para incentivar a realizar más actividad física en la población, el cual incorporaba programas de entrenamiento, cualificación y certificación, una base de científicos destinados a disminuir riesgos en el deporte o crear nuevas disciplinas, se primaba tanto la practicidad y lo saludable del mismo, como el prestigio del socialismo. Su finalidad era, además de proteger los derechos y trabajo de los deportistas, incentivar sobre todo a los menores de edad a participar y representar a su país.
Durante varias décadas, la URSS se mantuvo alejada de los Juegos Olímpicos y de las grandes competiciones deportivas internacionales como es el caso del Mundial de Futbol, pues eran consideradas un simple escaparate capitalista, muy alejadas del verdadero espíritu deportivo.
La posición oficial cambió tras la segunda Guerra Mundial, ya que se empezó a ver en el deporte una forma de mostrar al mundo los logros del socialismo y también de mejorar las relaciones con otros países, intentando contrarrestar la propaganda negativa que presentaba a la URSS como un país cerrado en sí mismo y de aspecto amenazador. Los jóvenes deportistas que acudían a las justas deportivas daban lo mejor de sí mismos en las competiciones y a la vez eran los mejores embajadores de la URSS.
En los Juegos Olímpicos de 1952, que se celebraron en Helsinki, Finlandia, participaron por primera vez deportistas de la URSS. Fue la puesta de largo internacional del deporte soviético y sus éxitos asombraron a todo el mundo, consiguiendo un total de 71 medallas, cinco menos que los Estados Unidos, pese a que estos contaban con muchos más medios y experiencia competitiva. 28 años después se celebrarían los Juegos Olímpicos de Moscú con un boicot por parte de Estados Unidos, Alemania occidental, Canadá, Argentina, Chile, Japón, Turquía y Noruega.
Algunos de los mejores deportistas de la URSS fueron Nina Romashkova (primera ganadora de una medalla de oro por parte de la URSS), Vladimir Kuts, Lev Yashin, más conocido como la araña negra; Vsevolod Bobrov; Rimas Kurtinaitis o Vladimir Salnikov. Hoy, a varios años de haberse desintegrado la URSS toca el turno a Rusia ser sede del Mundial de Futbol 2018, en el cual se darán cita los más granadores de la sociedad futbolística mundial para disputar el ansiado trofeo que marque el éxito. México también participará en este mundial tratando de ganarle, justamente hoy, a Alemania. Esperemos que realmente gane no solo un partido, sino todo el Mundial ¿Tú lo crees? Yo espero que sí.

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